Imagen de archivo de Von Weizsäcker
Imagen de archivo de Von Weizsäcker - ABC

Muere Richard von Weizsäcker, primer presidente de la Alemania reunificada

En los diez años de su presidencia, este intelectual liberal y humanista se ganó el aprecio de la mayoría de los alemanes

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El expresidente alemán Richard von Weizsäcker (1984-1994), quien afirmó que el fin de la II Guerra Mundial no supuso la derrota de Alemania sino su liberación, ha muerto este sábado a los 94 años.

La Oficina de la Presidencia del país ha confirmado este sábado la noticia, avanzada antes por algunos medios locales, de la muerte del político cristianodemócrata, quien ha sido uno de los más destacados y longevos jefes de Estado de la república federal y el encargado de firmar la reunificación alemana.

El actual presidente alemán, Joachim Gauck, ha mostrado sus condolencias por la muerte de «un jefe de Estado excepcional» que ha sabido convertirse en «instancia moral» de su país.

Diez años de presidencia

En los diez años de su presidencia, este intelectual liberal y humanista, miembro de una saga de conocidos políticos y científicos, se ganó el aprecio de la mayoría de los ciudadanos alemanes y el reconocimiento de la comunidad internacional, destacando por su toma clara de posturas.

Von Weizsäcker tomó partido en asuntos controvertidos en Alemania como el racismo y la xenofobia, la confrontación del pasado nazi y la reunificación.

Entre ellas destaca cuando, el 8 de mayo de 1985, en un acto conmemorativo por los cuarenta años del final de la II Guerra Mundial, aseguró que la capitulación nazi «supuso una liberación para Alemania».

Además, apostó por la integración europea, como cuando afirmó que «la unidad alemana es parte del proceso histórico europeo que tiene por finalidad la libertad de los pueblos y el nuevo orden de paz en nuestro continente: a ello está consagrada nuestra unidad».

Asimismo, von Weizsäcker no dudó en posicionarse contra la energía nuclear tras la catástrofe de la central nuclear soviética de Chernóbil, en 1986, y en defender en 1987, aún a contracorriente, la política renovadora del último presidente de la URSS, Mijaíl Gorvachov.

En sus diez años como presidente realizó 37 viajes de Estado y visitó 49 países, entre ellos España, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y Guatemala, donde recibió la Orden del Quetzal en 1987, la mayor distinción honorífica que concede el gobierno de este país.

Von Weizsäcker nació en Stuttgart (suroeste) el 15 de abril de 1920 en el seno de una familia acomodada, pero no pudo ingresar en la Universidad porque estalló la II Guerra Mundial y fue llamado a filas.

«Presidente de todos los alemanes»

Terminada la contienda, estudió Derecho e Historia en las universidades de Gotinga (Alemania), Grenoble (Francia) y Oxford (Gran Bretaña), para trabajar posteriormente durante unos años en la docencia, la banca y la industria.

En 1954 se doctoró en Derecho en la Universidad de Gotinga e ingresó en la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido del que fue diputado en el Bundestag entre 1969 y 1981, además de miembro de su junta directiva e incluso vicepresidente.

Elegido alcalde de Berlín occidental en 1981, dejó voluntariamente este cargo tres años más tarde para poder asumir la candidatura a la Presidencia en mayo de 1984, puesto al que accedió con el respaldo de todos los partidos entonces en el parlamento menos Los Verdes.

Su objetivo era ser «presidente de todos los ciudadanos», aspiración que comenzó a hacerse realidad a raíz de la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, durante su segundo mandato.

En septiembre de 1990 firmó el tratado para la unidad política de Alemania, ratificado anteriormente por los parlamentos de Bonn y Berlín, y el 2 de octubre presidió la ceremonia de la reunificación ante el Reichstag -actual sede del parlamento- y la Puerta de Brandemburgo de Berlín, que le convirtió en el primer jefe de Estado de la Alemania reunificada