Ali Agca, a su llegada al aeropuerto de Fiumicino tras ser expulsado de Italia
Ali Agca, a su llegada al aeropuerto de Fiumicino tras ser expulsado de Italia - efe

Italia expulsa a Alí Agca dos días después de que depositara flores en la tumba de Juan Pablo II

Disparó contra el Pontífice cuándo éste pasaba en un vehículo abierto por la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981

Actualizado:

Las autoridades de Italia han expulsado a última hora del lunes al turco Mehmet Alí Agca, el hombre que intentó asesinar al Papa Juan Pablo II hace casi 30 años en la plaza de San Pedro de Roma, dos días después de que visitara el Vaticano y depositara un ramo de rosas en la tumba del ahora santo.

El juez de paz había dado horas antes 'luz verde' a su expulsión del país a pesar de los intentos de que fuera detenido por el caso de la desaparición en 1983 de Emanuela Orlandi, según ha informado el diario italiano «la Repubblica».

En declaraciones al citado diario, el propio Agca se había mostrado dispuesto «a responder ante la justicia sobre el atentado contra (Karol) Wojtyla (nombre secular de Juan Pablo II) y el caso Orlandi». Sin embargo, los investigadores han determinado que no hay motivos para interrogarle. Agca disparó contra Juan Pablo II cuándo éste pasaba en un vehículo abierto por la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, un atentado en el que el Pontífice resultó herido de gravedad. Los motivos que llevaron al agresor a intentar matar al Papa siguen siendo un misterio. El exrecluso, que había sido miembro de un grupo ultranacionalista turco, señaló al ser arrestado que había actuado solo, pero a lo largo de los años modificó su historia e hizo declaraciones contradictorias. De hecho, llegó a indicar que había actuado bajo las órdenes de los servicios secretos de la Bulgaria comunista, y en la década de los años 80 se celebró un juicio en Roma que duró 22 meses y en el que se trató de determinar si Agca estaba diciendo la verdad. Finalmente, los acusados fueron absueltos por falta de pruebas.

Agca permaneció 19 años en una prisión italiana antes de ser perdonado por iniciativa del propio Pontífice en 2000. Posteriormente fue extraditado a Turquía, donde fue encarcelado por su participación, en 1979, en el asesinato del director de un periódico y donde pasó diez años entre rejas hasta que finalmente fue puesto en libertad en 2010. Han surgido muchas dudas acerca de la salud mental de Agca debido a las extrañas declaraciones que ha hecho asegurando que es un nuevo mesías.