Desfile por las calles de Lewes, al sur de Inglaterra, para conmemorar el complot de la pólvora
Desfile por las calles de Lewes, al sur de Inglaterra, para conmemorar el complot de la pólvora - AFP

El fuego de Guy Fawkes «incendia» Reino Unido

El país rememora el fallido complot de la pólvora con el que un grupo de católicos pretendía volar el Parlamento

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A medio camino entre las hogueras de San Juan y las fallas de Valencia, Reino Unido vivió el miércoles pasado su particular noche del fuego. Miles de hogueras, petardos y espectáculos pirotécnicos incendiaron el país para rememorar el fallido plan urdido por Guy Fawkes. La noche del 5 de noviembre de 1605, con la ayuda de trece católicos ingleses, intentó volar por los aires la Cámara de los Lores y asesinar al rey Jacobo I de Inglaterra,  para desencadenar una revolución en contra de los protestantes. El Gobierno destapó el complot y pilló a Fawkes (cuyo rostro se convirtió en la archiconocida máscara de la películaV de Vendetta), en el sótano de las Casas del Parlamento ultimando los preparativos con 36 barriles de pólvora

Desde entonces, los ingleses se han volcado en conmemorar esta fecha. «Remember, remember, the Fifth of November», (recuerda, recuerda, el 5 de noviembre) reza el poema. Según la British Pyrotechnists Association, en el año 2013 los festejos supusieron un gasto de 40 millones de libras dividido igualmente entre artículos de consumo personal y exhibiciones profesionales.

Antiguamente los espectáculos pirotécnicos solían ser gratuitos. ¿Qué sentido tiene cobrar por un espectáculo que transcurre en el cielo? Lo tenga o no, la gran mayoría de londinenses que anoche disfrutaron de los distintos fuegos artificiales organizados por los distritos pagaron entre cinco y ocho libras dependiendo de la localización. Los que se negaron a rascarse el bolsillo se acercaron a Southwark Park o Wimbledon Park bien temprano para asegurarse un hueco en los pocos parques donde se accedía sin entrada.

La elección de la fecha para  terminar con el asedio a los católicos e instaurar el caos no fue fortuita. El 5 de noviembre de 1605, era la noche de apertura del Parlamento, el momento perfecto para dar el gran golpe. Los católicos romanos ya se frotaban las manos imaginando a la aristocracia protestante reducida a cenizas. Antes de que acabasen achicharrados, el plan llegó a oídos del Gobierno y lo frustró.

Junto con algunos de sus cómplices, Fawkes fue arrestado, juzgado y ejecutado de manera pública y brutal. De ahí que la mayor parte de las celebraciones terminen con la efigie de Fawkes ardiendo en las hogueras y rememorando el escarnio público al que fue sometido en el siglo XVII. Pero no es sólo Fawkes el que termina entre llamas.

Brutal ejecución

En Lewes, una ciudad a una hora en tren de Londres, donde las celebraciones de la Bonfire Night tienen más arraigo, anoche ardió una figura de unos diez metros del presidente ruso, Vladimir Putin, montado en un tanque. El que escapó de la quema fue Alex Salmond. Dos efigies del líder del nacionalismo escocés se retiraron del desfile en el último momento después de una tormenta de protestas en las redes sociales.

Aunque el día fuerte de las celebraciones es el 5 de noviembre, los fastos se prolongarán hasta el próximo sábado, día en que se celebra el Lord Mayor Show en Londres. A las once, comienza el desfile de la carroza ceremonial del alcalde. Los actos se prolongan durante todo el día hasta finalizar con el lanzamiento de los fuegos artificiales a las 17.00. La pirotecnia será lanzada desde barcazas amarradas en el Támesis, lo que facilitará que el público pueda disfrutar del espectáculo de luz, color y fuegos artificiales. No, esta vez, no se paga.