Partido Democrático Republicano, la nueva fuerza política de Portugal

Liderado por Antonio Marinho Pinto, eurodiputado y ex Decano del Colegio de Abogados, pretende luchar por profundizar la democracia participativa, a nivel económico y social, la única vía para invertir «el suicidio del país»

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Marinho Pinto fue una de las grandes sorpresas de la noche electoral en las últimas elecciones europeas, el pasado 25 de mayo. El ex Decano del Colegio de Abogados, hombre muy mediático, fue el cabeza de lista del Movimiento Partido Terra (MPT). Gracias a él este discreto movimiento fue la cuarta fuerza más votada en dichos comicios, logrando el 7,14% de los votos y dos eurodiputados. Pero a pesar de su éxito en el MPT Marinho Pinto entendió que únicamente con un nuevo partido sería posible «contribuir para resolver los problemas de los portugueses, de la democracia y del Estado de Derecho».

Nace así el Partido Democrático Republicano, liderado por Marinho Pinto, con un núcleo fundador donde destacan el ex socialista Eurico Figueiredo y Fernando Condesso, que abandono la militancia histórica del PSD para juntarse al nuevo movimiento. Para su líder el PDR «es un partido del pueblo que quiere cambiar el país». Se enorgullece de que su base de apoyos cruza «todos los estratos sociales» que pretenden cambiar el actual sistema partidario. Está empeñado en luchar por profundizar en la democracia participativa, a nivel político, económico y social, la única vía para invertir «el suicidio del país». Este nuevo partido quiere modificar las actuales estructuras partidarias, «queremos poner término al monopolio de los partidos, cerrados en sí mismo, y que se han colocado al servicio de sus agentes y de sus clientelas». Pretende que su nuevo partido «sea un nuevo 25 de abril».

Libertad, justicia y solidaridad

Los tres mandamientos del PDR son libertad, justicia y solidaridad, partido que tendrá por símbolo tres estrellas. La recogida de las 7.500 firmas exigidas para constituir un nuevo partido tendrá lugar el próximo 8 de noviembre, cuando el PRD será sometido al Tribunal Constitucional. Según consta en la declaración del principios, este partido se basa en los principios constitucionales de la democracia y de la República y propone defender y profundizar los correspondientes valores, en base de la dignidad humana, de la libertad, de la igualdad, de la justicia y de la solidaridad. Entre sus propuestas, la de regular con coraje el sistema financiero portugués y acabar con la promiscuidad entre supervisores y visionados.