El Gobierno italiano anulará los registros de matrimonios homosexuales contraídos en el extrajero

Angelino Alfano, ministro del Interior y antiguo 'delfín' político de Berlusconi, enciende la polémica tras anunciar sus intenciones a pesar de que la Justicia avaló esta situación.

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El anuncio del Ministerio italiano de Interior de que anulará los registros ya efectuados de matrimonios homosexuales contraídos en el extranjero encendió la polémica sobre el reconocimiento de este tipo de uniones en Italia. El ministro italiano del Interior, Angelino Alfano, "no podría haber dado una respuesta peor a este problema. Muestra de ello es que los ayuntamientos se han rebelado contra él", dijo hoy a Efe el presidente de la organización en defensa del colectivo homosexual Arcigay, Flavio Romani.

Y prosiguió: "Animamos a todos los municipios que quieran realizar registros de uniones de personas del mismo sexo a que resistan contra una imposición que es contraria a la legislación europea". Actualmente, Italia carece de una ley que reconozca los matrimonios entre personas del mismo sexo, pero desde hace algunos meses, varios ayuntamientos del país habían iniciado un proceso de registro de las uniones de gays contraídas en el extranjero.

"Ahora dos personas del mismo sexo que quieren casarse están obligadas a salir de Italia para hacerlo. Así que se van y se casan. Esto es un hecho. Son marido y marido o mujer y mujer. Lo que habían hecho estos ayuntamientos era reconocer y aceptar estas uniones de forma oficial", sostuvo Romani.

Se trataba de un acto burocrático, de efecto únicamente local y que consistía en la inscripción en el Registro Civil de una determinada localidad el matrimonio de dos personas celebrado fuera de Italia. Todo comenzó con el caso de Giuseppe Chigiotti y Stefano Bucci, casados en Nueva York en 2012, donde las uniones entre gays y lesbianas son legales desde junio de 2011.

El pasado abril, el Tribunal de Grosseto (norte) declaró legal su matrimonio e instó al ayuntamiento de la provincia toscana a iniciar el proceso de registro.

Fue un hecho sin precedentes que animó a otros municipios a hacer lo mismo y, en los meses posteriores, Nápoles, Bolonia o Fano, siguieron este ejemplo. Sin embargo, lo que sectores progresistas y colectivos gais consideraron entonces un paso hacia delante para el país, se ha visto interrumpido por las declaraciones realizadas recientemente por el ministro del Interior.

Alfano, el que fuera considerado el 'delfín' político de Silvio Berlusconi, anunció el pasado 7 de octubre que los matrimonios gais celebrados en el extranjero no tendrán validez en Italia y que se anularán los que ya han sido registrados. Las declaraciones han desatado un halo de polémica en el país entre defensores y detractores de los matrimonios entre homosexuales.

"El asunto está muy claro, las directivas aprobadas en algunos ayuntamientos para registrar los matrimonios contraídos por personas del mismo sexo en el extranjero no son conformes con la ley italiana", dijo Alfano.

El ministro del Interior insistió en que "no es posible que se casen personas del mismo sexo" y, por eso, los matrimonios homosexuales que tengan validez en el extranjero no pueden ser inscritos en el Registro Civil del país porque "no son consentidos por la ley".

De hecho, aseguró que firmará una circular con la que todos los matrimonios entre homosexuales celebrados en el extranjero y registrados en los ayuntamientos italianos quedarán cancelados. En el lado contrario, se encuentran los que piden que se reconozcan los derechos y la igualdad de los homosexuales.

"No es posible que Alfano impida a todo un país entero avanzar y seguir su pensamiento, contrario a la homofobia y a la discriminación", subrayó Romani. Pero no solo los colectivos de gays se han levantado contra Alfano, sino que algunos alcaldes, como el de Bolonia, Virginio Merola, han dicho que no cumplirán la orden del ministro.

También Luigi Nieri, vicealcalde de Roma, recomendó al ministro del Interior, con un mensaje publicado en su perfil de Facebook, que mejor "se ocupe de prevenir la criminalidad, controlar la seguridad urbana y la mafia".Las críticas se han extendido incluso dentro de las filas del propio Gobierno, que anunció hace unos meses que trabaja en un proyecto de ley al respecto. "A las peticiones en materia de derechos civiles no se responde con golpe de circulares", ha subrayado Debora Serracchiani, vicesecretaria nacional del Partido Democrático (PD), que lidera el primer ministro italiano, Matteo Renzi.

También el senador del PD Sergio Lo Giudice criticó este jueves que Estonia haya "aprobado una ley de uniones civiles para parejas del mismo sexo" mientras que Italia no da pasos adelante en este asunto. "Terminar el semestre de presidencia europea sin que Italia tenga una ley que regule las familias de gays sería una vergüenza", concluyó Lo Giudice.