Fatiha, la viuda negra (con gafas), fotografiada en Rabat en 2010
Fatiha, la viuda negra (con gafas), fotografiada en Rabat en 2010 - luis de vega

Twitter cierra la cuenta de la «viuda negra» marroquí, que se halla en Siria

Fatiha Mejjati habría llamado «escalvo negro» al presidente Obama

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Los administradores de Twitter han inhabilitado la cuenta de Fatiha Mejjati, la conocida como la «viuda negra» marroquí, por supuestamente amenazar al presidente estadounidense, Barack Obama, con motivo del aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos. Según informa Efe citando al periódico digital marroquí Yabiladi.com, un mes después de que se suspendiese el perfil en Facebook de la «viuda negra», los administradores de Twitter decidieron también cancelar su cuenta en esta red social.

Fatiha Mejjati se unió en julio a las filas del Estado Islámico (EI); su apodo de «viuda negra» lo adquirió tras la muerte en 2005 de su marido Karim Mejjati, miembro de Al Qaeda que fue abatido junto a su hijo por las fuerzas de seguridad en Arabia Saudí.

Al menos desde aquel año, Fatiha siempre ha aparecido vestida con una abaya con niqab (velo negro de pies a cabeza), y tan solo se puede ver sus ojos a través de los cristales de las gafas que lleva. Yabiladi asegura que en su último mensaje la yihadista marroquí calificó a Obama de «esclavo negro» y aseguró que EI cometería nuevos atentados en su país (Estados Unidos) y en el resto del mundo.

Horas después de esta publicación, Twitter cerró definitivamente su cuenta, siempre según Yabiladi. Fatiha Mejjati es ampliamente conocida en Marruecos por su relación con Karim Mejjati, un franco-marroquí de buena familia y educado en el Liceo Francés, con el que se casó en 1991 y a quien ella misma introdujo en el mundo yihadista.

Afganistán

Tras vivir durante un tiempo en Francia, la pareja y sus dos hijos se marcharon a Afganistán donde en 2001 Mejjati luchó en las filas de Al Qaeda contra Estados Unidos. Después, la familia se vio obligada a marcharse a Arabia Saudí donde Fatiha y unos de sus hijos fueron detenidos y extraditados a Marruecos, país en el que pasaron varios meses en prisión hasta ser por fin puestos en libertad.

En 2005, la televisión anunció la muerte en Arabia Saudí de su hijo, Adam, de once años y medio, y su marido, buscado por varios países por su presunta implicación en varios atentados terroristas, entre ellos el de 2003 en Casablanca y el de Madrid en 2004.

Poco después de la muerte de su hijo y su marido, Fatiha declaraba a un medio francés que «lo que aparece en el Corán es verdadero, es justo y hay que aplicarlo, y la lapidación, la flagelación, cortar la mano, existe en el Corán».

Fatiha, que después se casó con un salafista encarcelado en la prisión de Salé, cerca de Rabat, también llegó a asegurar que «Al Qaeda te acoge con los brazos abiertos, son muy generosos, muy buenos. Sobre todo con las mujeres y los niños».

En julio, en Alepo

Hoy la «viuda negra», una de las figuras más conocidas del movimiento radical marroquí, se encuentra en Siria al parecer cerca de su hijo, Ilyas. Se fotografió en la ciudad siria de Alepo en julio y ya entonces los medios marroquíes se preguntaron cómo pudo abandonar su país y unirse a la yihad cuando se le suponía extremadamente vigilada.

Marruecos estima que más de 1.120 marroquíes (2.000 si se suman los binacionales, con ciudadanía europea) se trasladaron a Siria e Irak para combatir en las filas de diversos grupos extremistas, y unos 200 han muerto en combate.