Ricardo Izurieta en una imagen de archivo de 1998
Ricardo Izurieta en una imagen de archivo de 1998 - epa

Muere a los 71 años el sucesor de Augusto Pinochet

Ricardo Izurieta realizó las gestiones para conseguir la libertad del ex dictador cuando fue detenido en Londres

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A los 71 años de edad murió este domingo en Santiago de Chile el general retirado Ricardo Izurieta Caffarena, a quien le correspondió reemplazar en la jefatura del Ejército al fallecido dictador Augusto Pinochet, acompañó las gestiones para conseguir la libertad de éste cuando estuvo 502 días bajo arresto en Londres, y lo recibió en el aeropuerto de la capital chilena cuando consiguió eludir a la justicia internacional por crímenes de lesa humanidad.

Así de turbulentos fueron los cuatro años de mandato en el Ejército de quien fue llamado «el general de la transición», que tuvo la difícil misión de reemplazar a Pinochet, quien gobernó Chile durante 17 años y retuvo el cargo de máximo jefe militar durante 25 años, hasta el 10 de marzo de 1998 cuando se retiró y refugió en un sillón vitalicio en el Senado que le otorgaba «inmunidad parlamentaria».

Izurieta, cuyo padre también fue jefe del Ejército, concitó la atención del gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle cuando buscaba un reemplazante de Pinochet. A diferencia de muchos otros generales cuyas carreras estaban marcadas por su participación en las labores represivas del régimen militar o en el ejercicio de cargos públicos durante la dictadura, Izurieta exhibía una carrera militar sin manchas y lejano al ejercicio de cargos gubernamentales.

Influencia de Pinochet

La sombra del ex dictador encima del mando de Izurieta en el Ejército era previsible, ya que la Constitución elaborada por el régimen castrense permitía que Pinochet se transformara en senador vitalicio y desde ese lugar mantener su influencia en la escena política e incluso en las instituciones de las Fuerzas Armadas.

Pero la calma pronosticada se interrumpió sorpresivamente cuando el general Pinochet fue arrestado en Londres el 16 de octubre de 1998, apenas seis meses después de dejar la comandancia del Ejército, acusado de crímenes de lesa humanidad por el juez español Baltasar Garzón.

Izurieta tuvo que liderar una férrea defensa de su ex comandante ante las autoridades civiles, que incluso lo llevó a viajar a Londres dos veces para visitar a Pinochet y explicarle las gestiones y estrategias desplegadas para su liberación.

En el intertanto, el entonces ministro de Defensa, Edmundo Pérez Yoma, vio la oportunidad que ofrecía el arresto de Pinochet para proponer una «Mesa de Diálogo» en la que participaran institucionalmente las Fuerzas Armadas, los abogados de derechos humanos y en particular los familiares de los detenidos desaparecidos.

En diciembre de 1999, cuando Pinochet aún estaba arrestado en Londres quedó instalada por primera vez una instancia en que militares y víctimas de la represión se veían las caras. En marzo del 2000, Pinochet regresó a Santiago, bajó del avión en silla de ruedas y fue recibido por el general Izurieta. Luego de un apretado abrazo, Pinochet caminó por sus propios medios por la losa del aeropuerto.

Desaparecidos durante el régimen

En enero del 2001, con Pinochet en Chile pero acosado por querellas criminales en su contra, la «Mesa de Diálogo» entregó su informe: por primera vez los militares reconocieron la existencia de detenidos desaparecidos y que muchos de éstos habían sido arrojados al mar o a las altas montañas de la Cordillera de los Andes. Junto al reconocimiento, los militares entregaron una lista de unas 200 personas con su destino final, la mayoría arrojadas al oceáno.

Los datos entregados, con el correr de los meses, resultaron erróneos. Varios restos óseos encontrados enterrados al interior del cuartel militar Fuerte Arteaga fueron identificados como detenidos desaparecidos que el Ejército había informado como arrojados al mar.

Aunque simbólica por sus ambiciosos objetivos, la «Mesa de Diálogo» perdió trascendencia y su credibilidad se derrumbó de a poco. Unos meses después Izurieta entregó el mando del Ejército y se retiró definitivamente de la vida pública.