Vista sobre la Lisboa Pombalina
Vista sobre la Lisboa Pombalina - belén rodrigo

Lisboa renace como una de las mecas del turismo europeo

La capital lusa renueva su imagen y apuesta por el turismo como la principal fuerza de recuperación económica

belén rodrigo
Actualizado:

La capital portuguesa no se cansa de acumular premios como destino turístico. En los últimos años Lisboa ha lavado su cara sin perder su magia. Edificios en ruinas, calles sucias, tráfico y desorden han dado paso a una de las ciudades con más encanto para los turistas en Europa. No es que antes no lo tuviera, porque Lisboa siempre ha sido Lisboa, pero ahora ha sabido hacerse querer. La capital lusa está de moda y no ha hecho sino crecer su oferta hotelera, mejorar sus fachadas, arreglar las aceras y ofrecer todo tipo de servicios a los turistas.

Con la crisis muchos portugueses se han reinventado y una apuesta segura en un nuevo negocio es apostar en los turistas, que son los que más dinero gastan en la ciudad. Eso ha permitido crear una serie de productos que antes no existían, como es el caso de los famosos "tuc tuc", un triciclo con cabina para transporte de pasajeros muy utilizado en ciudades de la India, por ejemplo. Ahora es uno de los medios preferidos para conocer el centro de Lisboa en el menor tiempo posible evitando subir y bajar las colinas andando.

Alquiler de casas en el centro histórico

La ciudad no ha cambiado de un día para otro y es fruto de una serie de actuaciones y de circunstancias. Una de ellas es el hecho de que muchos extranjeros residentes en Lisboa hayan optado por comprar casa en el centro histórico, rehabilitarla y alquilarla a turistas.

Por lo que cuentan los interesados, es uno de los negocios que mejor funciona, ya que para los que vienen de ciudades como Londres, el mercado inmobiliario luso tiene verdaderos chollos. A estas reformas hay que añadir las que están llevando a cabo grupos o inversores para construir apartamentos renovados, o incluso hoteles. Y en menor medida, por capital público, aunque recae sobre todo en espacios como plazas o paseos.

Turismo a bajo coste

Importante ha sido también la apuesta de las compañías low-cost en el aeropuerto de Lisboa. Solo Easyjet tiene 19 conexiones a precios muy razonables, una opción muy buscada por jóvenes que se hospedan en hostales de Lisboa, de lo mejorcito que hay por el mundo. Y los no tan jóvenes buscan ahorrarse igualmente dinero en el vuelo y después gastar más durante su estancia.

Nuevas ofertas de ocio

No paran de abrirse terrazas, restaurantes, heladerías, tiendas de originales recuerdos. Para pasar un fin de semana, para jugar al golf, para hacer negocios, para ir a la playa, para comer bien... Lisboa encaja a la perfección. Su gastronomía y sus vinos van siendo cada vez más internacionales y es uno de los mejores países para comer pescado fresco. Tiene todavía un largo camino que recorrer pero los proyectos de recuperación siguen su curso y la Lisboa de hoy no es la misma que diez años atrás, y en la próxima década proseguirá su lavado de imagen. Y seguirá siendo la Lisboa de siempre, sin perder sus encantos.