Cuánto cuesta el ultraje a la bandera en cada país
El tenista español Rafael Nadal posa con la bandera española con la que envuelve uno más de sus incontables triunfos - abc
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Cuánto cuesta el ultraje a la bandera en cada país

De una amonestación hasta años de prisión: los castigos por mancillar la enseña patria varían sustancialmente. ABC viaja por el mundo para saber cómo está penado en diferentes lugares

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De una amonestación hasta años de prisión: los castigos por mancillar la enseña patria varían sustancialmente. ABC viaja por el mundo para saber cómo está penado en diferentes lugares

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  1. España: multas de 7 a 12 meses por un delito con publicidad

    El tenista español Rafael Nadal posa con la bandera española con la que envuelve uno más de sus incontables triunfos
    El tenista español Rafael Nadal posa con la bandera española con la que envuelve uno más de sus incontables triunfos - abc

    La cantante Thalía envuelta en rojo, blanco y verde. El tricolor de la bandera de México forrando su cuerpo desnudo, durante la participación de la selección centroamericana en el Mundial de Brasil 2014, fue un insulto para las autoridades de este país, que resolvieron el «ultraje» que había cometido la artista posando desvestida con la enseña nacional con una multa que, a la postre, resultó cancelada. ¿Qué le ocurriría al tenista Rafael Nadal, por ejemplo, si hace lo mismo en España?

    En su cuenta de Instagram, la intérprete de «Amor a la mexicana» demostró el sentimiento devoto por sus colores colgando la estampa y desdeñó, tal vez, la legislación vigente en el país centroamericano. Tampoco caló de buen grado entre la opinión pública, que no se tomó a bien un apoyo de esta guisa al plantel de fútbol y lo consideró una falta de respeto a los símbolos y la cultura patrios. Si se hubiese resuelto este gesto con una sanción a la también empresaria, no hubiese sido la primera vez que en México se administra un castigo por una acción similar. Pero... ¿es así en todos los países y por qué resuelve cada uno de forma distinta las ofensas a los iconos nacionales?

    Tipificado como delito en el Código Penal

    En España, se regula el uso de la bandera nacional y el de otras enseñas en la Ley 39/1981, de 28 de octubre, que fue publicada el 12 de noviembre de ese año en el BOE número 271. En la web de La Moncloa también viene recogida a día de hoy esta norma que lleva la rúbrica del entonces presidente Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo. En su articulado se plasma que la bandera es «el símbolo de la nación», «signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria», que «representa los valores superiores expresados en la Constitución de 1978».

    En otro apartado, explicita los edificios donde ha de ondear: «En el exterior y en lugar preferente en el interior de todos los edificios y establecimientos de la Administración central, institucional, autonómica, provincial o insular y municipal del Estado». «La bandera de España será la única que ondee -prosigue- y se exhiba en las sedes de los órganos constitucionales del Estado y en la de los órganos centrales de la Administración del Estado; en los edificios públicos militares y en los acuartelamientos, buques, aeronaves y cualesquiera otros establecimientos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado. La bandera de España, así como el escudo de España, se colocará en los locales de las misiones diplomáticas y de las oficinas consulares, en las residencias de sus jefes y, en su caso, en sus medios de transporte oficial. La bandera de España se enarbolará como pabellón en los buques, embarcaciones y artefactos flotantes españoles, cualquiera que sea su tipo, clase o actividad, con arreglo a lo que establezcan las disposiciones y usos que rigen la navegación».

    Por otra parte, concreta, «en las Comunidades Autónomas, cuyos Estatutos reconozcan una bandera propia, ésta se utilizará juntamente con la bandera de España en todos los edificios públicos civiles del ámbito territorial de aquélla». El resto de muestras de «afecto» a la enseña nacional, como que un jugador de fútbol o un tenista como Rafael Nadal en sus incontables triunfos se enfunden la rojigualda, no se toma más que como eso precisamente, como un gesto de apego.

    Multas de 7 a 12 meses en el Código Penal

    De acuerdo con esa ley de 1981, los ultrajes y ofensas a la bandera de España se castigarán conforme a lo dispuesto en las leyes y vendrán tipificados como delito en el Código Penal, concretamente remite a dos artículos, el 123 del Código Penal, Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, en su capítulo III, que dictamina: «Las costas procesales se entienden impuestas por la Ley a los criminalmente responsables de todo delito o falta». Los autores del delito pagarán las costas de la tramitación judicial y, en su caso, también remitía la ley original al artículo 316 del Código de Justicia Militar (si bien este apartado 10.2 relativo a las infracciones fue anulado posteriormente por el Tribunal Constitucional). Eso sí, la legislación mantiene y reserva a las autoridades competentes la resolución de conflictos contra la bandera.

    Continuando con el Código Penal, esto es lo que dice sobre los ultrajes a España en su artículo 543: «Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses» de prisión.

    La Ley de Seguridad Ciudadana que ha desarrollado el actual Gobierno, a través de su departamento de Interior y cuyo proyecto de ley fue aprobado este viernes 11 de julio, fijó en su anteproyecto una sanción administrativa derivada de una infracción grave, con multas de hasta 30.000 euros para las infracciones graves de ofensa o ultrajes a España, sus símbolos y sus instituciones. Según explicó en su presentación en noviembre pasado su titular responsable, Jorge Fernández Díaz, se podría considerar «ultraje a España una manifestación en la que se llevaran pancartas o se gritaran consignas ofensivas o vejatorias con España o sus símbolos». Ha habido concentraciones en Barcelona, por ejemplo, donde se han quemado banderas de España o imágenes de la Corona que representa la Monarquía parlamentaria establecida como modelo de Estado del país. En el anteproyecto venía así recogido: «Las ofensas o ultrajes a España, a las Comunidades Autónomas y Entidades Locales o a sus instituciones, símbolos, himnos o emblemas, efectuadas por cualquier medio, cuando no sean constitutivos de delito».

    La aún en vigencia Ley de Seguridad Ciudadana de 1992, conocida como «Ley Corcuera», no recogía en ningún caso tales infracciones, y se lo dejaba al Código Penal, que lo considera una falta. Con el anteproyecto se pretendía castigar por la vía administrativa estas faltas, pero el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en la revisión que hizo de la ley, hizo valer en un informe notificado al Ejecutivo y que ha aplicado en el texto, que ya estaba recogido como delito en el Código Penal, por lo que no se debía introducir como sanción administrativa paralelamente. Esto es, no se encuentra esta infracción en la «depuración» que ha registrado el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana del Ejecutivo actual. Se mantendrá, por tanto, en los mismos términos de la normativa anterior y aún en vigencia.

    Begoña Castiella, corresponsal en Grecia, Javier Ansorena (en Nueva York), Eduardo S. Molano (en África), Carmen Calvo (en Singapur), Rafael M. Mañueco (desde Rusia), Juan Pedro Quiñonero (en Francia), Ana Mellado (Reino Unido), Ludmila Vinogradoff (Venezuela), Ángel Gómez Fuentes (Italia), Carmen de Carlos (Argentina), Enrique Serbeto (Bélgica), Paula Rosas (Egipto), Belén Rodrigo (Portugal); José-Pablo Jofré (Alemania) y Manuel M. Cascante (México) ayudan a este repaso por todo el mundo sobre cómo se castiga en cada rincón del planeta un acto agraviante o vejatorio contra el resto de sus paisanos y los iconos que les representan.

  2. Grecia: hasta dos años de cárcel por destrozarla o ensuciarla

    El cuadro nacional griego celebra envuelto en sus dos colores la victoria en un partido del Mundial de Brasil 2014
    El cuadro nacional griego celebra envuelto en sus dos colores la victoria en un partido del Mundial de Brasil 2014 - pinterest

    A los griegos les gusta mucho su bandera como símbolo nacional y las utilizan en todo momento, desde fiestas nacionales y religiosas hasta durante unas elecciones y los siempre recurrentes partidos de fútbol, informa desde Atenas Begoña Castiella.

    El ultraje a la bandera es definido en el Código Penal como «ultraje al Símbolo Nacional» y puede castigarse hasta con dos años de cárcel según el articulo 181 (que dictamina que «quien destruya, ensucie o deforme la bandera oficial del Estado o símbolo de su soberanía mostrando odio o desprecio, será castigado con prisión hasta un máximo de dos años»). Pero las cosas no suelen llegar tan lejos: el año pasado, dos estudiantes formaron parte de un grupo anarquista que atacó en la ciudad de Séres (al norte de Grecia) las oficinas del partido de extrema derecha Amanecer Dorado, cometieron diversos actos vandálicos y rajaron varias banderas griegas. Por destrozar la enseña fueron finalmente condenados a diez meses de cárcel, una condena que fue suspendida al no tener ellos antecedentes penales.

  3. EE.UU.: la libertad de expresión se impone a la bandera

    Imagen de la bandera estadounidense en la Bolsa de Nueva York
    Imagen de la bandera estadounidense en la Bolsa de Nueva York - efe

    El corresponsal de ABC en Nueva York, Javier Ansorena, informa del caso estadounidense, territorio caracterizado sobremanera por su defensa acérrima de valores conservadores y patrios como la defensa de la bandera y el himno nacional, entre otros iconos del Estado de las barras y las estrellas.

    La bandera de las barras y las estrellas ha protagonizado una larga batalla judicial. La devoción por el símbolo más importante de EE.UU. todavía no ha podido con una de las bases democráticas de la primera potencia mundial: la libertad de expresión.

    Durante décadas, mucho sectores han intentado proteger a la bandera de actos de profanación. La primera gran ola de indignación ante los ataques a la bandera se produjo en 1967, con una histórica quema de una de ellas en Central Park, en Nueva York, en medio de las protestas por la guerra de Vietnam. La polémica por este suceso acabó con la aprobación por parte del Congreso de una Ley sobre la Profanación de la Bandera en 1969.

    El Tribunal Supremo no tardó en señalar que esa norma era inconstitucional, porque atentaba contra la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU., la que consagra la libertad de expresión. Desde entonces, el Congreso de EE.UU. ha intentado, sin éxito, aprobar otra enmienda a la Carta Magna que proteja el símbolo del país. Para ello es necesario que aprueben la enmienda propuesta dos tercios de la Cámara de Representantes y dos tercios del Senado. Desde 1995, se ha intentado en seis ocasiones, y nunca se ha conseguido reunir las mayorías requeridas. Si se consiguiera, la enmienda debería ser ratificada después por tres cuartos de los órganos legislativos de cada Estado. Incluso en ese caso, el Supremo podría anular la enmienda.

    Por el momento, quemar la bandera de EE.UU. no es un acto ilegal.

  4. África Subsahariana: banderas que caminan de forma diversa

    Bandera de Somalilandia, un país del cuerno de África, que se independizó en 1991 de Somalia
    Bandera de Somalilandia, un país del cuerno de África, que se independizó en 1991 de Somalia - wikipedia

    Eduardo S. Molano, corresponsal en Accra, informa de que en los diferentes códigos penales del África Subsahariana, las ofensas contra la bandera caminan de forma diversa. Por ejemplo, mientras que la Justicia nigeriana sanciona con 100 naira (0,45 euros) los agravios (como su exhibición en mal estado) a este símbolo nacional, en Uganda, la puesta en ridículo de la enseña puede suponer hasta dos años de cárcel.

    No obstante, el debate más curioso sobre la bandera como identidad nacional se produce en la región de Somalilandia, un país «de facto» de tamaño similar a Grecia y que, en 1991, se independizaba de forma unilateral de la metrópolis Somalia tras la caída del dictador Siad Barre. Desde entonces, esta zona del Cuerno de África goza de total autonomía (diferente capital, diferente presidente, diferente moneda, diferente visado), pese a no encontrarse «reconocida» por la comunidad internacional. Y, por supuesto, una bandera que genera no pocos «encontronazos» con su país de origen.

  5. Singapur: hasta 2004 ni siquiera en los edificios y ahora se ha de lavar si está sucia

    La bandera nacional de Singapur, adoptada en 1965, tras la independencia del país
    La bandera nacional de Singapur, adoptada en 1965, tras la independencia del país - wikipedia

    La bandera de Singapur, formada por dos franjas horizontales, una de color blanco y otra roja en la que aparecen una luna creciente y cinco estrellas blancas formando un círculo, fue adoptada en 1965, tras la independencia del país. No se han documentado ultrajes a la bandera y las normas que regulan su uso son muy estrictas, informa Carmen Calvo, corresponsal de ABC en Singapur.

    Antes de 2004 tan solo se permitía su utilización en edificios oficiales. Sin embargo, una nueva ley permite y anima a los ciudadanos a exhibirla durante la fiesta nacional, el 9 de agosto, y en otras fechas de especial significado para el país.

    Como curiosidades: no puede utilizarse para usos comerciales, ni en publicidad, ni como decoración, ni como ropa o cubriendo el cuerpo. Además, «la bandera se debe lavar si está sucia» y «no se puede tender al aire libre junto con el resto de la colada», recogen las normas del país. La ley establece también que, en caso de que la bandera se estropee y se tire a la basura, no debe ser visible dentro del cubo.

  6. Mancillar la bandera en Rusia: de tres a doce meses de cárcel

    Un hombre sostiene una bandera soviética mientras realiza un saludo militar delante del Parlamento, tras el referéndum en el que el 96,77 % de los votantes crimeos mostró su apoyo ayer a favor de la reunificación con Rusia, en Simferópol, en la península ucraniana de Crimea hoy, lunes 17 d
    Un hombre sostiene una bandera soviética mientras realiza un saludo militar delante del Parlamento, tras el referéndum en el que el 96,77 % de los votantes crimeos mostró su apoyo ayer a favor de la reunificación con Rusia, en Simferópol, en la península ucraniana de Crimea hoy, lunes 17 d - efe

    Rafael M. Mañueco, corresponsal de este periódico en Moscú, informa de que el ultraje a la bandera y al escudo del Estado se castiga en Rusia con penas de entre tres meses y un año de cárcel. Así lo establece el artículo 329 del Código Penal ruso, cuyo texto define qué acciones exactamente entran dentro de la tipificación: la quema o cualquier otro tipo de destrucción de estos símbolos, pisotearlos, retirarlos unilateralmente de los lugares en donde se exhiben y pintar dibujos, manchar o escribir frases sobre ellos.

    Nada se establece en situaciones contextualmente indecentes mientras no se observe un comportamiento intencionadamente irrespetuoso hacia la bandera o resulte deteriorada. En los últimos años se han dado no pocos casos de este delito en distintos puntos del país. En casi todo ellos, la bandera rusa fue arrancada del mástil en edificios públicos y arrojada al suelo por personas en estado de embriaguez.

    Hubo también motivaciones políticas cuando un grupo de ultranacionalistas retiró repetidamente la enseña nacional rusa en Ekaterimburgo y colocó en su lugar la imperial zarista. En Penza, en 2013, un comunista quemó la bandera mientras, ese mismo año, otro miembro del mismo partido conseguía derribar el estandarte ruso nada menos que del edificio de la Duma en Moscú, la Cámara Baja del Parlamento. Ambos fueron juzgados y condenados a varios meses de prisión.

    Durante un concierto en Odessa (Ucrania), en julio del año pasado, el grupo de rock cómico Bloodhound Gang tiró una bandera rusa al público en la que habían escrito la frase «No habléis con Putin». El contrabajo del grupo se la pasó antes entre las dos piernas. Tenían previsto haber actuado unos días después, el 2 de agosto, en Krasnodar (Rusia), pero, una vez ya en suelo ruso se enteraron de que contra ellos había sido abierta una causa por ultraje a la bandera. Tuvieron que desistir del concierto y lograron abandonar el país a tiempo, pero no sin que antes en el aeropuerto de Anapa les lanzaran huevos podridos y les amenazaran con estrangularles con la enseña americana.

  7. Francia: cinco años en prisión si eres militar y la ultrajas

    Imagen de archivo del expresidente francés, Nicolas Sarkozy, junto a la bandera de Francia
    Imagen de archivo del expresidente francés, Nicolas Sarkozy, junto a la bandera de Francia - efe

    En Francia, el «ultraje» de la bandera nacional es un delito que puede ser castigado con cinco años de cárcel, si el culpable es un militar, según informa Juan Pedro Quiñonero desde la capital gala, París. Pero son rarísimas y excepcionales las condenas de ese tipo. Los partidos de fútbol entre la selección nacional y las selecciones de los países del Magreb suscitan tensiones desde finales de los años 70 del siglo pasado. Con relativa frecuencia, el himno nacional es recibido con broncas, pitidos o pataleos, en algunos campos de fútbol. Pero la justicia solo interviene si se producen incidentes violentos, cosa que ocurre muy raramente.

    En 2003, el cantante Serge Gainsbourg tuvo algunos problemas judiciales, por interpretar el himno nacional, La Marseillaise, de una manera «polémica». Con frecuencia, cantar o no cantar el himno nacional, al principio de un partido, suscita problemas más o menos inflamables, que casi nunca llegan a tomar un rumbo judicial.

  8. Reino Unido: no se contempla la profanación de la bandera

    A los británicos se les acusa de provocar disturbios si participan en actos contra la enseña nacional o la Reina Isabel II
    A los británicos se les acusa de provocar disturbios si participan en actos contra la enseña nacional o la Reina Isabel II - efe

    Ana Mellado, en Londres, informa de que la legislación en Reino Unido no contempla el concepto de «profanación de la bandera» como tal. A los británicos detenidos por participar en actos de ultraje a la enseña nacional o a la Reina Isabel II se les acusa de provocar disturbios o desórdenes públicos.

    En 1991, dos hombres lanzaron una bandera británica en llamas hacia el coche de la Reina el día de la apertura del Parlamento escocés. Fueron arrestados bajo quebrantamiento de la paz, posteriormente se declararon culpables y fueron multados con un total de 450 libras.

    En 2006, para permitir un mayor control policial sobre manifestantes musulmanes extremistas, 17 diputados firmaron una moción en la Cámara de los Comunes para tipificar la quema de la bandera de unión como infracción penal. Finalmente, no prosperó.

    Otro de los episodios que se recuerda contra la enseña nacional acaeció en el año 2011. Un grupo de estudiantes antimonárquicos del Kings College de Cambridge quemaron varias Union Jack el día de la boda del Príncipe Guillermo y Catalina Middleton como símbolo de protesta.

  9. Venezuela: detenidos por lavar la bandera como protesta a Maduro

    Varios de los estudiantes que protagonizaron el particular rito de protesta: limpiar la bandera venezolana de corrupción
    Varios de los estudiantes que protagonizaron el particular rito de protesta: limpiar la bandera venezolana de corrupción - abc

    Ludmila Vinogradoff, corresponsal de ABC en Caracas, informa de un hecho algo diferente. El Servicio Bolivariano de Inteligencia, Sebin (la policía política) detuvo a unos 17 estudiantes en Maracaibo, capital del estado Zulia, por lavar la bandera de Venezuela como símbolo de protesta por la corrupción del gobierno de Nicolás Maduro. El lavado público fue considerado como una afrenta al símbolo patrio cuya legislación pide respeto y prohíbe ese tipo de actos.

    Es la primera vez que se realiza una protesta de ese tipo en Venezuela. Fue convocada por el partido Voluntad Popular en las plazas del país para conmemorar el 203 aniversario de independencia, celebrado el pasado 5 de julio. Pero a Maduro no le pareció que era una celebración «apropiada», por lo que ordenó detener a los irreverentes estudiantes.

  10. Italia: las injurias se castigan con 100 a 1.000 euros

    Una multitud de estudiantes sostiene una gran bandera italiana durante una jornada de protestas convocada en Turín en 2013
    Una multitud de estudiantes sostiene una gran bandera italiana durante una jornada de protestas convocada en Turín en 2013 - efe

    En Italia la simple ofensa a la bandera con expresiones injuriosas se castiga con una multa entre 100 y 1.000 euros. Cuando se trata de vilipendio, la multa puede llegar a los 5.000 euros, incluso con pena de cárcel hasta dos años para quien destruye o deteriora públicamente la bandera nacional, informa Ángel Gómez Fuentes desde Roma.

    A pesar de la existencia de este delito en Italia, la realidad es que no suele aplicarse. En este sentido, el caso más emblemático es el de Umberto Bossi,exlider de la separatista y xenófoba Liga Norte. Bossi fue condenado por ofensa y vilipendio de la bandera tricolor italiana, utilizando a menudo zafias expresiones. «La bandera tricolor la utilizo para limpiarme el c…», afirmó en más de una ocasión el exsecretario de la Liga Norte. Por esta frase, Bossi fue condenado el 23 de mayo 2001 a un año y cuatro meses de cárcel, con suspensión condicional de la pena.

    Después, Umberto Bossi, que era parlamentario y ministro para las Reformas Institucionales en el gobierno Berlusconi, siguió cargando las tintas en sus ofensas a la bandera afirmando: «He ordenado un camión de papel higiénico tricolor, a la vista de que un magistrado dice que no puedo tener la carta higiénica tricolor». La magistratura solicitó entonces, en enero 2002, a la Cámara de diputados la aprobación para proceder contra el exsecretario de la Liga, pero la Cámara rechazó la petición.

  11. Argentina: de uno a cuatro años de prisión si se ultraja

    El Papa Francisco se reúne con fieles en Río de Janeriro y ondea su bandera patria
    El Papa Francisco se reúne con fieles en Río de Janeriro y ondea su bandera patria - efe

    Desde Buenos Aires, Carmen de Carlos informa de que este país como buena parte de los países de Sudamérica, es especialmente sensible con los símbolos patrios. El himno, el escudo y la bandera argentinos se veneran desde la infancia. Bajo esta premisa adquiere mayor relevancia el artículo número 222 de los Delitos contra la Seguridad de la Nación que advierte: «Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que públicamente ultrajare la bandera, el escudo o el himno de la Nación o los emblemas de una provincia argentina».

    El «penúltimo» caso que levantó ampollas en la sensibilidad argentina fue el protagonizado el pasado año por el cantante Justin Bieber. Durante una actuación en la capital bonaerense, una de sus fans le arrojó una bandera argentina (es normal llevarlas a espectáculos y conciertos populares). El cantante canadiense, en lugar de ponérsela a modo de capa –como esperaba la joven que se la arrojó- la fue arrastrando por el escenario con la ayuda de la base del micrófono.

    Aquella escena de «barrer» la bandera desató una guerra virtual contra Bieber, que ya estaba en otro país, y un par de días más tarde tuvo que disculparse. El argumento al que recurrió fue que «pensaba que era una camiseta» y no había tenido mala intención. Las explicaciones fueron insuficientes para el alcalde de Chumbicha, una localidad de la provincia de Catamarca, quien prohibió, desde entonces, la difusión de su música al considerar que el cantante cometió «un agravio» imperdonable.

    Superado ese escándalo la vedete Vicky Xipolitakis, argentina de origen griego, publicó unas fotos en su cuenta de Twitter en las que aparece medio desnuda arropada por la bandera. Lo hizo el último 20 de junio: «¡Feliz día de la Bandera! Así entramos en calor para nuestro próximo vídeoclip ja!», escribió en las fotos.

    Las protestas de los más irascibles no se hicieron esperar. Saturaron su Twitter y algunos propusieron aplicarle el artículo 222 para que la mujer fuera «de uno a cuatro años» a la cárcel. Por fortuna para la «artista», las denuncias no prosperaron.

  12. Bélgica: vacío legal para las ofensas a la enseña

    En 2011, un hombre porta una bandera belga durante una concentración contra la situación política del país, frente al Palacio de Justicia en Bruselas
    En 2011, un hombre porta una bandera belga durante una concentración contra la situación política del país, frente al Palacio de Justicia en Bruselas - EFE

    El corresponsal de ABC en Bruselas, Enrique Serbeto, informa de que en Bélgica no hay ninguna ley que regule las ofensas a la bandera. En 2007 se introdujo en el Senado una proposición de ley para regularlo, pero la iniciativa caducó abandonada. Se solicitaba una pena de entre 8 días y un año y una multa de entre 100€ y 1.000€. Pero no se aprobó. Si alguien se quiere hacer una foto desnuda con una bandera, la mejor para hacerlo es la belga.

    Como anécdota, existe una marca de cervezas («Jupiler») que ha regalado una bandera belga con su logotipo en el centro para que la gente la coloque en los bares o en su casa y la exhiba durante el reciente Mundial de Fútbol de Brasil 2014. La polémica estriba en que en Bélgica los ayuntamientos pueden decidir cobrar por toda la publicidad que se exhibe en su municipio y se advirtió que, en este caso, a la gente que le podían cobrar por llevar la bandera porque contenía publicidad (no es necesario que el que hace publicidad sea el que vende el producto anunciado para que le cobren). Finalmente, no consta en ningún regidor belga lo haya aplicado.

  13. Egipto: hasta un año de cárcel y 3.000 euros de multa

    Plaza Tahrir, 2011: una manifestante egipcia ondea la bandera nacional
    Plaza Tahrir, 2011: una manifestante egipcia ondea la bandera nacional - efe

    Paula Rosas informa desde El Cairo que insultar a la bandera egipcia puede ser castigado con penas de hasta un año de cárcel y alrededor de 3.000 euros de multa desde la aprobación, en junio de este año, de una nueva ley que obliga también a los egipcios a levantarse en señal de respeto cuando suena el himno nacional. En plena fiebre nacionalista, que se desató con la revolución de 2011 y terminó de alimentarse al calor del golpe de Estado del año pasado, la nueva legislación prohíbe izar o mostrar la bandera si está dañada o descolorida.

    En los últimos años se ha despertado cierta polémica cuando diputados salafistas se negaron a levantarse al son del himno en el Parlamento que surgió de las primeras elecciones legislativas tras la caída de Hosni Mubarak y en otras ocasiones posteriores. Los fundamentalistas islámicos aseguraban que contradecía las enseñanzas del Islam.

  14. Portugal: detención de hasta dos años y multa de 240 días

    La colorista bandera portuguesa
    La colorista bandera portuguesa - abc

    Belén Rodrigo informa desde Lisboa de que en Portugal destruir o ultrajar la bandera así como el himno, las armas o emblemas de la soberanía lusa expuestos en lugares públicos se castiga con una pena de detención que puede llegar a los dos años o a una pena de multa de 240 días. Así se recoge en el artículo 322 del Código Penal donde se resalta que esa falta de respeto puede ser «por palabras, gestos o divulgación de escrito o por otro medido de comunicación con el público».

    Uno de los casos más sonados recientemente fue el del artista y estudiante universitario de 28 años, Elsio Menau, residente en el Algarve. Hace un año realizó una instalación artística como trabajo de final de curso de Artes Visuales titulada «Portugal en la horca». Para la ocasión la bandera nacional estuvo «ahorcada» a la entrada de Faro durante dos días, hasta que agentes policiales retiró ese proyecto de la calle. A pesar de la buena nota que le dieron los profesores fue abierto un proceso y hace un mes tuvo que prestar declaraciones a la Policía Judicial. Alega que su trabajo artístico es una metáfora de un país que se encuentra con la cuerda a la garganta, y rechaza «cualquier idea de ofensa a uno de los símbolos nacionales». Todavía no sabe si le condenarán.

    Y entre las anécdotas de la bandera nacional más comentada en Portugal se encuentra la ocurrida el 5 de octubre de 2012, día en el que se celebra la implantación de la República en el país vecino. En dicha fecha el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, izó la bandera al contrario y permaneció así durante unos momentos hasta que fue alertado del error. Un momento insólito considerado como una «gafada» del jefe de Estado que tiene un significado muy diferente en el mundo militar luso. Si la bandera sube al asta al contrario señala que el local está dominado por el enemigo y se envía una petición urgente de socorro.

  15. Alemania: el patriotismo y sus símbolos son un debate abierto

    La canciller alemana, Angela Merkel, camina por delante de una bandera germana, en Hannover
    La canciller alemana, Angela Merkel, camina por delante de una bandera germana, en Hannover - efe

    «Nie wieder Deutschland (Nunca más Alemania)» fue una popular consigna entre los jóvenes alemanes de los años ochenta. En una simple y compleja frase se resumía el sentimiento de vergüenza y rabia de muchos ciudadanos sobre el país que habitaban: un rechazo abierto y directo a cualquier tipo de nacionalismo, especialmente al alemán. «Yo no amo a mi Estado, amo a mi esposa», decía el expresidente Gustav Heinemann cuando se le preguntaba sobre lo que sentía por su patria, informa el corresponsal de este periódico en Berlín, José-Pablo Jofré.

    Y es que el régimen nazi, la Segunda Guerra Mundial y la Alemania comunista han influido en que el tema del patriotismo y sus símbolos sean un debate abierto: difícil es olvidar que Adolf Hitler acostumbraba a decir que «el símbolo bendito de los alemanes siempre ha sido la bandera» y que el tricolor nacional no era ningún «trapo, sino una convicción, un compromiso, una obligación». Por lo mismo, muchos alemanes rechazan sus símbolos –el fútbol es la gran excepción–: en el Estado de Berlín, por ejemplo, depende de cada profesor de instituto si enseña el himno nacional a los alumnos o no.

    La ley de protección de los símbolos patrios de 1933 fue anulada en 1949, pero existen otras que protegen la imagen corporativa del país: quien denigre públicamente los símbolos del Estado (enseña, escudo, himno) puede recibir una pena de prisión de hasta cinco años o de multas. Un especificación: según la ley, la quema de la bandera tricolor alemana es especialmente punible con privación de libertad, tal y como el «saludo romano».

  16. México: hasta cuatro años de prisión

    La cantante y compositora mexicana Thalía, envuelta en la bandera tricolor de su Estado
    La cantante y compositora mexicana Thalía, envuelta en la bandera tricolor de su Estado - instagram

    Manuel M. Cascante, corresponsal de ABC en Ciudad de México, informa de que el artículo 56 de la Ley sobre la Bandera, el Escudo y el Himno Nacionales de Méxicocastiga el uso indebido de la bandera nacional con multa de hasta 250 salarios mínimos (unos mil euros) o arresto por 36 horas. Si la infracción se comete con ánimo de lucro, la multa puede ascender a 4.000 euros El Código Penal Federal señala que el uso indebido del escudo o del himno nacionales acarrea una pena de entre tres días y un año de prisión y multa de veinticinco a mil pesos (2,5 y 60 euros, respectivamente). Ultrajar los símbolos patrios, ya sea de palabra o de obra, tendrá un castigo de seis meses a cuatro años de prisión o multa de cincuenta a tres mil pesos (3 y 180 euros, respectivamente) o ambas sanciones.

    Finalmente, el Gobierno mexicano no sancionará a la cantante Thalía por publicar una imagen reciente en la que aparecía envuelta en el lábaro patrio, como sí hizo en 2008 con Paulina Rubio, multada con el equivalente a 3.000 euros por aparecer de la misma guisa en la portada de la versión española de la revista «Cosmopolitan». Otro tanto le ocurrió al cantante Luis Miguel tres años antes por alterar los colores de la bandera y reproducirla en la contraportada de su disco «México en la piel».