Así actúan los políticos del mundo cuando les descubren haciendo trampas
En la mítica protesta de la Plaza de Tiananmen, los manifestantes pedían más democracia y menos corrupción - AP
Corrupción internacional

Así actúan los políticos del mundo cuando les descubren haciendo trampas

Cargos públicos de países como Inglaterra o Suecia dimitieron por una simple multa de tráfico o por malgastar 6.000 euros

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  1. Corrupción, un mal endémico por todo el planeta

    En la mítica protesta de la Plaza de Tiananmen, los manifestantes pedían más democracia y menos corrupción
    En la mítica protesta de la Plaza de Tiananmen, los manifestantes pedían más democracia y menos corrupción - AP

    El Centro de Estudios Sociológicos lo dice claro: la corrupción y el fraude son el segundo motivo de preocupación (38,8%) para los españoles; los partidos políticos, el cuarto (28%). La corrupción no es un mal que afecta exclusivamente a España, en todo el mundo florecen casos de malversación de fondos públicos. Pero es la forma de reaccionar de los políticos patrios y de los foráneos lo que hace cambiar la percepción de los ciudadanos.

    Inglaterra, Francia, Japón...En muchos lugares han saltado casos de corruptos. El final de la mayoría ha sido el mismo: la dimisión. Lo único que ha variado ha sido la forma de afrontar el escarnio público: unos han aguantado estoicos mientras otros se han derrumbado al reconocer la «afrenta» que han hecho a sus votantes.

    Quizá la clave en España la dio Francesc Núñez, director del Grado de Humanidades de la Universitat Oberta de Cataluña, que en un reportaje para ABC aseguró que «los políticos han dejado de avergonzarse por ser desprestigiados públicamente». El motivo, explicaba, es que «la repetición de un hecho puede acabar teniendo un efecto normalizador o invisibilizador»

    Repasamos las dimisiones de políticos más llamativas a lo largo y ancho del planeta.

  2. Japón, lágrimas ante la audiencia

    Ryutaro Nonomura llora tras declarar gastos injustificados de fondos publicos - AFP

    Con las cámaras de televisión en directo, el japonés Ryutaro Nonomura rompió a llorar tras reconocer que había malgastado fondos públicos para su propio beneficio.

    Lo sorprendente es la cantidad. Unos 20.000 euros, nimiedades si tenemos en cuenta otros casos probados de fraude de millones de euros. Por esa cifra, Nonomura compareció en rueda de prensa para reconocer su culpa en un vídeo que en Japón se ha convertido en todo un fenómeno viral. En apenas dos días en Youtube acumuló 685.000 visitas.

    Falta por ver ahora si el gesto del japonés es real o una expiación adornada con lágrimas de cocodrilo.

  3. Alemania y los casos de plagio

    El exministro de Defensa alemán se marchó tras comprobarse que había plagiado su tesis
    El exministro de Defensa alemán se marchó tras comprobarse que había plagiado su tesis - EFE

    No son corruptos, pero han mentido a la opinión pública. Y eso es motivo más que suficiente para presentar la dimisión. En Alemania el ministro de Defensa, Karl Theodor zu Guttenberg, dejó su cargo al descubrirse que había plagiado su tesis doctoral. También la ministra de Educación y Ciencia, Annette Schavan, tuvo que abandonar su puesto por el mismo motivo.

    El destino fue el mismo para Christian Wulff, expresidente de Alemania, que dimitió cuando se descubrió que había recibido créditos ventajosos desde algunas entidades y que además varios empresarios le habían pagado las vacaciones.

    Y todo esto en un país que rechazó firmar en convenio de la ONU contra la corrupción.

  4. La oposición también dimite en Francia

    Jean François Copé dejó la dirección del UMP tras las elecciones europeas
    Jean François Copé dejó la dirección del UMP tras las elecciones europeas - AFP

    El sucesor de Nicolás Sarkozy al frente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), Jean François Copé, dimitió tras la derrota de su partido en las elecciones europeas. Pero eso no fue más que el detonante. Lo que motivó todo fue un caso de corrupción relacionada con falsas facturas con las que pudo financiarse una parte de la campaña presidencial de 2012 de Nicolas Sarkozy.

    Alain Juppé, primer presidente de la UMP, también dimitió en 2004 por su implicación en un caso de «empleos ficticios» en París.

  5. Una multa de tráfico en Londres

    Chris Huhne, a su llegada al juzgado tras descubrirse el caso
    Chris Huhne, a su llegada al juzgado tras descubrirse el caso - AFP

    Una multa de tráfico de 2003 acabó en dimisión en 2012 y en cárcel en 2013. Sucedió en Inglaterra, donde el exministro británico de Energía, el liberaldemócrata Chris Huhne, tuvo que dimitir después de que la Fiscalía anunciara que le iba a procesar por tratar de eludir su responsabilidad ante tráfico.

    El caso comenzó en 2003, cuando el político fue cazado conduciendo a gran velocidad y, en lugar de asumir la multa pagar y perder los puntos del carné, trató de convencer a su mujer para que fuera ella la responsable.

    Pese a que él aseguraba ser inocente, dimitió: «Soy inocente de los cargos y mi intención es la de combatirlos en los tribunales y estoy convencido de que un jurado me dará la razón. Para evitar cualquier distracción en mis obligaciones oficiales o en mi defensa, dimito como ministro de Energía y Cambio Climático», explicó antes de dejar el cargo.

  6. «He robado un poquito», en México

    Hilario Ramírez, alcalde de San Blas (México)
    Hilario Ramírez, alcalde de San Blas (México) - Facebook

    « ¿Que le robé a la presidencia?Sí le robé. Poquito porque está bien pobre. Le di una rasuradita, nomás una rasuradita. Pero lo que con esta mano me robaba, con la otra se lo daba a los pobres». Esta es la peculiar manera con la que el alcalde de la localidad mexicana de San Blas, Hilario Ramírez Villanueva, hacía balance de su gestión política en campaña electoral.

    Lo sorprendente es lo que pasó después. En otro medio de comunicación aseguró que «estaba bromeando» y que sus rivales políticos habían «instrumentalizado» el «robar poquito» para atacarle. Y debió convencer al electorado, ya que venció en las elecciones. Una victoria que le situó en la Alcaldía, lugar del que no se piensa marchar pese a esa «rasuradita» al erario público.

  7. Adulterio, causa de dimisión en Estados Unidos

    David Petraeus dejó su cargo en la CIA por una infidelidad
    David Petraeus dejó su cargo en la CIA por una infidelidad - REUTERS

    En Estados Unidos, donde las donaciones millonarias a las campañas electorales y los lobbies están regulados y protegidos, las dimisiones de los políticos no llegan por desmanes económicos sino por « fallos morales». Al menos tres nombres han tenido que renunciar a su carrera por reconocer que habían tenido relaciones con prostitutas o que tenían amantes.

    El caso más famoso fue el del héroe americano de guerra David Petraeus, que tuvo que dimitir como director de la CIA cuando se descubrió que tenía una relación extramatrimonial. No le perdonaron que el jefe de los espías llevara una doble vida en el hogar.

    El segundo caso llega desde Nueva York, donde el que fuera gobernador, Eliot Spitzer, renunció a cualquier aspiración política al ser cazado con prostitutas. Este político tuvo que salir ante los medios para, acompañado por su esposa, reconocer los hechos.

    Antes, en 2009, e l gobernador de Carolina del Sur dimitió por un caso similar. Esta vez no le acompañaba su mujer porque, según se rumoreó, el amante con el que fue descubierto era un hombre.

  8. La número 2 del Gobierno sueco se fue por menos de 6.000 euros

    Mona Sahlin se fue para volver por todo lo alto
    Mona Sahlin se fue para volver por todo lo alto - AFP

    En el año 1995, la número dos del Gobierno sueco y máxima candidata a suceder al primer ministro, Mona Sahlin, dimitió por un escándalo poco frecuente.

    La socialdemócrata usó indebidamente la tarjeta de crédito oficial. En total gastó poco menos de 6.000 euros que más tarde reembolsaría a las arcas públicas. Pero poco importaba. El daño ya estaba hecho, por lo que decidió dimitir del cargo de vicepresidenta, aunque no renunció al escaño. Gracias a esa decisión, 12 años después fue nombrada líder de los socialdemócratas suecos.

    No ha sido la única dimisión sonada en Suecia, aunque esta vez el caso fue más peliagudo. En 2002 tres políticos, dos conservadores y uno socialdemócrata, abandonaron su cargo después de que una cámara oculta les retratara haciendo comentarios racistas contra musulmanes y negros. Los tres mantuvieron que habían sido manipulados, pero su defensa fue insuficiente.

  9. Canadá, dimisión por trabajar con la mafia

    Gérald Tremblay, en una foto de archivo de 2005
    Gérald Tremblay, en una foto de archivo de 2005 - EFE

    El exalcalde de Montreal, Gérald Tremblay, dimitió en 2012 después de que le relacionaran con una red corrupta de adjudicación de obras. El que fuera alcalde de la segunda ciudad más importante de Canadá estuvo supuestamente vinculado con un grupo mafioso que favorecía a determinadas empresas de la construcción.

    Por este motivo, cuando la policía comenzó a registrar la sede de su partido –presuntamente el grupo político recibió millones de forma ilegal– el alcalde se apresuró en dimitir.

  10. Lágrimas por los recortes en Italia

    La responsable italiana de Trabajo llora al anunciar los recortes - ap / vídeo youtube

    No es una dimisión, pero si una forma de hacer política muy «diferente». «Tenemos que hacerlo y nos produce un dolor psicológico, hemos tenido que pedir un...» y tras la pausa, las lágrimas. La ministra italiana de Trabajo durante el gobierno tecnócrata de Mario Monti no pudo evitar romper a llorar mientras anunciaba el duro plan de ajuste que presentaba ante la Cámara baja.

    En total fueron más de 30.000 millones de euros de recortes, una cifra que hizo que no pudiera contener las lágrimas. Fue Mario Monti el que retomó la alocución: «Ella quería decir sacrificios. La crisis no llega por contagio sino que se la han ganado a pulso los italianos por su mala forma de gobernarse», dijo el tecnócrata interino.

    Al igual que las lágrimas del político japonés, solo el tiempo –o una biografía no autorizada– descubrirá si eran lágrimas de cocodrilo o si la decisión de dimitir o de anunciar medidas duras era sentida de corazón.