«Espérame en el paraíso», una novela para superar etiquetas y comprender el conflicto sirio
Imagen de archivo de un ataque en Damasco - reuters

«Espérame en el paraíso», una novela para superar etiquetas y comprender el conflicto sirio

La periodista Mayte Carrasco construye un relato de ficción a través del que redescubrir lo que está pasando en Siria

laura riestra
Actualizado:

Siria es mucho más que un día a día marcado por baños de sangre. Siria es mucho más que la guerra civil en la que se encuentra sumida y cuyo final parece algo muy lejano. Siria es mucho más que un país en el que sólo hay radicales que se dedican a matar.

Las afirmaciones anteriores no son casuales ni se hacen sin más. Es la idea que se recoge de las palabras de la profesora de la Universidad Carlos III y activista siria Leila Nachawati, quien el pasado martes lamentaba la imagen actual de su país, una imagen que a ella le costaba asimilar puesto que, por ejemplo, hace años era impensable ver en su tierra ramas de Al Qaida.

Nachawati fue una de las invitadas a la presentación en la Casa Árabe del libro «Espérame en el paraíso», de la reportera Mayte Carrasco. Se trata de una reflexión en la que, pese a que en ella todo es ficción, se respetan los hechos históricos y sus páginas se convierten en una oportunidad no sólo para comprender un conflicto del que se escapan los detalles con facilidad, sino también para introducirse, de la mano de Yulia, su protagonista, en las entrañas de una cultura que en múltiples ocasiones se percibe sólo como una amenaza.

Con Yulia, una periodista europea, descubriremos que «Allahu Akbar» es una frase que los radicales se han apropiado para matar en nombre de Dios, cuando es una expresión que los musulmanes profieren para rogar seguir con vida, suplicar perdón, para rezar, para celebrar una boda o un nacimiento o para llorar a los muertos. A través de ella entendemos también mejor el sentido que tiene la muerte para ellos, algo que expresa en momentos como en el que Yulia le da el pésame por la muerte de su hermano a un sirio, a lo que él responde: «Él ahora es un shahed y está en el Paraíso».

«La muerte es sólo un alto durante el que el viajero reposa»En el libro hay también una historia de amor, de esas en las que las diferencias culturales no suponen un problema, sino más bien al revés por todo lo que se aportan al «chocar». Omar -sirio, musulmán y activista revolucionario- enseña a Yulia, a través de su poesía, esa forma de entender la vida a la que aludíamos antes: «A mí no me da miedo morir. Como dijo el poeta Abul Ala al Ma´arri, sufrir y llorar, ésa es la suerte del hombre. Sufrir, llorar y esperar. La muerte es sólo un alto durante el que el viajero reposa. Tras un corto sueño reparador, retoma su curso hacia el Paraíso o el Infierno».

Yulia se va identificando poco a poco con los rebeldes sirios que luchan contra Bashar Al Assad. De ahí que se implique progresivamente la resistencia y les ayude pese a que ello suponga poner su libertad y su vida en peligro por una causa que ella cree abandonada por todos.

Europa y Siria

También vemos a través de la protagonista un sentido crítico con el papel extranjero en el conflicto sirio, algo que además Carrasco enfatizó durante el acto manifestando que Europa está «enferma de dudas» y «no cree en nada», algo que Nachawati secundó asegurando que, frente al continente europeo, «la gente que no tiene nada que perder es la que se ha echado a las calles para hacer la revolución».

El deber de la prensa en este conflicto también tiene cabida en el libro. Así, se presenta como canal para contar lo que está pasando más allá de la propaganda del régimen. Con Yulia y su compañero comprobamos las dificultades a las que se enfrentan los periodistas a la hora de penetrar en las entrañas de un conflicto y cómo su llegada es recibida por los rebeldes como un mecanismo de ayuda.

Las revueltas árabes que se vivieron en países como Egipto o Libia también tienen un hueco en el libro, algo que, a su vez, Nachawati empleó para recordar una realidad que a estas alturas parece muy lejana: «La actualidad se centra en resaltar la guerra que vive Siria y dejamos ya de lado una evidencia: la de que este conflicto empezó con un levantamiento pacífico y democrático, el de una población que se había cansado de una dictadura».

Así, «Espérame en el paraíso», redactado con soltura y un estilo muy atractivo para el lector, es una oportunidad para introducirse en en el conflicto sirio de la mano de la experiencia de Mayte Carrasco (Terrassa, 1974), que ha recorrido conflictos como el de Georgia, Afganistán, Malí, Túnez o Egipto, por citar sólo algunos. Es más, fue la única reportera española que estuvo bajo la ofensiva de Baba Amro en Homs.

Durante la presentación, Carrasco explicó que gracias a que ha optado por la ficción para este libro, ha podido dar voz a los personajes, reflejando la forma de hablar y de convencer de los yihadistas. Para ello, aseguró el pasado martes, ha llevado a cabo un concienzudo análisis de los chats de los yihadistas. Además, en su novela muchos personajes y escenarios están basados en situaciones reales que ella misma ha vivido, lo que le ha facilitado la difícil tarea de describir lo que está pasando en Siria.

Por otro lado, en la presentación de su libro, Carrasco también contó con la presencia de Marcel Mettelsiefen, director del documental que se proyectó ese mismo día: «Children on the frontline», que narra la historia de cuatro niños en Aleppo. A través de él, de la mano de la inocencia de sus protagonistas, descubrimos los tintes dramáticos y la crueldad que el conflicto ha adquirido.

Ambos, libro y documental, son dos oportunidades para comprender un conflicto al que no hay que dar de lado.