La historia de «El Tata»: florista, veterano de guerra y narcotraficante
Leo Sharp, apodado «El Tata» - abc

La historia de «El Tata»: florista, veterano de guerra y narcotraficante

Fue interceptado con 104 kilos de cocaína. Trabajaba como «mula» para el Cártel de Sinaloa

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Leo Sharp tiene una granja donde cultiva lirios, su flor favorita. Tanto, que en la «American Hemerocallis Society» hay 180 variedades de esta planta registradas a su nombre. Todas nacen de su trabajo incesante con la tierra, con el mimo y el interés que vuelca en esta actividad. De hecho, para buena parte de los expertos en esta materia, los resultados de su trabajo rozan la perfección.

Sharp, que tiene 87 años, también combatió en la Segunda Guerra Mundial. Un recurso que su abogado utilizó al conocer la condena que le han aplicado: «Esa no es la forma en la que se honra a nuestros héroes», dijo el letrado. Porque a Sharp o, mejor dicho, a «El Tata» le han sentenciado a tres años por traficar con drogas. A pesar de su aspecto de anciano inofensivo, «El Tata», como le llamaban en el «negocio», fue interceptado con cinco bolsas que contenían 104 kilos de cocaína. Así lo cuenta el diario «The New York Times» en un reportaje que le dedica a este personaje, que ha sido tildado incluso de «leyenda urbana».

A su edad, era la «mula» (transportista de droga) más productiva del Cártel de Sinaloa, la organización criminal de Joaquín «El Chapo» Guzmán, uno de los narcotraficantes más importantes del mundo y que admitió haber asesinado entre 2.000 y 3.000 personas. Su arresto se logró gracias a las escuchas de teléfonos interceptados por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Unas palabras que delataron a un anciano con una apariencia que permitía que pasara desapercibido ante cualquier agente.