En la imagen se ven rocas agudas bajo un elevado en Ciudad del Cabo
En la imagen se ven rocas agudas bajo un elevado en Ciudad del Cabo - Groundup

Las rocas anti-indigentes de Ciudad del Cabo, precursoras de los pinchos de Londres

El Ayuntamiento de Ciudad del Cabo puso en marcha en 2013 un sistema parecido para evitar que los indigentes ocupen los espacios públicos

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Los periódicos y televisiones de todo el mundo informaron esta semana de la colocación de pinchos en portalespara evitar que el creciente número de indigentes hagan de la calle su domicilio. Pero la polémica medida tiene un precursor, más grotesco, en la localidad sudafricana de Ciudad del Cabo.

Hace un año, la segunda ciudad de Sudáfrica, colocó bajo el escaléxtric que sobrevuela el centro del municipio unas rocas agudas, de hasta 30 centímetros de alto, destinadas a disuadir a las personas sin techo.

Según recoge la web «Groundup», una página sudafricana de periodismo participativo, las rocas comenzaron a colocarse en febrero de 2013. «Cuando las vi, supe que era para que la gente no durmiera allí», contó a Groundup un indigente llamado Gregory, que ha vivido en la calle durante 40 años.

De esta forma, el Ayuntamiento puso fin a un asentamiento de personas sin hogar que durante meses habían ocupado las medianas bajo el paso elevado, situado en pleno centro de Ciudad del Cabo, muy próximo al paseo portuario que constituye una de las zonas más visitadas de toda Sudáfrica.

En un correo electrónico enviado a Groundup, el director de la plataforma para la Mejora del Distrito de Green Point reconoció el objetivo de la colocación de las rocas. «El concepto de las rocas verticales (sobre el pavimento) es una forma singular de poner límite a la utilización continuada de estas zonas para dormir por parte de indigentes», afirmó Marc Truss a este periódico comunitario.

Políticos y organizaciones no gubernamentales británicas han pedido la retirada inmediata de los pinchos que fueron instalados en la puerta de un bloque de viviendas de Londres, pero la realidad es que este tipo de estructuras disuasorias se vienen utilizando de manera habitual en lugares de todo el mundo.

Jacqui McCluskey, directora de comunicación de Homeless Link en Reino Unido, que agrupa a varias organizaciones de ayuda a indigentes, afirmó a EFE que la «inhumana» medida «difícilmente ayudará a abordar el problema del creciente número de personas forzadas a dormir en la calle».

Más de 7.000 personas firmaron una petición por internet para la retirada de las hileras de púas, supuestamente destinadas a evitar que las personas sin hogar pasen la noche.