Así ha cambiado Edward Snowden las reglas del juego en el mundo
Un grupo de estudiantes despliega una pancarta en Alemania para pedir que se le conceda asilo en el país - afp

Así ha cambiado Edward Snowden las reglas del juego en el mundo

Las filtraciones del extécnico de la CIA hace un año dibujaron un nuevo panorama en el ámbito de la seguridad y relaciones

abc.es
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Estados Unidos aún no se había repuesto de las filtraciones de Wikilieaks cuando el diario «The Guardian» abrió un nuevo capítulo que puso en jaque otra vez a la administración Obama.

El seis de junio de hace justo un año el diario británico «The Guardian» publicó que, en virtud de una orden judicial secreta, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) tenía acceso a registros telefónicos y en internet de millones de usuarios de la operadora de telefonía Verizon en EE.UU. Fue el punto de inflexión de un hecho que fue creciendo hasta generar una grave crisis en las relaciones internacionales que a día de hoy todavía tiene sus consecuencias. Es más, en muchos aspectos ha cambiado las reglas del juego.

«Hace un año, pocos en la NSA habían oído hablar de Edward Snowden, que acababa de informar a sus superiores de que se tomaría una baja. Hoy, sus revelaciones son posiblemente el acontecimiento más importante de los últimos doce meses», aseguró el pasado miércoles Peter Singer, experto en inteligencia del centro de estudios Brookings.

Efectivamente, a medida que se iban produciendo las filtraciones, el Gobierno de Barack Obama iba quedándose más solo. En los archivos que Snowden se llevó consigo se mostraba cómo se había espiado a líderes mundiales de la talla de Angela Merke. Prueba de hasta qué punto la crisis no se ha superado es que el pasado 4 de junio, tras un largo proceso de reflexión, La Fiscalía alemana abrió diligencias contra miembros «desconocidos» de la NSA.

Otra de las afectadas fue la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien canceló, nada más conocerse los hechos, una visita de estado a Washington. El pasado martes ella también se encargó de dejar claro que aún queda mucho por hacer. Entonces aseguró que sigue esperando «una señal» de que el espionaje llevado a cabo en su país «no volverá a repetirse».

Crisis diplomática

Según un libro recién publicado por el periodista que recibió las filtraciones de Snowden, Glenn Greenwald, Brasil y el resto de Latinoamérica ocupan la categoría inferior en una jerarquía que mantiene la NSA sobre sus lazos con el resto del mundo.

En la primera categoría están los países del grupo de los «Cinco Ojos», una alianza de no espionaje mutuo formada en 1946 entre EE.UU., el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda; mientras que en la segunda están los países con los que la NSA colabora al tiempo que los espía, entre ellos la mayoría de los europeos.

En el caso de Europa, la mayor indignación provino de Alemania, y ni los esfuerzos personales de Obama ni la apertura de un diálogo bilateral sobre el asunto han evitado que Berlín tome medidas como la recién anunciada apertura de una investigación de su Fiscalía federal sobre las escuchas telefónicas a Merkel y a los alemanes.

«En Alemania, como en Europa, una creciente mayoría opina que el ciudadano tiene que tener algo que decir sobre si el Gobierno está recolectando datos, pero también sobre si las compañías tecnológicas pueden recoger y compartir esos datos», señaló Wolfgang Ischinger, exembajador de Alemania en Washington, en el Wilson Center.

Pero las diplomáticas no fueron las únicas consecuencias.

Más transparencia

El siete de juntio los diarios «The Washington Post» y «The Guardian» revelan dos programas de espionaje secretos: uno que registra datos de llamadas en EE.UU. y otro que permite a la inteligencia estadounidense acceder a servidores de las principales compañías de Internet para buscar conexiones con el terrorismo internacional. La información apunta a que la NSA y la FBI recababan datos directamente de los servidores de Microsoft, Yahoo, Google, Facebook, PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple.

Esto hizo que los gigantes informáticos como Google, Microsoft, Yahoo, Facebook o Apple, se distanciaran rápidamente de las agencias de inteligencia para dar garantías de privacidad a sus clientes.

«Esto sigue siendo un gran reto para nosotros. Estas filtraciones pueden erosionar la confianza de los usuarios, y esa es nuestra moneda de cambio», apuntó el asesor para política de privacidad de Google, David Lieber, en el Wilson Center.

Por otro lado, mientras la inteligencia estadounidense se preocupa por el efecto que puede tener en su labor la falta de cooperación de los gigantes informáticos, en EE.UU. crecen las voces que llaman a una mayor regulación de Internet, tanto a escala nacional como internacional.

Datos personales

El Gobierno de Obama ha anunciado medidas para aportar más transparencia al funcionamiento de los programas de espionaje, pero sigue sin erradicar los recelos respecto a la privacidad ciudadana.

«Creo que podríamos y deberíamos haber encontrado una forma de explicar mejor las autoridades legales bajo las que operamos para proteger la privacidad y las libertades civiles», afirmó Robert Litt, el asesor general del director de inteligencia nacional de EE.UU., James Clapper, en la conferencia del Wilson Center.

Conscientes de ello, un grupo de antiguos informantes estadounidenses abrieron el martes pasado la página web exposefacts.org, con el fin de alentar a otros estadounidenses a continuar la labor iniciada por Snowden, acusado de espionaje en EE.UU..