La CIA, la agencia de Inteligencia que nació a raíz de Pearl Harbor
La CIA tuvo dos organismos que la precedieron - EPA

La CIA, la agencia de Inteligencia que nació a raíz de Pearl Harbor

La Segunda Guerra Mundial motivó la creación de dos organismos precursores del actual sistema de Inteligencia de Estados Unidos

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Los Estados Unidos han llevado a cabo actividades de Inteligencia desde la época de George Washington, pero fue a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando esas labores se coordinaron a nivel gubernamental. En un primer momento, el presidente Franklin D. Roosevelt designó al héroe de guerra William J. Donovan como primer Coordinador de Información, pero pronto el país entró en guerra y tuvo la necesidad de crear un ente más fuerte para gestionar las tareas.

La Agencia Central de Inteligencia nació el 25 de mayo de 1947 a través de la firma de la Ley de Seguridad Nacional que estampó el por entonces presidente de Estados Unidos, Harry S. Truman. El establecimiento de este nuevo organismo otorgaba un puesto de director central de inteligencia –acotado con las siglas DCI– para servir como jefe de la Comunidad de Inteligencia del país norteamericano, servir como jefe de la CIA y actuar como asesor superior del presidente del Gobierno en temas relacionados con la seguridad nacional.

Sin embargo, los servicios de Inteligencia estadounidenses tuvieron dos predecesores que vieron la luz a raíz de la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial y el bombardeo de Pearl Harbor. Se crearon dos instituciones que desempeñaban los cometidos de la CIA mientras tuvieron lugar los citados conflictos bélicos: la Oficina de Información Militar –cuya función era gestionar la propaganda tanto dentro como fuera del país– y la Oficina de Servicios Estratégicos –encargada del espionaje militar–.

Gran expectación en Estados Unidos

Aunque la puesta en marcha de estas dos entidades supuso una gran expectación, el ejército alemán era más poderoso que ellas porque disponía de servicios de Inteligencia más sólidos y, sobre todo, centralizados, algo que suponía una enorme ventaja respecto al sistema estadounidense. De hecho, durante el trascurso de la Guerra el espionaje norteamericano tuvo que apoyarse en el servicio británico hasta que, en 1947, nació la CIA.

Desde entonces, la CIA ha obtiene información clasificada a través de múltiples agentes que despliegan todos los medios de investigación a su alcance – espionaje, sistemas de altísima tecnología, radares, satélites, etc.– para desarrollar sus labores de Inteligencia.