El nacionalismo quebequés se desploma en vísperas de las elecciones legislativas
La primera ministra de Quebec, la nacionalista Pauline Marois, en un acto de la campaña electoral - reuters

El nacionalismo quebequés se desploma en vísperas de las elecciones legislativas

La «premier» Pauline Marois podría ser víctima de su ansiedad por convocar otro referéndum de independencia en su nuevo mandato

francisco de andrés
Actualizado:

En vísperas de las elecciones legislativas adelantadas en la provincia francófona de Quebec, los sondeos han dado la sorpresa. El partido nacionalista, en el poder desde 2012 -el Partido Quebequés (PQ)- favorito indudable hasta hace un mes, se ha desplomado en la intención de voto. La oposición liberal y partidaria del actual modelo federal (el Partido Liberal Quebequés, PLQ) podría regresar al poder, si los seis millones de electores confirman el lunes lo que hoy anuncian los pronósticos.

Un error de libro por parte de la «premier» quebequés, la nacionalista Pauline Marois, dicen los analistas. Marois, primera mujer en llegar al poder en la provincia francófona de Canadá, apostó hace meses por adelantar las elecciones legislativas cuando los sondeos le aseguraban una mayoría absoluta en la Asamblea legislativa. Hoy las tornas han cambiado de modo súbito. Los liberales y federalistas cuentan con un 40 por ciento de intención de voto, y los nacionalistas han caído al 33 por ciento.

¿Cómo ha podido dilapidar su crédito Marois con tanta rapidez? «Ha sido un ataque de miedo entre la población no solo anglófona sino también entre muchos francófonos», declara a France Presse la profesora Antonia Maioni. Sin decirlo expresamente, pero dando carta blanca para hacerlo a algunos de sus aliados más vocingleros, la primera ministra ha dado a entender que en su nuevo mandato tenía la intención de convocar un nuevo referéndum de independencia para Quebec. El tercero. Los dos primeros, celebrados -legalmente- en 1980 y 1995 fueron negativos; pero en el último, el PQ estuvo a punto de acariciar la victoria: se quedó a solo 55.000 votos de los federalistas, partidarios de la Unión.

¿Existe necesidad o clima para otro referéndum de independencia hoy? Dos de cada tres quebequeses creen que no, y que hay otros asuntos mucho más importantes para sus vidas cotidianas. Un sentimiento que en el fondo compartían muchos en el PQ hasta hace poco. De hecho, el predecesor de Pauline Marois al frente de los nacionalistas así lo había establecido en el partido: no habrá -fue el pacto interno- nueva convocatoria de referéndum hasta que mejoren las condiciones económicas de la provincia, que ostenta hoy, por ejemplo, la mayor deuda pública de Canadá.

Pero a Marois le han podido los nervios. A sus 65 años, es la última de una generación de líderes separatistas canadienses que sueñan con ver en vida la independencia de Quebec. La ansiedad le puede costar cara, a ella y a su partido, en la cita electoral del lunes.