¿Por qué permite el islam el matrimonio con niñas?
Una iraquí pasea con su hija por una calle de Bagdad - afp

¿Por qué permite el islam el matrimonio con niñas?

La esposa favorita de Mahoma, Aisha, se casó cuando tenía 6 ó 7 años y el profeta 53, aunque según las fuentes tradicionales el matrimonio no se consumó hasta que cumplió los nueve

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Abdullah ha pasado la jornada de trabajo vestido con pañuelo y túnica blanca mientras acompaña al grupo de periodistas españoles en un programa oficial, pero al caer la tarde comparte, relajado y vestido con «jeans» y camiseta, un aperitivo con los reporteros en un hotel de lujo de Kuwait City. Las bromas se centran en sus miradas de admiración por la belleza de una colega española. «¿Estás casado Abdullah?». «No, todavía no». «¡Haríais una buena pareja!», tercia un bromista. »Quizá -responde serio Abdullah- pero yo me casaré con una adolescente; hay que empezar a educarlas cuando son muy jóvenes»...

El tópico del matrimonio de muchos musulmanes con menores de 18, e incluso 16 años, no es un estereotipo occidental ajeno a la realidad. Ahí está, para demostrarlo, el proyecto de Ley de Familia presentado la semana pasada ante el Parlamento iraquí por el gobierno de Al Maliki -a quien muchos consideran moderado y prooccidental-, en el que se pide legalizar el matrimonio a cualquier edad. No es normal encontrarse esposas-niñas en Bagdad, pero es una costumbre muy extendida en el resto del país, y defendida -como norma religiosa- por el partido radical chií, que Al Maliki necesita hoy desesperadamente para mantenerse en el poder.

¿Qué tiene de religioso, o de piadoso, obligar a una adolescente a contraer matrimonio con un varón que podría ser su padre? La costumbre, machista, ha sido bendecida siempre por el islam porque entronca con la concepción mahometana del matrimonio, que exige a la mujer una docilidad completa al marido. Pero el argumento más contundente es el ejemplo personal de su profeta por antonomasia, Mahoma. El fundador del islam fue monógamo mientras vivió su primera esposa, Khadija, pero al morir esta tuvo después por lo menos tres mujeres. De ellas su favorita fue sin duda la niña que le fue entregada en matrimonio. Con Aisha, hija del futuro primer califa Abu Bakr, Mahoma se casó cuando ella tenía seis o siete años, aunque según las fuentes tradicionales musulmanas el matrimonio no se consumó hasta que cumplió los nueve.