Elecciones europeas 2014: Martin Schulz, el candidato de los socialistas europeos a presidir la Comisión
Martin Schulz - afp

Elecciones europeas 2014: Martin Schulz, el candidato de los socialistas europeos a presidir la Comisión

Conocido como un hombre de «sólidas convicciones», este alemán es la propuesta socialista para las elecciones de mayo

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Fue el primero en levantar la voz contra el espionaje perpetrado por Estados Unidos, que le dejó «profundamente impactado». Asegura ser consciente de que hay «desencanto» con Europa y de que el paro joven es el «principal problema europeo». Hablamos de Martin Schulz, actual presidente del Parlamento Europeo y candidato oficial de los socialistas en las próximas elecciones de mayo a presidir la Comisión Europea. [Consulte aquí todos los partidos y candidatos a votar]

El día de su elección como presidente del PE, este político alemán socialdemócrata dejó claras sus ideas apuntando que la desconfianza de los ciudadanos hacia Europa se debe al método de decisión por los Jefes de Estado «en reuniones a puerta cerrada, en Bruselas» desde que empezó la crisis. «Se celebra una cumbre tras otras, sin resultados, dejando fuera al Parlamento Europeo y dejando a los representantes nacionales como meros delegados subsidiarios de lo que decide Bruselas», manifestó entonces.

Por eso, ahora que llegan estas elecciones en las que el PE ha adquirido más protagonismo con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, Schulz insiste en que su objetivo es el de «contribuir en visibilidad del PE como foco de la democracia europea».

«La promesa de Europa no se está cumpliendo»«La idea de Europa siempre ha sido una promesa. Fue una idea de paz y se ha cumplido. Fue una promesa de más democracia y se ha cumplido, aunque ahora está en peligro. Fue una promesa de más crecimiento, algo que se cumple sólo en algunos estados miembro. Fue una promesa de más equilibrio social y hoy tenemos un problema de desequilibrio social que es tremendo. Todo esto quiere decir que la promesa de Europa no se está cumpliendo», apuntó recientemente en una entrevista concedida a RNE.

A sus 56 años, Schulz defiende férreamente sus ideas y su cara es más que conocida en las instituciones europeas. Miembro del Partido Social Demócrata alemán (SPD) y eurodiputado desde el año 1994, sus críticas a diversos estados miembros le han convertido en una figura ensalzada y criticada a la par. El pasado mes de abril advirtió de que los gobiernos europeos han ido «demasiado lejos» en la aplicación de políticas de austeridad y de que el estado en el que se encuentra a día de hoy la Unión Europea (UE) es «terrible».

Eso sí, si hay un momento en su carrera política que ha dado la vuelta al mundo, ha sido su enfrentamiento con el que fuera primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, en el año 2003. El político italiano empezaba su gestión como presidencia semestral y ante las críticas de Schulz, portavoz del grupo socialista, le ofreció un papel de «kapó» (presos comunes con poder) en una película sobre un campo de concentración nazi.

Más allá de dicho enfrentamiento, en 2004 fue elegido líder del grupo de los Socialistas y Demócratas europeos en el Parlamento Europeo, un cargo en el que se ha mantenido hasta su elección, el pasado 17 de enero, como Presidente de la Eurocámara. También ha sido, desde 2009, representante para Asuntos Europeos del partido socialdemócrata alemán, ejerciendo una clara influencia en las posiciones proeuropeas de este partido.

Schulz nació en Hehlrath, una pequeña ciudad alemana cercana a la frontera entre Alemania, Países Bajos y Bélgica. Tras la educación secundaria, decidió hacer de su pasión por los libros una forma de vida, y fue aprendiz de librero. En 1982 abrió su propia librería en Würselen, que regentó con éxito durante doce años. A los 19 años comenzó su carrera política, al unirse al partido Socialdemócrata alemán. A los 31, se convirtió en el alcalde más joven del Estado federado más densamente poblado de Alemania, Renania del Norte-Westfalia, al ser elegido alcalde de Würselen, un cargo que ostentó durante once años. «En esa época tomó forma mi entusiasmo por Europa y la convicción de que quería contribuir a construir un proyecto europeo avanzado», tal y como recuerda el propio Schulz.