La violencia sectaria no cesa en Irak, escenario de atentados en distintas zonas del país
Un atentado en Buhriz, a 60 kilómetros al noreste de Bagdad - efe

La violencia sectaria no cesa en Irak, escenario de atentados en distintas zonas del país

Diversos ataques dejan más de 50 muertos en un sólo día. El país vive los peores niveles de violencia en cinco años

reuters/ep
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Al menos 54 personas han muerto en atentados suicidas y ataques por hombres armados ocurridos este lunes en Irak, según fuentes médicas y policiales, en incursiones que apuntaron mayormente contra chiíes, que celebrarán una festividad religiosa la semana próxima.

Militantes suníes vinculados a Al Qaida han intensificado los ataques contra las fuerzas de seguridad, los civiles y cualquiera visto como seguidor del Gobierno liderado por los chiíes en Bagdad, llevando a Irak a los peores niveles de violencia en cinco años.

En Baiji, unos 180 kilómetros al norte de Bagdad, cuatro hombres con cinturones explosivos entraron en una comisaría tras detonar un coche bomba estacionado afuera del edificio, según fuentes policiales. Dos de ellos se inmolaron dentro del edificio, matando a cinco policías, mientras que otros dos hicieron lo mismo una hora más tarde cuando las fuerzas especiales iraquíes contrarrestaban el ataque, según las fuentes.

«Creemos que el ataque tenía por objetivo la liberación de los detenidos que están en el edificio de al lado», ha señalado Salih al Qaisi, un agente de policía que estaba en el lugar. «Todos los milicianos murieron antes de que alcanzaran el edificio de la Policía donde están los detenidos», ha añadido.

Ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad del ataque del lunes, pero los suicidas con bomba son una sello característico de la rama iraquí de Al Qaida, que se fusionó este año con su filial siria para formar el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS).

Ataque en Tikrit

Dos horas más tarde, tres suicidas con bombas han tomado un edificio local del Gobierno en Tikrit, 150 kilómetros al norte de la capital, después de detonar dos coches bomba afuera del lugar, según fuentes de seguridad. Al menos tres personas han muerto.

Las fuerzas de seguridad rodearon el edificio, donde se creía que los milicianos tenían rehenes, e impusieron un toque de queda en la ciudad, según las fuentes. El Ministerio del Interior ha señalado que ha habido once muertos en los ataques de Baiji y Tikrit, incluyendo a los suicidas, y tres heridos.

Una serie de coches bomba y explosivos colocados en carreteras en vecindarios principalmente chiíes de Bagdad dejaron al menos 27 muertos y decenas de heridos, según fuentes policiales y médicas.

En Mosul, 390 kilómetros al norte de Bagdad, militantes en un coche interceptaron un autobús que llevaba peregrinos chiíes a la ciudad de Karbala desde la chií Tal Afar, en el noreste del país, y mataron a balazos a doce de ellos, según la Policía. Los servicios de seguridad han estado en alerta máxima desde el fin de semana pasado porque esperan más ataques contra los chiíes antes de que la principal comunidad del país celebre el ritual de Arbaeen, que conmemora la muerte del imán Husein, nieto del profeta Mahoma.

Este año ha sido el más violento en Irak desde el período 2006-2007, cuando decenas de miles de personas murieron en un conflicto entre suníes y chiíes. El Gobierno acusa a los grupos principalmente vinculados a Al Qaida por el repunte de la violencia, que dice que se ha agudizado con la guerra civil en Siria, donde los rebeldes mayoritariamente suníes luchan contra un Gobierno aliado de Irán, predominantemente chií. Cientos de iraquíes murieron el mes pasado, según datos de Naciones Unidas y del Gobierno iraquí.