Tres reporteros españoles llevan secuestrados en Siria desde septiembre
El portavoz de las familias, Gervasio Sánchez, escucha el llamamiento de Mónica Prieto, pareja de Espinosa - reuters

Tres reporteros españoles llevan secuestrados en Siria desde septiembre

Las familias deciden hacer públicos los cautiverios porque las gestiones llevadas a cabo para liberarlos «no han dado resultados»

luis de vega
Actualizado:

Las negociaciones y contactos para liberar a tres periodistas españoles en Siria no han dado sus frutos. Marc Marginedas, Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova siguen secuestrados en ese país desde el pasado mes de septiembre. La amenaza contra los informadores no ha dejado de crecer en ese conflicto y sólo en 2013 han sido asesinados ocho periodistas extranjeros y 62 han sido secuestrados, según datos de Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Las familias de Espinosa, de 49 años y reportero del diario «El Mundo», y García Vilanova, de 42 años y fotoperiodista freelance, han decidido hacer público que ambos fueron capturados por yihadistas del grupo Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), de la órbita de Al Qaida, cuando se encontraban en la provincia siria de Raqqa el pasado 16 de septiembre.

Se hallaban a sólo 40 kilómetros de la frontera con Turquía, hacia donde se dirigían cuando fueron interceptados en un control de carreteras tras dos semanas de trabajo. Los rebeldes que los acompañaban fueron también capturados y liberados doce días después.

Mónica Prieto, pareja de Espinosa y también reportera con experiencia en la guerra de Siria, ha grabado y publicado en Youtube desde Beirut (Líbano), donde reside, un llamamiento a los secuestradores para decirles que «a pesar del riesgo hemos antepuesto vuestra tragedia a nuestra propia vida».

«Hemos dedicado los últimos tres años a dar voz a las víctimas» pero «vosotros los sirios también tenéis una responsabilidad hacia todos aquellos, árabes u occidentales, que os defienden. Javier y Ricardo no son vuestros enemigos» por eso hay que «liberarles», añade.

No disponen de pruebas de vida pero hace un mes que supieron de ellos por última vez a través de segundas personas. Se encontraban no solo con vida sino bien, según ha explicado en una rueda de prensa en Madrid estemartes el reportero Gervasio Sánchez, portavoz de ambas familias.

Unos días antes, el 3 de septiembre, había sido ya capturado el enviado especial a la guerra civil siria de «El Periodico de Catalunya», Marc Marginedas. Este medio decidió anunciar el secuestro a finales de ese mismo mes. Su cautiverio ha sido recordado varias veces en el acto.

El secuestro de Espinosa y Vilanova se ha mantenido hasta ahora lejos de los focos mediáticos mientras se llevaban a cabo de manera discreta «negociaciones y gestiones» para liberarlos, según ha explicado Sánchez. Pero esas gestiones «no han dado resultados», ha señalado Pedro J. Ramírez, director de «El Mundo», en la misma rueda de prensa.

Los captores no han expresado «demandas explícitas» ni se ha hablado de «secuestro económico o político», añadió el portavoz de las familias. Se han limitado a decir que «investigan» el motivo de la presencia en la zona rebelde de ambos reporteros para saber si, como acusan a otros extranjeros, son espías.

Junto al llamamiento público realizado por las familias para que sean liberados se han hecho públicos sus perfiles y documentación sobre su trabajo con la intención de dejar claro que en la decena de viajes que han efectuado en los dos últimos años a la zona no cabe duda de que su misión era puramente periodística.

Huir del protagonismo

Gervasio Sánchez ha apuntado que con el conflicto sirio estamos ante la peor crisis que viven los enviados especiales a zonas de guerra en tres décadas. «Quitando la muerte, el secuestro es lo peor que le puede pasar a un periodista», añadió.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) afirma que Siria es uno de los lugares más peligrosos en la actualidad para los reporteros, donde 55 han sido aasesinados y 30 permaneces desaparecidos.

Tanto Espinosa como García Vilanova son experimentados reporteros en zonas de conflicto. El segundo llegó incluso a permanecer secuestrado en Siria el pasado mes de junio una decena de días y no quiso que ese hecho trascendiera, ha resaltado Sánchez. Espinosa, por su parte, sobrevivió al bombardeo en febrero del año pasado que costó la vida a dos reporteros en el barrio Bab Amr de Homs, de donde, a pesar de todo, no salió hasta que no quedaban civiles.

«Estoy seguro que ambos se cabrearán cuando sean liberados por la celebración de esta rueda de prensa porque ambos huyen del protagonismo».