Los 250 prefectos de Francia alertan de una posible revuelta social
Manifestación en París contra la reforma educativa - reuters

Los 250 prefectos de Francia alertan de una posible revuelta social

Un informe oficial confidencial describe al menos doce grupos de protesta ciudadana

Actualizado:

Los 250 prefectos de Francia, representantes del Estado en los departamentos y regiones, han redactado un informe explosivo sobre el estado social, moral y político de la nación, «víctima de un estado de creciente crispación, exasperación y cólera que se extiende por todo el país».

El Ministerio del Interior ha redactado por su parte un informe confidencial, resumiendo las opiniones de los prefectos, con el fin de ofrecer al presidente François Hollande un «documento de trabajo».

El diario «Le Figaro» ha revelado lo esencial de ese informe, que traza un retrato inquietante de Francia.

La «fiscalidad confiscatoria» se ha transformado en un problema de inmenso calado que ha comenzado a federar una nube de movimientos de protesta social, que el informe de Interior resume de este modo: «La fiscalidad se ha convertido en el principal motor de la contestación contra la acción gubernamental [ .. ] Ante la acumulación de malas noticias reina un clima doloroso y angustiado, un sentimiento de parálisis que impide imaginar un futuro mejor. En esa tierra virgen está fermentando una posible explosión social, que resume el lema de una organización de pequeñas empresas cuando dicen: «Atención, todo va a explotar uno de estos días».

Los prefectos continúan alertando a Hollande en estos términos: «Insistimos en llamar la atención sobre las dificultades que tienen políticos y sindicalistas para contener la cólera, intentando ofrecer alguna esperanza. El clima de pesimismo y desconfianza alimenta el discurso de todos los extremismos, ante la impotencia del Gobierno».

Gran novedad en este informe, los 250 prefectos de Francia han compilado por vez primera el nombre de una docena larga de colectivos de distinta sensibilidad con un punto común: la revuelta fiscal contra el Gobierno de Hollande.

Tribus de indignados

Aparecen así los «pollitos», que defienden el estatuto fiscal amenazado de pequeños empresarios solitarios. Los «pavos» han creado un colectivo para cambiar los nuevos «ritmos escolares», aunque también existe otro colectivo autodenominado «pavos» que aglutina a funcionarios que trabajan en regiones fronterizas (Suiza, en particular) y se consideran víctimas de una legislación dañina.

En el informe se identifica a las «abejas», colectivos de trabajadores en las empresas de seguros, que denuncian las nuevas fiscalidades que afectan a los sectores de la sanidad pública y privada. Los «corderos» rechazan por su parte el aumento de las cotizaciones de los trabajadores autónomos.

En el colectivo de protesta de los «dodos» están los taxistas autónomos, que se consideran víctimas de una legislación que consideran asfixiante. Las «cigüeñas» reúnen a las comadronas de toda Francia, autónomas y trabajadoras en hospitales públicos, que llevan varios meses lanzando huelgas sucesivas.

Destacan por su actividad los «gorros rojos», que se han inspirado en la legendaria revuelta de los bretones, en 1675 contra el Rey de Francia. Es un colectivo de agricultores, pequeños empresarios y autónomos de la Bretaña. Están también los «gorros verdes», militantes contra la ecotasa y usuarios de ferrocarril, los «gorros naranja», adversarios del aumento del IVA, y los «sacrificados», artesanos y pequeños comerciantes hartos de la presión fiscal.

A todos ellos se suman los sindicatos tradicionales, que desde hace meses denuncian una «situación explosiva».