Clérigos sirios emiten una norma islámica que permite comer gatos, perros y burros
Imagen de una columna de humo junto a la ciudad druze de Majdal Shams - efe

Clérigos sirios emiten una norma islámica que permite comer gatos, perros y burros

La medida, para evitar que la gente muera de hambre. Además, advierten de que los vivos terminarán comer carne de muerto

efe
Actualizado:

Un grupo de jeques y ulemas sirios han emitido este martes una fetua o edicto islámico en el que permiten a los habitantes de los suburbios del sur de Damasco comer gatos, perros y burros para no morir de hambre debido a la guerra civil.

«Hacemos un llamamiento humanitario doloroso a todo el mundo sobre la situación que estamos viviendo en el sur de Damasco», han señalado los clérigos en un vídeo publicado en internet.

Los religiosos denunciaron que los vecinos de los distritos sureños, escenario diario de bombardeos y enfrentamientos entre las fuerzas del régimen de Bashar al Assad y los rebeldes, corren el riesgo de morir de hambre.

«Nuestra fe autoriza a comer gatos, perros y burros porque la gente no tiene alimentos», señalaron. Además, advirtieron de que si la situación sigue así los vivos serán obligados a comer la carne de los muertos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó el lunes de que las autoridades sirias habían permitido que 2.000 mujeres, niños y ancianos abandonaran la localidad de Muadamiya al Sham, al suroeste de la capital y asediada desde hace varios meses.

Según algunas interpretaciones islámicas, está prohibido por diversos motivos el consumo de carne de perros, gatos y burros en algunos dichos del profeta Mahoma y en el Corán.

Dichas interpretaciones consideran «haram» (prohibido) comer esos animales porque son «impuros» al alimentarse de desperdicios, mientras que otras se fundamentan en que, según un versículo Corán, no se puede consumir bestias que tengan colmillos.