Lo que ganaría España si se hiciese un hueco en el Consejo de Seguridad de la ONU
Sede del pleno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas - wikimedia

Lo que ganaría España si se hiciese un hueco en el Consejo de Seguridad de la ONU

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha solicitado este jueves un asiento en el poderoso organismo de la ONU

Actualizado:

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha solicitado este jueves un asiento español en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante el bienio 2015-2016. Rajoy sostiene que el compromiso de nuestro país con la comunidad internacional acredita su candidatura a formar parte del poderoso Consejo como miembro no permanente. España es el sexto contribuyente al presupuesto de la ONU y el octavo donante del mundo de ayuda humanitaria. De hecho, desde 1989 unos 130.000 soldados españoles han participado en operaciones de mantenimiento de la paz y los Derechos Humanos en todas las regiones del planeta. Existen buenas razones para intentar hacerse un hueco entre las naciones que forman parte de este organismo, ya que su papel en el ordenamiento global no es baladí.

El Consejo de Seguridad vela por la paz entre las naciones del mundoEl Consejo de Seguridad, instituido en 1946, es el organismo de la ONU que vela por la paz entre las naciones del mundo. Está formado por 15 miembros, cinco permanentes y diez no permanentes. Estos últimos son elegidos anualmente de cinco en cinco y por un periodo de dos años. El país que quiera tener voz entre los diez deberá ganarse a al menos dos tercios de la Asamblea General de Naciones Unidas. Pero el quid del enorme peso geopolítico del organismo está en sus cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China. Si se tiene en cuenta que este ente es consecuencia del final de la Segunda Guerra Mundial, se entiende por qué estas cinco naciones gozan de asiento fijo.

Las resoluciones del Consejo de Seguridad, que como hemos explicado antes tiene como misión asegurar la paz y seguridad mundiales, son de obligado cumplimiento para todas las naciones del planeta. Pero los cinco miembros permanentes tienen derecho a vetar cualquier resolución, de manera que el acuerdo internacional con respecto a un determinado conflicto puede quedar bloqueado por uno solo de estos países.

Así, han sido muchas las voces que han pedido una reforma de este organismo. Las reclamaciones más recientes son las del presidente chileno Sebastián Piñera, que defiende la ampliación del número de sus miembros tanto permanentes como no permanentes para que así estén mejor representadas las diferentes regiones del mundo, y la de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, que ha denunciado el poder obstaculizador del Consejo. «Si en un conflicto una de las partes interesadas tiene derecho a veto, este se convierte en un obstáculo para la resolución de dicho conflicto», afirmó este martes ante la Asamblea General de la ONU.

De manera que, ¿qué gana España si logra un asiento, aunque no sea permanente, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? Ser escuchada y tenida en cuenta en el organismo en el que la comunidad internacional discute sobre la resolución de conflictos armados.

Con todo, en la búsqueda de voz y voto en el Consejo de Seguridad Rajoy no está solo. Sebastián Piñera, defendió este martes ante el pleno de la Asamblea General la candidatura de Chile para ocupar un puesto no permanente. Otros países van más allá, y abogan por su derecho a tener un asiento «in aeternum» en este organismo. Como Japón, segundo mayor contribuyente al presupuesto de Naciones Unidas, o Alemania, el tercero. Economías emergentes como Brasil o India, que además es una potencia atómica, podrían exigir igualmente un hueco. El mundo islámico y el africano, grandes ausentes, aspiran asimismo a tener representación fija en el Consejo.