«Pasamos cuatro horas metidas en un probador»
Un grupo de clientes abandona por una escalera mecánica el Westgate - reuters
ENTREVISTA

«Pasamos cuatro horas metidas en un probador»

Una española y su hija relatan a ABC cómo salen ilesas del ataque terrorista en Kenia

Actualizado:

«Tuvimos mucha suerte», reconoce aliviada en declaraciones a ABC Silvia Ojeda, una española que se encontraba ayer en el centro comercial en el momento del ataque junto a su hija de doce años.

Ambas salieron ilesas tras varias horas escondidas sin dejar de escuchar los disparos, pero dicen que lo peor fue pensar que podían haber pasado a formar parte del grupo de rehenes que cayeron en manos de los terroristas.

«Era la una menos veinte y estábamos en el Woolworths (una tienda de ropa) cuando empezó todo. Escuchamos un ruido muy fuerte y la gente empezó a gritar. Entonces nos metimos en un probador» junto a otros clientes, relata Ojeda que, como muchos otros extranjeros residentes en Kenia es habitual clienta del centro comercial Westgate.

Del probador fueron rescatadas cuatro horas y media después por la Policía, «en torno a las cinco y cuarto de la tarde». «No vimos nada porque no nos atrevíamos a salir» y «ni siquiera hemos visto escenas de sangre», añade agradecida.

«Todo el tiempo disparos»

Es «ahora por televisión e internet cuando estamos viendo todas las imágenes» de la carnicería que los terroristas han causado en el centro comercial, explica ya entrada la noche. «Estuvimos todo el tiempo escuchando disparos. Mi hija no paraba de llorar». En medio de «mucha incertidumbre», «lo peor para mí era que nos tomaran como rehenes. Llegábamos a decir entre nosotros que en caso de que vinieran a por nosotros, mejor no mirarles a la cara», añade Ojeda, residente en Kenia desde hace varios años.

Todavía anoche, al cierre de esta edición, no había datos exactos de la identidad de las víctimas y sus nacionalidades. Fuentes diplomáticas españolas confirmaron que Silvia Ojeda y su hija eran los únicos españoles que se hallaban en el centro comercial durante el atentado.

El Gobierno británico confirmó que entre las víctimas mortales hay seguro alguno de sus conciudadanos. También se supo a última hora de ayer que dos de los muertos en el ataque son de nacionalidad francesa. Algunos, como Umar Ahmed, de 18 años y con heridas en las manos y el pecho, salvaron su vida en medio de los tiroteos haciéndose el muerto. Los segundos fueron interminables, dijo a AFP, cuando uno de los terroristas se aproximó a él y se le quedó mirando.