A la guerra de Siria por sexo
Rebeldes en una casa del barrio de Saif al-Dawla de Alepo este viernes - afp

A la guerra de Siria por sexo

Cientos de tunecinas han viajado al frente de la batalla para aplacar las necesidades de los yihadistas sirios. Muchas regresan a su país embarazadas, alerta el ministro del Interior

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La yihad o guerra santa también es de carácter sexual. Centenares de mujeres tunecinas han partido hacia Siria con el fin de embarcarse en la «yihad del sexo» y aplacar así las necesidades sexuales de los combatientes islamistas, según indicó el jueves el ministro de Interior de Túnez, Lotfi ben Jeddou, en una polémica comparecencia ante los diputados de su país.

De acuerdo con el ministro, las mujeres mantienes relaciones con «20, 30, 100 yihadistas», sin precisar en cuanto tiempo, y «después de esas relaciones sexuales que realizan en nombre de la “yihad al nika” (la guerra santa del sexo) muchas de ellas regresan embarazadas».

Aunque se desconoce el número exacto de mujeres que han podido quedar encinta de esta manera, la prensa estima en centenares los casos de mujeres tunecinas que habrían viajado a Siria con este «filantrópico» propósito así como en cientos, también, los hombres que han acudido a Siria para luchar contra las tropas del presidente Bashar al Assad.

La llamada «yihad al nika», considerada por algunos líderes salafistas como una forma legítima de guerra santa, permite las relaciones sexuales fuera del matrimonio con múltiples personas. Atendiendo a esta fatwa o pronunciamiento legal del Islam, las mujeres estarían haciendo sacrificios para ayudar a aliviar la frustración sexual de los insurgentes más radicales, aunque su entrega solo se verá recompensada en otra vida.

Violación de las no suníes

Las noticias sobre este llamamiento a las mujeres musulmanas para ofrecer sus servicios sexuales a los guerrilleros islamistas que se baten contra el gobierno de Assad emergieron hace ya unas semanas en distintos medios de comunicación árabes, atribuyéndose la sórdida yihad sexual al clérigo saudí Muhammad al Arifi. Arifi había permitido anteriormente, junto con otros clérigos radicales, la violación de mujeres sirias que no fuesen suníes.