Rebeldes sirios derriban un helicóptero del ejército
El momento en el que ha sido derribado el helicóptero - abc

Rebeldes sirios derriban un helicóptero del ejército

El suceso se produce un día después de que Turquía derribara otro aparato que había violado su espacio aéreo

abc.es
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Al grito de «Dios es grande» rebeldes sirios han celebrado este martes el derribo de un helicóptero del régimen del presidente sirio, Bashar al Assad. En las imágenes se puede ver cómo el aparato cae en picado a gran velocidad hasta que impacta con el suelo, provocando una gran explosión.

Este ataque por parte de los rebeldes se produce un día después de que Turquía haya admitido haber derribado otro helicópetro sirio, tras alegar que había entrado en su espacio áreo sin autorización previa.

Por otro lado, este mismo martes, en el marco diplomático, los ministros de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y Francia, Laurent Fabius, no han conseguido acercar sus posiciones respecto a la crisis siria, a pesar de coincidir en que lo importante en estos momentos es eliminar el arsenal químico de Damasco.

Fabius, que ha llegado a Moscú para una visita de un día, dentro de las reuniones que está manteniendo con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, esgrimió ante Lavrov el informe de los expertos de la ONU que, dijo, demuestra la culpabilidad del régimen de Bachar al Asad en la matanza del 21 de agosto cerca de Damasco con gas sarín.

«Consideramos que el informe (de la ONU) demuestra la responsabilidad del régimen de Bachar al Asad en el ataque químico del pasado 21 de agosto», dijo Fabius en rueda de prensa tras reunirse con Lavrov.

La postura internacional

El informe presentado el lunes por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, es claramente «incriminatorio» para Damasco, ha asegurado.

Lavrov ha inistido, por su parte, en que Moscú dispone de datos sobre ese ataque perpetrado en Al Guta, suburbio de Damasco, que la hacen suponer que fue una «provocación» de la oposición armada, como mantiene el propio Al Asad.

«Queremos que los sucesos del 21 de agosto sean investigados de manera imparcial, objetiva y profesional. Tenemos bases serias para suponer que esto fue una provocación», ha afirmado.

Lavrov subrayó que algunos socios occidentales «han declarado de manera inapelable que sólo el régimen pudo haber empleado armas químicas».

«Pero hay que establecer la verdad y eso será un test para la futura labor del Consejo de Seguridad de la ONU», ha añadido.

El jefe de la diplomacia rusa subrayó que la resolución que debe aprobarse en la ONU sobre los acuerdos alcanzados en Ginebra el fin de semana pasado para desmantelar las armas químicas sirias «no debe basarse en el capítulo 7» de la Carta de Naciones Unidas, que permite sancionar a los países cuando alguien denuncia que el régimen o la oposición emplearon armas químicas.

Francia, Estados Unidos y el Reino Unido pidieron, sin embargo, ayer, tras reunirse sus cancilleres en París, que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una «resolución fuerte» sobre el conflicto en Siria «que prevea consecuencias serias» si no se cumplen los acuerdos de Ginebra.