«Costa Concordia», comienza el mayor rescate naval de la Historia
El Costa Concordia, con uno de los contrapesos colocados para su reflotamiento - afp

«Costa Concordia», comienza el mayor rescate naval de la Historia

Las malas condiciones meteorológicas han retrasado dos horas la operación para reflotar el barco, que será luego desguazado

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A las 09.00 hora local (07.00 GMT) comenzó la operación para enderezar el Costa Concordia. «Es una operación que nunca antes se había intentado. Será el mayor rescate naval realizado en la historia. Así ha definido el jefe de Protección Civil que supervisa el proyecto, Franco Gabriello, la titánica empresa que hoy ha comenzado para enderezar el crucero italiano «Costa Concordia», naufragado el 13 de enero 2012 frente a la isla toscana del Giglio (oeste de Italia), una tragedia que costó la vida a 32 personas, entre ellas un español. El accidente se produjo cuando la nave, en la que viajaban 4.229 personas, entre pasajeros y tripulación de 60 nacionalidades, chocó contra una escollo por una imprudente maniobra del capitán Francesco Schettino, quien se acercó demasiado a la costa para saludar con las bocinas a los habitantes y turistas de la isla. El «Costa Concordia», una mole de 114.500 toneladas, de 290 metros de longitud y cerca de 70 metros de alto, ha permanecido tumbado sobre su flanco derecho desde el accidente.

Esta gigantesca operación de reflotar el crucero tardará entre 12 y 24 horas para completarse, según las previsiones, salvo complicaciones meteorológicas. Las malas condiciones meteorológicas han retrasado dos horas los trabajos para iniciar el reflotamiento. «Durante la noche se han registrado tormentas que han hecho imposible completar las operaciones de preparación, pero el plan no se ha visto comprometido», ha insistido a primera hora de la mañana Gabrielli, en declaraciones a los medios italianos. A las 09.00 hora local (07.00 GMT) comenzaba la rotación de 65 grados para que el barco vuelva a estar en posición vertical.

Poco después del mediodía, «el barco se desprendió de las rocas», en las que había encallado, informó a la prensa el director del proyecto de Micoperi, Serge Girotto. «Los momentos más difíciles han pasado», aseguró.

A media mañana, más de un metro del casco oxidado era visible en las pantallas. «Se han confirmado todos los cálculos realizados por nuestros ingenieros», señaló el jefe de Protección Civil italiano, Franco Gabrielli . «Todo va según lo previsto, pero la partida no ha acabado y cualquier imprevisto puede suceder», ha matizado.

Poco después de las 12,00 horas, la rotación del navío era de solo «tres grados», según el ingeniero Girotto, aunque ésta debería acelerarse a partir de ahora.

El proyecto, que ha costado más de 600 millones de euros y que pagará la compañía propietaria del barco y aseguradoras, contará con la participación de más de 500 técnicos de 26 países, entre ellos 120 buceadores y 50 ingenieros, y 22 medios navales de apoyo.

La operación, llamada «Parbucling Proyect», colocará en posición vertical el crucero, mediante un complicado sistema en el que se emplearán mas de 30.000 toneladas de acero, equivalentes a cuatro veces la Torre Eiffel. El enderezamiento se realizará con gatos hidráulicos que tensan los cables de acero fijados a la parte superior de los cajones y de las plataformas submarinas, sobre las que se apoyará el Costa Concordia. Mientras, otros cables conectados a las trece torretas construidas a estribor, se utilizarán para equilibrar la nave. Cuando el crucero se encuentre en posición vertical, se instalarán quince flotadores—estabilizadores, como los instalados en la parte izquierda del casco. Para que la nave se pueda apoyar, se ha creado una especie de base de cemento (1.180 sacos con 16.000 toneladas, siete veces y media el peso de la Estatua de la Libertad. El riesgo mayor es que se rompa el casco, que ya está muy deteriorado. No se descarta tampoco una posible contaminación de las aguas porque en el interior del Concordia se almacenan aún toneladas de venenos, como esmaltes líquidos, aceites, insecticidas, mil litros de lejía y detergentes.

Camino del desguace

El crucero seguirá frente a la isla de El Giglio hasta la primavera de 2014, cuando realice su viaje final hasta el puerto cercano de Piombino, para proceder a su desguace.

Entre los 32 fallecidos, dos personas siguen aún sin aparecer: un camarero indio, y la italiana María Grazia Trecarichi. Su marido, Elio Vincenzi, de 64 años, profesor de Matemáticas, asistirá a la operación para reflotar el «Costa Concordia».

«Quiero llevarla a casa, a su tierra de Sicilia. Confío mucho en que al enderezar la nave encuentren a mi mujer», manifiesta Elio Vincenzi, quien confiesa también no sentir rencor hacia el comandante Schettino, procesado con la acusación de causar el naufragio y abandonar la nave.