Una niña herida es sacada del hospital por dos parientes cerca de Homs, en julio de 2012
Una niña herida es sacada del hospital por dos parientes cerca de Homs, en julio de 2012 - reuters

El régimen sirio usa la ayuda médica como arma de guerra, denuncia la ONU

Denuncia ataques a hospitales, médicos, ambulancias y la negativa de prestar asistencia a heridos y enfermos en zonas en control de los rebeldes

maría teresa benítez de lugo
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La Comisión de la ONU sobre Siria ha denunciado este viernes en un documento hecho público en Ginebra que las fuerzas gubernamentales sirias niegan de manera sistemática el acceso a los cuidados médicos a los civiles que viven en las zonas controladas por la oposición, convirtiendo estas prácticas en verdadera arma de guerra. El gobierno sirio lleva a cabo esta política aprovechando la escasez de información acerca del conflicto armado que existe en el interior del país y utiliza el rechazo de prestar cuidados médicos a la población civil, en las zonas controladas por la oposición, de una manera calculada violando las leyes de derecho internacional humanitario.

Los ataques deliberados a hospitales, médicos, ambulancias y la negativa de prestar asistencia a heridos y enfermos serán denunciados, el lunes 16 de septiembre, por la Comisión de Investigación sobre Siria ante el Consejo de Derechos Humanos, que celebra una sesión de reuniones actualmente en Ginebra.

Las fuerzas gubernamentales no se han contentado con bombardear las instalaciones médicas de las zonas rebeldes, como la ciudad de Homs, sino que desde el comienzo del conflicto y hasta septiembre del año pasado, torturaron en el hospital militar de Al Waer a personas que acudían a recibir tratamiento.

En general, este aumento de la violencia ha incrementado la mortalidad entre heridos y enfermos, haciendo extremadamente vulnerables a niños menores de cinco años, mujeres en estado de lactancia, discapacitados y ancianos. Estos actos tendrán repercusiones irreversibles a largo plazo en la salud de las víctimas.

Torturas en el hospital

Desde 2011, prosigue el documento de la ONU, el ejército y los servicios secretos sirios han separado dentro de los hospitales a los partidarios de los rebeldes, incluyendo niños, dándoles palizas, quemándolos con cigarrillos y infligiéndoles toda clase de torturas y heridas. Muchos han sido torturados hasta la muerte.

De acuerdo con cifras facilitadas por el gobierno sirio en marzo de 2013, entre el 10 y el 15% de los médicos han abandonado el país y algunas áreas se han quedado sin personal sanitario, por lo que el tradicional sistema de salud ha tenido que ser sustituido por uno improvisado que corre el riesgo continuo de ser atacado.

La Comisión de Investigación lanza un llamamiento para que se asegure la protección de los civiles de acuerdo con el derecho internacional humanitario. «Las partes en el confllico deben respetar la protección especial acordada, a las instalaciones médicas y al personal, por el derecho internacional», señala.