Comienza la cumbre del G20 en San Petersburgo marcada por la crisis en Siria
Obama y Putin se saludan a la llegada del presidente estadounidense al palacio de Constantino - reuters

Comienza la cumbre del G20 en San Petersburgo marcada por la crisis en Siria

El presidente de EE.UU. trata de convencer a los contrarios a una acción militar en Siria, encabezados por Putin

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Con un pequeño retraso sobre el horario previsto esta tarde ha comenzado en el palacio de Constantino, en la costa del Golfo de Finlandia, la recepción de bienvenida ofrecida por el presidente Vladímir Putin a los asistentes a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los países componentes del G20. Tendrá después lugar una primera ronda de conversaciones antes de trasladarse al vecino palacio de Petrodvorets, para participar en una «cena de trabajo» dedicada al «desarrollo sostenible».

El presidente estadounidense, Barack Obama, llegó pasado el mediodía a la antigua capital imperial rusa procedente de Estocolmo, en donde volvió a expresar su confianza en que el Congreso le autorice a llevar a cabo una operación militar «limitada» en Siria. Obama logró ayer que la comisión de Relaciones Exteriores del Senado le diera su apoyo para intervenir contra el régimen de Bashar al Assad. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, señaló que su país está tratando de «construir» una coalición internacional para actuar en Sira y tal será el principal propósito de Obama durante la cumbre del G20.

Pero se topará con la numantina oposición de Putin, el anfitrión del encuentro, de China, cuyo máximo dirigente Xi Jinping también acude a la cumbre, y de otros muchos países. El jefe del Kremlin, precisamente, utilizará como argumento la carta que ha recibido del Papa Francisco pidiendo al G20 que no permanezca indiferente ante el drama sirio, pero que eviten las «soluciones militares».

Conferencia de paz

A la cumbre acude también el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y su representante especial para Siria, Lajdar Brahimi, con la intención de impulsar la conferencia internacional «Ginebra-2» para la paz en Siria.

A juicio del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, posibilitar la conferencia de paz es lo que hay que hacer, «en lugar de pensar en el uso de la fuerza». El secretario general de la ONU, por su parte, estima que «una solución política es la única forma de poner fin al derramamiento de sangre en Siria».

Pero el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se inclina por dar credibilidad a los informes que acusan a Al Assad de haber empleado armas químicas contra su pueblo, algo que, de acuerdo con sus palabras, «es un crimen atroz contra la humanidad». El día clave de la cumbre será mañana, a cuyo término se dará por concluida con la aprobación de los correspondientes documentos, entre ellos la declaración final.