Seis muertos y 190 heridos tras una nueva jornada de protestas en Egipto
Simpatizantes de Mursi muestran pancartas y gritan consignas frente a vehículos armados del Ejército, en El Cairo - efe

Seis muertos y 190 heridos tras una nueva jornada de protestas en Egipto

Las manifestaciones islamistas han transcurrido en calma y con menor asistencia a la esperada, aunque no han estado exenta de incidentes en las principales ciudades egipcias

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El Ministerio de Sanidad de Egipto ha confirmado la muerte de seis seguidores del presidente depuesto Mohamed Mursi y que 190 han resultado heridos este viernes 30 en una nueva ola de altercados en el transcurso de las marchas convocadas por la Alianza Nacional para Apoyar la Legitimidad, que reclama la vuelta al poder de Mursi, según la cadena panárabe Al Yazira.

Decenas de miles de partidarios del exmandatario han vuelto a salir este viernes a las calles para protestar contra el actual Gobierno. En El Cairo y en el resto de ciudades donde han tenido lugar estas concentraciones, incluida Alejandría, las marchas partieron de las mezquitas tras las oraciones, según el periódico estatal «Al Ahram», que ha informado de «fuertes medidas de seguridad». Las fuerzas de seguridad han bloqueado en la capital algunas de las zonas por las que esperaban que discurriesen las manifestaciones. La Policía ha lanzado gases lacrimógenos y disparos al aire para impedir que los opositores se acercasen a la plaza de la Esfinge en Mohandessin.

La jornada ha transcurrido principalmente en calma -y con menor asistencia a la esperada-, aunque no ha estado exenta de incidentes. Las autoridades han confirmado la muerte de seis manifestantes en Giza, Zagazig y Port Said, así como decenas de heridos, según «Al Ahram». Este periódico ha elevado a siete las víctimas mortales tras los incidentes registrados en el distrito de Mohandisin, en la ciudad de Giza, y en la localidad de Suez, que han enfrentado a adeptos de Mursi y las fuerzas de seguridad. La alianza pro Mursi aspira a que este 30 de agosto sea «el comienzo de una campaña de desobediencia civil para presionar a los golpistas» a abandonar el poder.

El Ministerio del Interior ha legitimado a los agentes de Policía a disparar contra los manifestantes si consideran que su integridad personal está en riesgo. Las autoridades también han advertido de que no permitirán la organización de nuevos campamentos de protesta como los que la Policía desalojó el pasado 14 de agosto. Cientos de personas murieron y más de mil resultaron heridas en los enfrentamientos posteriores entre islamistas y fuerzas de seguridad. Los seguidores de Mursi llevan dos meses manifestándose para reclamar la vuelta de quien consideran el presidente legítimo de Egipto, derrocado el pasado 3 de julio en un golpe militar. El Gobierno ha acusado a estos grupos de cometer «actos terroristas».