Un discapacitado denuncia a una aerolínea por obligarlo a arrastrarse hasta el avión
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Un discapacitado denuncia a una aerolínea por obligarlo a arrastrarse hasta el avión

Baraka Kanaan, que perdió la movilidad tras un accidente de tráfico, afirma que Delta Airlines, afirma que la experiencia le causó «gran sufrimiento físico y emocional»

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Baraka Kanaan, un ex profesor de Filosofía hawaiano que perdió la movilidad de las dos piernas tras un accidente de tráfico en el año 2000, ha denunciado a la aerolínea norteamericana Delta Airlines por no facilitarle la movilidad por el interior de sus aviones y desde su silla de ruedas hasta el asiento —algo contemplado por la legislación norteamericana—, lo que le forzó a arrastrarse por los pasillos de dos aeronaves y por la pista del aeropuerto de Nantucket, en Massachussets.

Según la denuncia cursada por Kanaan, que fue presentada el pasado martes en los juzgados de Hawaii y recogida por la web de noticias jurídicas CourtHousenews.com, los hechos sucedieron en julio de 2012, cuando se desplazó hasta Massachussets en un avión de la compañía con el objetivo de asistir a una conferencia.

Previamente, Kanaan había avisado a Delta de que necesitaría de asistencia para acceder y abandonar la aeronave, algo que la compañía esta forzada a proveer según la «Air Carrier Access Act», que exige «facilitar el embarque a los individuos discapacitados mediante la colocación de rampas, elevadores mecánicos u otros dispositivos».

Sin embargo, cuando llegó a Massachussets, el ex profesor se encontró con que la aerolínea no contaba con ninguno de estos elementos de asistencia. Cuando preguntó a una azafata como podía abandonar el avión, ésta respondió: «No lo se, pero nosotros no podemos sacarle».

Ante la inacción de la tripulación Kanaan, vestido de traje para la conferencia, se vio obligado a arrastrarse por el pasillo de la aeronave, por las escaleras de acceso a la misma y por la propia pista del aeropuerto, hasta alcanzar su silla de ruedas, algo que, según la denuncia presentada, «le causó gran sufrimiento físico y emocional».

Para la vuelta, Kanaan se vio obligado a repetir el mismo procedimiento, ya que el equipamiento que necesitaba todavía no había sido dispuesto por la compañía. Únicamente hubo una diferencia: esta vez Delta le ofreció un cartón «para que su ropa no se ensuciara».

Tras interponer una queja a la compañía, ésta le envió una carta de disculpa y le ofreció un vale para viajar por valor de cien dólares y 25000 puntos del programa de viajeros frecuentes de la compañía, compensación que Kanaan ha denegado por miedo a tener que volver a arrastrarse, según afirmó a «The Huffington Post».