Francia espía igual que Estados Unidos pero de manera totalmente ilegal
François Hollande y Barack Obama, ambos salpicados por escándalos de espionaje masivo - ARCHIVO

Francia espía igual que Estados Unidos pero de manera totalmente ilegal

«Le Monde» ha acusado a la Dirección General de Seguridad Exterior francesa (DGSE, por sus siglas en francés) de llevar a cabo actividades similares a las relizadas por Estados Unidos y reveladas por el exespía Edward Snowden

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La Direction Générale de la Sécurité Extérieure (DGSE), escucha, espía y guarda en sus ordenadores gran parte de todas las comunicaciones telefónicas, vía correo electrónico y redes sociales realizadas en Francia y entre Francia y el extranjero, de manera totalmente ilegal.

En los EE. UU. el espionaje de la NSA está «cubierto» y «validado» por un voto más o menos secreto del Congreso. En Francia, afirma el vespertino «Le Monde», que revela a toda página las prácticas del espionaje de Estado, esas prácticas de escucha de todas las comunicaciones “interceptadas” son “totalmente ilegales”.

La Comisión Nacional de la Informática y de las Libertades (CNIL) afirma, igualmente, que «tales prácticas no están fundadas legalmente».

Le Monde resume de este modo el funcionamiento del espionaje de Estado francés: la totalidad de los correos electrónicos y las comunicaciones telefónicas son «interceptadas» y archivadas por la DGSE, que «mutualiza» esas informaciones entre los distintos servicios de espionaje y contra espionaje (militar, económico, diplomático, personal, nacional e internacional); esa información se archiva celosamente en los ordenadores controlados por los especialistas en las distintas «filiales».

Comenta Le Monde: “Esa inmensa base de datos sería perfectamente ilegal, si la DGSE trabajase solo fuera de las fronteras nacionales. Pero otros siete servicios puramente nacionales se nutren a diario de esas informaciones conseguidas ilegalmente, con mucha discreción, al margen de toda legalidad y control serio. Los políticos lo saben perfectamente, pero el secreto es la regla».

Muy púdicamente, la DGSE llama «información de origen electromagnético» a la escucha y archivo de las llamadas telefónicas de millones de abonados, perfectamente identificados. Los correos electrónicos y todas las comunicaciones que pasan por Google, Facebook, Microsoft, Apple, Yahoo son igualmente «coleccionadas» y debidamente archivadas, con el fin de ser analizadas y potencialmente utilizadas, en cualquier momento.

Escudándose en la «seguridad» y los «intereses» del Estado, la DGSE puede «identificar» a millares de personalidades nacionales o extranjeras cuyas comunicaciones son interceptadas, escuchadas, grabadas y archivadas, durante años.

Consultado por Le Monde, Arnaud Danjean, presidente de la sub comisión de seguridad y defensa del Parlamento Europeo, analiza el paralelismo entre el espionaje de Estado norteamericano y el espionaje de Estado francés de este modo: “Todos los servicios de espionaje y contraespionaje se espían los unos a los otros. No hay amigos, hay aliados. Francia hace lo mismo con Alemania o con el Reino Unido. Lo que ha cambiado con los EE. UU. es la amplitud. La reacción de los europeos es excesiva. En este terreno, la única regla válida es muy simple: «Si no te ven, no te cogen. Los americanos se han hecho un lío con los cables. Replantearlo todo no tendría sentido».