Anavra, el pueblo griego rico y sin paro

Anavra, el pueblo griego rico y sin paro

El trabajo de un alcalde y la inversión de una compañía española han convertido a la localidad en un oasis de crecimiento sostenible y bienestar en un país asolado por la crisis

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Un pueblo de menos de mil habitantes en el centro de Grecia ha conseguido un récord único: no tiene paro ni criminalidad y sus habitantes declaran ingresos entre 30.000 y 150.000 euros anuales, algo inaudito en el mundo rural heleno. Se trata de Anavra, en una zona montañosa cercana a Almiró, en la provincia de Magnisías (centro de Grecia).

El pueblo tiene dos colegios públicos en magnífico estado y gimnasio y párking gratuito, la media de sus habitantes no supera los 40 años y apenas pagan por la electricidad o la calefacción (tienen magníficos descuentos), mientras que en el centro de salud hay siempre médico y tanto él como los maestros disfrutan de vivienda gratis.

El pueblo tiene también uno de los mataderos mas modernos del país (la mayor actividad de la población trabajadora está relacionada con la ganadería que es ahora biológica), un campo de fútbol y de baloncesto,un parque ecológico muy visitado por colegios y turistas y muchos proyectos más, gracias a los esfuerzos de su anterior alcalde, Dimitris Tsukalás, y al parque eólico español cercano.

El compromiso de un alcalde

Anavra seguiría siendo un pueblo perdido con su ganado por las callejuelas sin asfaltar si no fuera por Dimitri Tsukalás, durante 16 años «Presidente de la Comunidad» (el nombre de los alcaldes de pequeñas localidades antes de la reforma de la administración local griega). Nació en el propio pueblo pero se fue a estudiar y a trabajar en Lamía y Atenas. Volvió a su pueblo ya jubilado de la compañía eléctrica DEI en 1990 y se encontró con 300 habitantes, ganaderos, que vivían con 30.000 animales (vacas y cabras) debajo o al lado de sus casas, sin agua corriente y sin carretera.

A partir de entonces, con la ayuda de su mujer Máji, arquitecta que trabajó gratis para la municipalidad, de una empleada municipal y de amigos, se puso a trabajar. Sin ayuda de ningún partido político, consiguió que los ganaderos llevaran a sus animales a la montaña y construir un nuevo matadero municipal en el año 2000 que implementa normas ISO y es de los mejores del país.

Se aumentó el desarrollo económico del pueblo, que ahora tiene mas de 500 habitantes y muchas de sus nuevas actividades tienen carácter ecológico y de protección al medio ambiente, como el «Parque medioambiental y cultural», que visitan a diario colegios de toda Grecia y muchos griegos y extranjeros.

«Me eligieron para trabajar»

Prueba de la constante actividad del exalcalde es que sigue presidiendo la asociación voluntaria «Anavra Zo» y en reconocimiento de su trabajo ha recibido muchos premios. Tsukalás declara que no hay recetas secretas para el conseguir llegar a la meta: «Me eligieron [los del pueblo] para trabajar». Y en un país donde reinaba hasta ahora la corrupción y el enchufismo, destaca que lo que se necesita es no pensar en el beneficio y la fama propia, sino en la comunidad,no pensar en política sino en las obligaciones y necesidades del lugar. Y siempre termina diciendo: «Todo se puede hacer con esfuerzo, trabajo y colaboradores».

Los vecinos tardaron en convencerse que la construcción de un parque eólico, que se convertiría en el primero de la región de Tesalía, iba a ser una buena idea. Tras muchos impedimentos (estatales y burocráticos, porque el alcalde Tsukalás consiguió convencer a los habitantes de las ventajas de esta actividad), se inauguró en septiembre del 2006 el primer parque eólico de la región, construido por la empresa española Gamesa Eólica en el monte Orthris, que forma parte de la comunidad de Anavra.

Energía renovable

El parque está situado en una ladera denominada «Alogorájis», y este es el nombre por el que es conocido. Forma ahora parte de Roka Renowables, una compañía de Iberdrola Renovables. Se construyó con un presupuesto de 23 millones de euros, instalando 20 aerogeneradores modelo G58-850kW con una potencia total instalada de 17 megavatios. Esta energía renovable consigue una producción anual estimada equivalente al consumo de 13.000 familias y es comprada por la compañía estatal de electricidad griega DEI. Y evita la emisión a la atmósfera de 37 toneladas de CO2 al año y el consumo de 9.000 toneladas de petroleo.

Los habitantes acabaron por comprender que el parque también tendría un efecto depurador, similar al producido por tres millones de árboles. Y lo mas importante: gracias al parque eólico, la comunidad ha recibido durante años entre 50.000 y 100.000 euros anuales, que hacen que se encuentre en una situación privilegiada comparada con el resto de la administración local, victima de constantes recortes y ajustes.

Ahora la nueva ley hace que los habitantes locales tengan magníficos descuentos en su factura de electricidad. E Iberdrola Renovables ha aumentado su posición en Grecia, dónde tiene ahora mismo tiene una capacidad de 255,3 megavatios repartida entre 17 parques eólicos que representa una cuota del mercado eólico griego de del 15%. «En Anavra hemos tenido una excelente experiencia de cooperación con la comunidad local, con la que seguimos involucrados», comenta Myriam Rodriguez Ruiz, Directora de Desarrollo de negocio eólico para Rokas Renewables (Iberdrola), que recuerda también cómo pintaron los colegios y ayudaron a progresar al pueblo.

Y para el éxito de la construcción y funcionamiento del parque fue decisiva la actitud abierta y positiva de Tsukalás, que confirma a ABC: «Fue un magnífico proyecto, los españoles cumplieron todo lo acordado, tuvimos una excelente colaboración y nos entendimos perfectamente».