Guillermo Fariñas junto a las Damas de Blanco (dcha. a izq.) Berta Soler, Belkis Cantillo y Laura Labrada Pollán, en un acto este lunes en Miami
Guillermo Fariñas junto a las Damas de Blanco (dcha. a izq.) Berta Soler, Belkis Cantillo y Laura Labrada Pollán, en un acto este lunes en Miami - efe

Destacados disidentes piden al exilio que mantenga el compromiso con Cuba

«Vamos a necesitar el apoyo de quien tiene sangre cubana», asegura Berta Soler en Miami

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Guillermo Fariñas, Berta Soler y otros reconocidos disidentes cubanos reunidos por primera vez en Miami han reclamado a los jóvenes estadounidenses que tienen sangre cubana que mantengan el compromiso de sus padres y abuelos con la lucha por la democracia en Cuba.

«Desde aquí hago una petición a los jóvenes cubanos, incluso a quienes no hablen español, a que se comprometan en la reconstrucción de Cuba», reclamó Fariñas en su primera conferencia de prensa en Miami desde que llegó el 12 de mayo y que coincidió con la celebración este lunes del Día de la Independencia de Cuba, informa Efe.

En su opinión, «la rebeldía del exilio sí se transmite de generación en generación», por lo que las segundas y terceras generaciones que han nacido o se han criado fuera de la isla pueden mantener vivo el espíritu combativo de sus padres y abuelos, aunque no conozcan Cuba y en algunos casos ni siquiera hablen español. «Es importante que los descendientes se comprometan con la reconstrucción espiritual y material de Cuba», defendió el activista.

«Deben comprometerse con la reconstrucción espiritual y material de Cuba»

Fariñas, que ha protagonizado prolongadas huelgas de hambre por la causa de los presos políticos, ha podido viajar a Miami tras la reforma migratoria aplicada por el Gobierno de Raúl Castro al comienzo del año, que flexibilizó los viajes de los cubanos al exterior tras décadas de restricciones y complicados trámites.

En la misma situación se encuentra Berta Soler, actual líder de las Damas de Blanco, que también ha podido salir de su país a raíz de esa reforma y que está aprovechando la oportunidad para viajar por Estados Unidos y Europa para recabar apoyos encaminados a lograr la instauración de una democracia en Cuba.

«Vamos a necesitar del apoyo de quien tiene sangre cubana», defendió igualmente Soler en un acto organizado por el Miami Dade College (MDC) y la Fundación por los Derechos Humanos en Cuba en la Torre de la Libertad, todo un icono del éxodo cubano en Miami.

En esta torre se procesó la documentación de miles de cubanos que huían del triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959 y se les autorizaba a entrar en este país, para convertirse, a ojos del régimen cubano, en desertores.

«Estamos aquí buscando la unidad y el apoyo. Estamos denunciando a la dictadura» de Cuba, defendió igualmente Laura Labrada Pollán, hija de la fallecida líder de las Damas Laura Pollán, que también quiso participar en los actos conmemorativos de la independencia de Cuba organizados en Miami.

«No somos mercenarias»

«Vamos a continuar luchando por la libertad del pueblo de Cuba. Tenemos el derecho de exigirla, tal y como nacimos en esa tierra», dijo Pollán. «Lo que nos mueve en nuestra isla es el amor. No somos mercenarias», declaró respecto a quienes acusan a este movimiento y a otros disidentes de moverse por el dinero que se les ofrece desde el exterior.

Entre los asistentes a este acto estaba también Belkis Cantillo, de las Damas de Blanco en Oriente (Cuba); Manuel Cuesta Morúa, Juan Antonio Madrazo y Leonardo Calvo, entre otros disidentes de la isla, así como figuras del exilio y la comunidad cubana residente en Miami.

Tampoco faltó el matrimonio Gloria y Emilio Estefan, dos de las caras cubanas más conocidas en Estados Unidos y que no dudaron en expresar su apoyo a la causa de las Damas de Blanco y al objetivo de que en Cuba se consolide un sistema democrático.

A favor del embargo

Soler también pidió «a los jóvenes de Cuba que se queden para ayudar en la transición», y se mostró a favor del embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla. Esta coincidencia de disidentes y exiliados cubanos en Miami no tiene precedentes, ya que a muchos de ellos hasta ahora no se les había permitido viajar fuera de la isla y venir a esta ciudad del sur de Estados Unidos, como durante décadas han hecho miles de cubanos pese a las críticas del régimen de la isla.

«Tenemos que estar orgullosos de estos cubanos. (En Miami) nos sentimos como en casa, porque somos un solo pueblo», dijo Soler, que ve necesario que «el cubano vea lo que el exilio está aportando. El exilio va a reconstruir Cuba».