Líbano, cada vez más alejado de su política de neutralidad hacia Siria
Un sirio, acusado de ser un matón pro Assad, es detenido y humillado en público en la ciudad libanesa de Trípoli - reuters

Líbano, cada vez más alejado de su política de neutralidad hacia Siria

Frente al apoyo a Assad por parte de Hizbolá, los clérigos salafistas llaman a la «yihad» a favor de los rebeldes

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Los rebeldes sirios declinan, por el momento, la llamada hecha por dos clérigos salafistas libaneses pidiendo a sus seguidores unirse a la guerra santa en Siria en defensa de las poblaciones suníes de la provincia de Homs, después de los duros enfrentamientos que se han vivido últimamente en la zona entre las fuerzas del régimen, respaldadas por Hizbolá, y el Ejército Libre Sirio (ELS). Tras las palabras de agradecimiento, el ELS ha declarado que rechaza la presencia de guerrilleros extranjeros en el conflicto que asola su país y que «lo que necesitamos en Siria son armas, no hombres».

La invitación a la «yihad» de los jeques salafistas Ahmed al-Assir y Salem al-Rafei afirmando que se trata de un deber defender a los musulmanes suníes en Siria de los ataques del grupo chií Hizbolá, evidencia de forma pública el profundo abismo existente entre las comunidades chií y suní dentro del país del cedro a pesar de la política de neutralidad que ha intentado mantener el gobierno libanés.

«Nos hemos opuesto siempre a que cualquiera de las partes se viese involucrada en la revolución siria. Pero la insistencia de Hizbolá en apoyar al déspota Bashar al Assad no nos deja otra alternativa que luchar», dijo el lunes Assir como respuesta a la activa implicación del Partido de Dios en la contienda siria, un secreto que, por otra parte, el propio Hizbolá apenas puede ya esconder dado el creciente número de muertes entre miembros de su milicia.

Los salafistas libaneses no son los únicos críticos acérrimos de la organización de Hassan Nasrallah. La oposición siria también ha advertido seriamente a Hizbolá de que su «flagrante participación» en la guerra siria del lado del régimen amenaza con llevar el derramamiento de sangre a todo el Líbano, caldeando aún más la agresividad retórica existente. No hay que olvidar que el país del cedro se encuentra completamente dividido entre detractores y simpatizantes de al Assad, con los suníes en contra y los chiíes a favor del presidente sirio, lo que se ha traducido en continuadas tensiones locales entre ambas comunidades y un importante número de muertos en Trípoli, en el norte del país.

Pero a tenor de la situación y en contra de lo esperado son pocos los analistas políticos que temen en estos momentos una seria desestabilización del Líbano. Si bien el impacto de la crisis siria sobre el país del cedro es cada vez más preocupante y no se descartan los incidentes, lo cierto es que las principales fuerzas políticas libanesas no parecen interesadas actualmente en repetir el drama sirio en su propio territorio.