Henrique Capriles, el soltero más codiciado de Venezuela
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Henrique Capriles, el soltero más codiciado de Venezuela

Maduro ha aprovechado la situación para generar dudas sobre su orientación sexual, un hecho que, en la Venezuela chavista, todavía tiene importancia

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El joven abogado Henrique Capriles Radonski, de 40 años, es el candidato elegido por la oposición venezolana, por segunda vez en menos de un año, para derrotar al chavismo. El 7 de octubre de 2012 sacó 6,5 millones de votos ante el todopoderoso Hugo Chávez, que obtuvo algo más que 8 millones. Ahora, el 14 de abril, se enfrenta a su legado, encarnado en Nicolás Maduro.

Capriles se licenció en Derecho por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. Posteriormente, se especializó en tributario con cursos en Holanda, Italia y Estados Unidos. A lo largo de su trayectoria trabajó en organismos públicos como el SENIAT, una especie de Hacienda reconvertida por el chavismo en una de las maquinarias claves para mantener al mamotreto del Estado venezolano. También desempeñó su carrera en las mejores firmas de abogados de la capital, al tiempo que colaboró con varias de las empresas familiares.

Su familia, de ascendencia judía de Curazao, por parte de padre, y de Polonia, por parte de madre -superviviente de la persecución nazi en Varsovia- creó un pequeño imperio en Venezuela que cuenta con varias empresas en los sectores de la comunicación, los servicios, el entretenimiento y las finanzas. A pesar de estos antecedentes, desde que se convirtió en una amenaza clara para el chavismo cuando fue elegido como candidato por la Mesa de la Unidad Democrática en 2012, el propio Chávez le llamó fascista en numerosas ocasiones. El pasado empresarial de su familia es imperdonable para el régimen, que le incluye entre la «oligarquía golpista». De hecho, Capriles pasó por la cárcel acusado de sabotear la Embajada cubana, después del golpe de estado fallido contra Chávez en 2002.

Pudiendo haber tenido una vida acomodada, lejos de la primera línea, la pasión de Capriles por la política, ha marcado su biografía. Él mismo reconoció ante los micrófonos que se sintió atraído por la arena pública desde que era niño. Así, cuatro años después de la universidad, en 1998, fue elegido diputado por el Estado de Zulia y, entre 1999 y 2000, fue presidente de la ahora disuelta Cámara de Diputados y del Congreso de la República. En el mismo 2000, fue elegido alcalde del municipio de Baruta. Fue reelecto en el cargo en 2004. En 2008 ganó al hombre fuerte del chavismo Diosdado Cabello en las elecciones por la Gobernación del Estado de Miranda (que comprende parte de Caracas, la capital). Lleva en este cargo hasta la actualidad, al cual ha tenido que renunciar para presentarse de nuevo como candidato a la Presidencia.

Fiel al estilo político venezolano que ha impreso el chavismo en 14 años de constante bombardeo mediático, Capriles lleva siempre una gorra con la bandera tricolor de Venezuela. Al igual que sus adversarios, prefiere el chándal al traje. Su retórica es nacionalista cuando se trata de Venezuela y contundente hacia sus adversarios. Desde que muriera Chávez el pasado 5 de marzo, el repicar del nombre Nicolás (en alusión a Maduro) ha protagonizado todas sus intervenciones.

Su estilo es fresco. Su edad le ayuda. Y alrededor de este hombre sin ninguna relación conocida, se ha creado el mito del soltero de oro, aunque Maduro ha aprovechado la situación para generar dudas sobre su orientación sexual, un hecho que, en la Venezuela chavista, todavía tiene importancia. Sin embargo, lejos de entrar a la polémica, Capriles se ha erigido como un soltero codiciado. Las mujeres que le piden matrimonio en cada acto público son un clamor. Y él mismo ha afirmado que ellas son su gran debilidad.