Los opositores sirios toman Raqqa y derriban la estatua de Assad padre
Los insurgentes no habían conseguido hacerse con ninguna otra capital de provincia hasta el momento

Los opositores sirios toman Raqqa y derriban la estatua de Assad padre

Los rebeldes han capturado al gobernador provincial, Hassan Jalili, y al director del partido Baaz en la localidad, Suleiman al Suleiman

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Los grupos armados opositores sirios que han tomado este lunes la localidad deRaqqa, situada en el eje entre Deir al Zor y Alepo, han capturado al gobernador provincial, Hassan Jalili, y al director de la rama del partido Baaz en la localidad, Suleiman al Suleiman, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

La organización -con sede en Londres pero con una amplia red de informantes en Siria- ha subrayado que "es la primera vez que oficiales de este nivel son capturados por las fuerzas opositoras al régimen". Asimismo, ha confirmado la muerte de un alto cargo de la Policía durante los combates en la ciudad. Tras la toma de la ciudad, decenas de rebeldes se han concentrado en la plaza central y han derribado la estatua de Hafez Al Assad, el padre del actual presidente, Bashar al Assad.

En el vídeo publicado por los opositores se ve cómo los presentes han destrozado también un gran cartel con la imagen del actual mandatario. La caída de Raqqa en manos de los rebeldes supone un importante avance en su combate contra las fuerzas del Gobierno que preside Al Assad. Los rebeldes no habían conseguido hacerse hasta el momento con ninguna otra capital de provincia.

Los combatientes rebeldes han asegurado que las fuerzas gubernamentales todavía continúan en el aeropuerto provincial de Raqqa, situado a unos 60 kilómetros de la capital regional. Un residente ha advertido de que una base militar de Inteligencia todavía continúa en manos de las fuerzas de Al Assad, a pesar de que está rodeada por los sublevados.

Los residentes de esta ciudad del noreste de Siria, que tiene medio millón de habitantes, habían reclamado a los rebeldes que no tomaran la zona metropolitana, densamente poblada, por el temor de los que aviones de combate y la artillería del régimen pudiera bombardear zonas residenciales. El Consejo Nacional Sirio (CNS) ha subrayado que la captura de Raqqa supone "una victoria decisiva en la batalla por la caída del régimen asesino de Al Assad y en la salvación de Siria de la peor época de su historia". En un comunicado, el organismo ha destacado que la caída de Raqqa permite establecer un vínculo entre las extensas zonas que están en manos de los rebeldes en el este y las que tienen bajo su control en Alepo e Idlib, en el norte.