Berlusconi, en el Tribunal de Milán, donde ha comparecido por el llamado «caso Mediaset»
Berlusconi, en el Tribunal de Milán, donde ha comparecido por el llamado «caso Mediaset» - afp

Berlusconi llama a protestar contra los jueces tras ser acusado de la compra de un senador

Denuncia el uso de la justicia «para combatir y eliminar a los adversarios políticos». «En vez de recibir una medalla de oro me condenan a cuatro años de cárcel», asegura tras comparecer en la apelación al caso Mediaset

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El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi ha anunciado este viernes un acto de protesta contra la magistratura el próximo 23 de marzo, tras el nuevo escándalo por el que se ha visto salpicado sobre una supuesta compra de votos en el Parlamento para hacer caer al Gobierno de Romano Prodi en 2006.

Berlusconi hizo este llamamiento ante los medios de comunicación que le esperaban a la salida del Tribunal de Milán, donde ha comparecido en el juicio de apelación por el caso Mediaset, en el que está acusado de fraude fiscal y por el que ya fue condenado en primera instancia a cuatro años de cárcel y a entre tres y cinco años de inhabilitación para cargos públicos y privados.

El político conservador convocó una manifestación callejera contra una parte de la magistratura que «utiliza la justicia para combatir y eliminar a los adversarios políticos que no pueden ser eliminados con el sistema democrático de las elecciones». Aludió así a los resultados cosechados contra pronóstico por la coalición de centro-derecha que lidera, que en las elecciones generales del pasado domingo y lunes quedó como la segunda más votada, a muy poca diferencia de los vencedores, la coalición del centro-izquierda. Unos números ajustados que han dejado un Senado sin mayorías claras y han abocado al país a la ingobernabilidad, puesto que en Italia son ambas Cámaras las que deben votar la investidura de un Gobierno.

«Operación de verdad»

Las declaraciones de «Il Cavaliere» llegan un día después de que saliera a la luz que es investigado por la Fiscalía de Nápoles por los supuestos delitos de corrupción y financiación ilegal de partidos.

Las pesquisas están relacionadas con el supuesto pago de tres millones de euros al senador Sergio De Gregorio, exmiembro del progresista partido Italia de los Valores (IdV), para que pasase a las filas del conservador partido Pueblo de la Libertad (PdL), cuyo presidente es Berlusconi. En la solicitud remitida por los fiscales al Parlamento (por la condición de aforado de Berlusconi), para poder tener acceso a una serie de documentos del ex primer ministro, se detalla que De Gregorio denunció haber recibido dinero de Berlusconi como parte de un plan acordado en 2006 para hacer caer el Gobierno Prodi, algo que finalmente ocurrió, pero por la salida del ministro Clemente Mastella en 2008.

El abogado de De Gregorio, Carlo Fabbozzo, aseguró este jueves que su defendido ha emprendido la que califica como «operación de verdad» para contar todo lo ocurrido ahora que ha decidido no continuar con su actividad política desde el pasado mayo.

Sin embargo, Berlusconi asegura que De Gregorio declaró en su contra presionado por los jueces, bajo amenaza de encarcelarlo.

Medalla de oro

En el juicio de apelación por el caso Mediaset, en el que comparecía ante el Tribunal de Milán, «Il Cavaliere» se declaró «totalmente ajeno» a los hechos que se le imputan. «En el período 2002/2003 en el que se me atribuyen los hechos yo era presidente del Gobierno italiano y no me ocupaba de derechos televisivos», aseguró el político conservador ante los jueces. Berlusconi prestó declaración de forma voluntaria, según los medios de comunicación italianos, antes de que la acusación formulara su solicitud de pena.

Se espera, según las fuentes, que en esa solicitud los fiscales pidan una confirmación de la condena emitida en primera instancia a 'Il Cavaliere' en este proceso, que era de cuatro años de cárcel y entre 3 y 5 años de prohibición del desempeño de cargos públicos.

Berlusconi manifestó estar «asombrado» por esa condena y señaló que la sentencia «fue una gran error». «En lugar de recibir una medalla de oro del Estado por haber dado trabajo a 56.000 personas he sido condenado a cuatro años de cárcel y a la prohibición de cargos públicos», lamentó Berlusconi.