Acosado hasta la muerte en un colegio de Birmingham por ser blanco
Foto del niño Aaron Dugmore con un adulto de su entorno - facebook
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Acosado hasta la muerte en un colegio de Birmingham por ser blanco

«Todos los de raza blanca deberían estar muertos» le decían a Aaron Dugmore, de nueve años, sus compañeros del colegio de primaria de Erdington, llegando incluso a amenazarlo con un cuchillo de plástico

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El hostigamiento constante y la intimidación que sufría Aaron Dugmore por parte de sus compañeros en la escuela de primaria de Erdington (Birmingham) se habían intensificado más que nunca durante los últimos meses. El simple hecho de ser blanco había convertido a este chico de 9 años en el centro de burlas, chistes y amenazas en un colegio donde el 75% de los 450 alumnos (de entre tres y once años) pertenece a minorías étnicas, principalmente procedentes de India, Pakistán y Bangladesh.

El acoso se reproducía día tras día. Le llegaron a poner un cuchillo de plástico en el cuello y le advirtieron de que la próxima vez sería real. «Todos los de raza blanca deberían estar muertos», le espetaban, según informa el diario Daily Mail. Aaron cedió a la presión y acabó suicidándose. Su familia le halló ahorcado en su habitación y ellos no tienen ninguna duda de que el «bullying» por parte de los otros alumnos de la escuela le llevó a quitarse la vida. El pequeño fue llevado de inmediato al hospital infantil de Birmingham, pero falleció de un paro cardíaco.

A pesar de las quejas de sus padres, Kelly-Marie Dugmore, de 30 años, y su padrastro, Paul Jones, de 43, nadie hizo nada en el colegio para detener el acoso. Sin embargo, desde la escuela aseguran que se había resuelto el problema y que el pequeño había logrado integrarse en el aula.

Desde el primer día

Aaron había ingresado en el nuevo centro en el mes de septiembre, después de que su mudara con su familia a una tranquila zona de Birmingham a vivir. En su antiguo colegio las relaciones con los demás chicos siempre habían sido amistosas y nunca se había visto envuelto en ningún tipo de acoso escolar.

Desde el primer día en que Aaron asistió al nuevo colegio, sus padres habían percibido un notable cambio de actitud en su hijo. «Se había vuelto más peleón con su hermanos. Nos contestaba mal. Hasta que finalmente nos confesó que estaba siendo acosado y que tenía que esconderse de ellos en el patio durante la hora del almuerzo», declaraba su madre.

Cinco meses más tarde, tenía el lugar el trágico desenlace convirtiendo el caso de Aaron, de nueve años, es el suicidio más joven que se conoce en Reino Unido.