La policía tunecina identifica al asesino de Belaid como un miembro de un grupo radical salafista

Anuncia que ha iniciado su búsqueda y la detención de cuatro cómplices del asesino, todos salafistas ultra-ortodoxos

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La Policía tunecina ha identificado al asesino del líder de la oposición Chokri Belaid como un miembro de un grupo radical salafista, según ha informado este martes el futuro primer ministro de Túnez, Ali Larayedh.

Larayedh, actual ministro del Interior hasta que se conforme su nuevo Gobierno, ha declarado en una rueda de prensa que la Policía también ha arrestado a cuatro cómplices del asesino, todos salafistas ultra-ortodoxos. Sin embargo, según ha asegurado la emisora tunecina Express FM este lunes, uno de los salafistas detenidos es un oficial de policía, una información que, por el momento, no ha sido confirmada por el Gobierno.

«Tras identificar al asesino, la Policía ha iniciado su búsqueda», ha asegurado el ministro saliente. Según Larayedh, uno de los detenidos habría acompañado al asesino hasta la casa de Belaid para cometer el homicidio y, posteriormente, se habría dado a la fuga con él en una moto. El ministro también ha agregado que el grupo de salafistas estuvo vigilando la casa de Belaid y una plaza cercana varios días antes del ataque.

¿Quién dio la orden?

Según el futuro presidente, nadie se ha declarado responsable del asesinato de Belaid. En esta misma línea, ha defendido la inocencia de su partido, la formación islamista Ennahda, después de que el hermano del fallecido, Abdelmayid Belaid, acusase directamente a la agrupación política del crimen.

«La identificación de los asesinos de Belaid refuerza nuestra confianza en el poder judicial y en las fuerzas de seguridad del país», ha querido destacar Larayedh. No obstante, tras el anuncio, la viuda de Belaid ha declarado que, en realidad, todavía no está claro quién planificó el asesinato de su marido.

«Me alegra saber quién mató a Chokri, pero es más importante conocer quién dio la orden de cometer el asesinato», ha comentado a través de la radio francesa Europe 1.

Belaid fue tiroteado el pasado 6 de febrero junto a su casa en la capital tunecina. Su muerte supuso el inicio de días de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y el detonante de una crisis política que derivó en la dimisión del primer ministro, Hamadi Jebali.

Ataques salafistas

Durante el año pasado, algunos grupos salafistas impidieron varios conciertos y obras de teatro en distintas ciudades de Túnez, alegando que dichos eventos violaban los principios islámicos.

Los salafistas también saquearon la embajada de Estados Unidos el pasado mes de septiembre tras la difusión del vídeo de Mahoma, unas imágenes que provocaron graves altercados en todo el mundo musulmán.

Aunque la transición política de Túnez ha sido más pacífica que las de los vecinos Egipto y Libia, las tensiones son muy altas entre los islamistas electos al poder y los liberales, que temen la pérdida de las libertades duramente ganadas. Pese a que los islamistas no jugaron un papel decisivo en la revuelta tunecina, el peso del Islam en el futuro Gobierno se ha convertido en uno de los temas políticos más polémicos en Túnez.

Los salafistas, por su parte, exigen mayor presencia en los asuntos religiosos del país, lo que alarma a muchos sectores de la sociedad, que temen que traten de imponer sus creencias a la población a expensas de las libertades individuales, los derechos de la mujer y la democracia.