Las películas de los vuelos de Egyptair, «demasiado calientes» para los islamistas
El hombre araña y su «chica», en una escena de la película
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Las películas de los vuelos de Egyptair, «demasiado calientes» para los islamistas

La aerolíena egipcia revisa su programación tras las quejas de un alto cargo de los Hermanos Musulmanes

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Una cadera que se mueve de más. Un beso demasiado largo o apasionado. Un atisbo de ropa interior. Nada pasa por alto a la rígida moral de algunos altos cargos de los Hermanos Musulmanes, que han conseguido que Egyptair, la aerolínea de bandera egipcia, revise la programación de cine que muestra en sus vuelos. El responsable es el presidente del consejo de la Shura, Ahmed Fahmi, un alto cargo de la cofradía islamista, que acabó enzarzado en una discusión con el personal del avión en un reciente viaje desde Sudán porque el filme que se mostraba contenía a su juicio «escenas calientes».

No es la primera vez que la aerolínea tiene que vérselas con representantes públicos de moral estrecha. En enero, un grupo de diputados islamistas marroquíes casi provocan un aterrizaje de emergencia en un vuelo procedente de Casablanca al encender una rebelión a bordo por las supuestas escenas «eróticas» de la película que se estaba visionando. El filme era «Spiderman», y las escenas que a ojos de los diputados eran inaceptables en una avión donde viajaban «mujeres y niños» eran las de un beso del hombre araña y su enamorada.

Al parecer, según explicó más tarde el activista egipcio Saad Eddine Ibrahim, que viajaba en el mismo vuelo, el diputado marroquí Abdelaziz Aftati, del Partido Justicia y Desarrollo, exigió que se parara la película, a lo que la tripulación le ofreció un antifaz y le recordó que había muchos pasajeros que estaban siguiendo el filme. Aftati y otros diputados montaron en cólera y causaron tal revuelo en el avión que el piloto amenazó con aterrizar en Argelia, el país que sobrevolaban en ese momento, para entregar a los representantes públicos a la policía local. La intervención de las abochornadas esposas de los diputados consiguió que la situación no llegara a más. Pero los pasajeros que estaban disfrutando de las aventuras del hombre araña gestaron su particular reprimenda y celebraron el beso de los protagonistas al final de la película con un sonoro aplauso.

Censura cinematográfica

Las azafatas del vuelo en el que viajaba el hermano musulmán Ahmed Fahmi el pasado mes de enero no fueron, sin embargo, tan respetuosas con la opinión de la mayoría de los pasajeros, y apagaron, por petición del presidente de la Shura, la película «Arís mama» («El novio de mamá»), en la que aparece la reputada actriz egipcia Nelly. La película era, a su parecer, «moralmente inapropiada» para una audiencia familiar.

La compañía se ha comprometido a revisar las películas que se emiten a bordo para asegurarse de que «respetan las tradiciones y los valores egipcios», señaló Roshdi Zakaria, presidente de la aerolínea. Zakaria reconoció, no obstante, que todas las películas que se visionan en los vuelos de Egyptair, dirigidas a un público familiar —dibujos animados, comedias románticas, superhérores, etc.—, se alquilan de una distribuidora egipcia y que todas han sido aprobadas por el comité de censura por el que pasan todos los filmes que se retransmiten en el país.

Los egipcios están acostumbrados a la censura cinematográfica. Tanto en cines y en la televisión los cortes son frecuentes en escenas algo subidas de tono o, por ejemplo, desnudos. Más radicales son aún estos cortes en los canales de televisión saudíes y emiratíes por satélite, que emiten películas de Hollywood, y que son muy populares en Egipto, pero que a veces dejan a los espectadores confusos porque han perdido partes importantes de la trama. Las películas se silencian cuando se dicen insultos o palabrotas y los «tajos» se producen justo antes de que los labios de los protagonistas lleguen a fundirse en un beso. Pasar a mayores es algo impensable.