Inicio

El desarrollo tranquilo
Entrevista con el alcalde
Comunicaciones
Vivienda
Empleo
Medio ambiente
Espacio del Motor
Equipamientos
Ocio
Historia
Patrimonio monumental
Nuevas tecnologías
Tejido asociativo

 

HISTORIA
Crónica del centro ibérico
Reza una vieja historia pinteña que los pobladores árabes demostraron que en la villa se encuentra el centro exacto de la Península Ibérica y que incluso determinaron la esquina de la calle donde se ubica, en la confluencia de las calles del Hospital y Maestra María del Rosario. La tradición reza que, justo bajo ese punto, cubierta por una piedra circular marcada con una «x», se enterró un arca con los instrumentos utilizados para dichas mediciones: es la Leyenda del Arca

Sea o no cierta la tradición, el corazón mismo de la «piel de toro» no debe andar muy lejos de la localidad, como ya intuyeron los romanos cuando hicieron de la villa un lugar de paso y encuentro de sus viejas calzadas: un cruce de caminos, un punto de paso, como reza la traducción del latín «punctum», precedente del actual Pinto.

Esa vocación de centro, de cruce de caminos, ha estado presente en la identidad pinteña a lo largo de su larga historia. De esa vocación de centro proviene su blasón, que representa el mundo, y en él la Península y, justo en su mitad, un punto: Pinto.

Asentamientos prehistóricos
Aunque no se sabe a ciencia cierta quiénes fueron los primeros pobladores de la localidad, se cree que el primer asentamiento humano tuvo lugar en la Prehistoria, protagonizado por las tribus que vivieron cerca de la cueva de Cuniebles, junto a los arroyos Culebro y de los Prados.

Del periodo paleolítico encontramos dos yacimientos en Pinto: «Las Fronteras» y el «Pedazo del Muerto». También se han localizado pequeños poblados de las culturas metalúrgicas, de la Edad del Bronce y de la del Hierro.

Antes de la dominación romana, la vega del arroyo Culebro podría haber acogido pequeños asentamientos agrarios. En todo caso, se desconoce quiénes fueron los fundadores del núcleo que dio origen a la villa. Una de las hipótesis más fundamentadas apunta a un origen romano del núcleo y al ya citado «Punctum» como origen de Pinto.

Después llegarían los visigodos, cuyos restos se han encontrado especialmente en el yacimiento Tinto Juan de la Cruz (un cementerio del siglo VI) y en el Barrio del Prado (otra necrópolis del VII).

El asentamiento de los árabes no se ha documentado con restos, aunque toda la zona estuvo bajo su dominación desde el año 711 hasta que, en torno a1083, el rey Alfonso VI reconquistara estas tierras. De la época musulmana, precisamente, proviene la segunda conjetura sobre el origen del nombre de Pinto, la ya referida Leyenda del Arca.

Después, y durante largo tiempo, la aldea de Pinto es objeto de disputas territoriales entre los obispos de Palencia y Segovia, Ávila y Madrid, contenciosos que dan lugar a las intervenciones de distintos monarcas con los consiguientes deslindes, uno de los cuales se cree que hizo acuñar la popular frase de «Entre Pinto y Valdemoro», un latiguillo ya eterno.

«Entre Pinto y Valdemoro»
En 1184, Alfonso VII ordena el primero de estos deslindes, situando la línea divisoria de Madrid y Segovia entre ambas poblaciones. Ratificado este deslinde en 1208, los conflictos fronterizos continúan y se hace necesaria la intervención, en 1239, de Fernando III el Santo, quien presencia la colocación de 42 hitos entre Pinto y Valdemoro. Al parecer, para no ofender a nadie, el rey comió las viandas que le ofrecieron los representantes de ambas poblaciones entre ambas: y nació la frase.

En los siglos sucesivos, Pinto cambia de señor sucesivas veces, como una ficha más del tablero de alianzas y favores de la época, y convirtiéndose en invitado de excepción en algunos destacados acontecimientos, como el acuerdo de boda entre Juan I y la hija del rey de Portugal, en 1382.

Junto a los comuneros
El siglo XVI es importante para Pinto, que toma partido contra Carlos I de España y V de Alemania en las revueltas comuneras y que también «acoge» en su torre a la princesa de Éboli, entre otros cortesanos que pierden el favor Real. Ya en el XVII, Felipe IV crea el Condado de Pinto.

En 1808, los pinteños también se movilizan contra el invasor francés en la Guerra de la Independencia; y, en 1851, Isabel II inaugura la segunda línea de ferrocarril española, Madrid-Aranjuez, donde Pinto es una de las paradas.

También en el XIX destaca la fundación de la fábrica de chocolate Compañía la Colonial, de las más importantes del sector y el único establecimiento industrial importante de la villa en ese siglo no ligado a la agricultura.

Ya en el siglo XX, en 1925 se habilita la doble vía de ferrocarril Madrid-Aranjuez y se crea la fábrica de mosaicos. La Guerra Civil sería nefasta.

El crecimiento del municipio a lo largo del siglo XX es lento y la población se ve, incluso, reducida respecto a épocas anteriores. En la década de los 60 y 70, la localidad no cae en la masiva urbanización de otras localidades vecinas, lo que ha favorecido su calidad de vida, uno de los grandes retos del futuro.



Canales RSS

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U, Madrid, 2009.
Datos registrales: Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid,
Tomo 13.070, Libro 0, Folio 81, Sección 8, Hoja M-211112, Inscripción 1ª - C.I.F.: B-81998841.
Todos los derechos reservados. ABC Periódico Electrónico S.L.U. contiene información de Diario ABC. S.L.
Copyright © Diario ABC. S.L., Madrid, 2009.
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.