El futuro de Mubarak, ¿otro exilio dorado?
El ex presidente de Egipto, Hosni Mubarak, durante un viaje oficial a Roma, en 2008 - REUTERS

El futuro de Mubarak, ¿otro exilio dorado?

¿Saldrá el «rais» de Egipto como lo hizo Ben Ali en Túnez, el último Sha en Irán, «Baby Doc» en Haití o Marcos en Filipinas... con los miles de millones acumulados durantes sus mandatos?

ISRAEL VIANA
MADRID Actualizado:

Mubarak ha capitulado. La siguiente pregunta que cabe hacerse es si los egipcios se darán ya por satisfechos o si continuarán manifestándose hasta conseguir que se marche del país tal y como hicieron los tunecinos con Ben Ali. Si el «rais» pasará a engrosar la larga lista de líderes corruptos y autoritarios que acaban sus días en un exilio dorado. Como le ocurrió al último Sha de Persia, o a «Baby Doc» y Aristide de Haití, o Marcos y Fujimori de Filipinas.

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Sus destinos han sido, a lo largo de la historia, de lo más variopintos: Panamá, Hawai, Japón, Estados Unidos, Francia, Arabia Saudí, Marruecos, México, Bahamas. El de Mubarak es una incógnita… si se marchara. Aunque el patrimonio no sería inconveniente: la familia Mubarak ha conseguido amasar a lo largo de 30 años en el poder entre 29.000 y 51.000 millones de euros, según un grupo de expertos consultados por la cadena estadounidense ABC.

Una fórmula que se ha repetido en casi todos los dictadores: infinitas propiedades repartidas por todo el mundo y cuentas millonarias en bancos extranjeros como «pensión vitalicia», por si llegaran tiempos malos. Al último Sha de Irán, Mohammad Reza Pahlevi, le llegaron. Después de 38 años de reinado, dirigidos mediante una brutal represión del chiismo, la revolución le hizo huir junto a su familia a Marruecos, Bahamas, México, Estados Unidos, Panamá y, finalmente, Egipto, donde fueron acogidos por el presidente Anwar el-Sadat. Allí murió de cáncer el Sha, en 1980.

Haití: de «Baby Doc» a Aristide

El exilio de Jean-Claude Duvalier, «Baby Doc», es aún más sorprendente. Accedió a la presidencia vitalicia tras la muerte de su padre, en 1971, con 19 años, y pronto su Gobierno quedó marcado por la brutal represión y una corrupción sin límites, en el país más pobre de América. Cuando la insurrección acabó con su gobierno, en 1986, los Duvalier se exiliaron a Francia, donde pudieron disfrutar de los entre 300 y 800 millones de dólares que, según el Informe Global de Corrupción de Transparencia Internacional, se llevaron de su país. Según este informe, «Baby Doc ocupa el sexto lugar de la lista de los presidentes más corruptos de la historia reciente. ¿Y su condena? Él y su entonces mujer, Michèle Bennett, fueron conocidos en la capital francesa por sus grandes gastos en joyas, trajes y coches de lujo, su extravagante estilo de vida y su asistencia a fiestas de la alta sociedad francesa.

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La mujer de Mubarak, de momento, posee en Londres una mansión valorada en más de diez millones de euros, en el exclusivo distrito de Knightsbridge, donde poder rehacer su vida, si así lo quisiera, lejos de revueltas y quejas. Con una fortuna amasada a base del desvío de fondos públicos a sus cuentas personales.

A otro presidente haitiano, Jean-Bertrand Aristide, a quién muchos acusaron de ganar una elecciones que no fueron ni justas ni libres, pronto le responsabilizaron de no contener la corrupción ni mejorar la economía del país. Cuando las revueltas y manifestaciones se extendieron por el país, en enero de 2004, renunció a su cargo y abandonando Haití con el dinero que habían supuestamente atesorado en dos cajas fuertes vacías que encontraron en su mansión de Puerto Príncipe. Otra con 350.000 dólares en mal estado se quedó allí. ¿Su destino? Primero, la República Centroafricana, y después, Sudáfrica, hasta que, hace 10 días, su país le volvió a abrirle las puertas.

Ferdinand Marcos a Hawái

No fue diferente el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, que acumuló entre 5.000 y 10.000 millones de dólares, según la agencia Transparencia Internacional, durante los últimos años de su presidencia, caracterizados también por la corrupción, el estancamiento económico y las abismales desigualdades entre pobres y ricos. Disfrutó de sus rentas en Hawái, de 1986 a su muerte en 1989, después de que las fuertes protestas populares e internacionales le obligaran a aceptar el resultado de las elecciones en las que fue derrotado.

ABC 
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Los trámites para devolver a Filipinas el dinero robado no se resolvieron hasta 17 años después de procesos judiciales. El gobierno sólo recuperó 658 millones de dólares, que fueron destinados a financiar, entre otras cosas, las compensaciones a las víctimas de las persecuciones del dictador. Ningún otro país, sólo Suiza, el mismo que acaba de congelar «con efecto inmediato» los bienes que puedan pertenecer a Mubarak, incautó las cuentas bancarias del clan Marcos.

El zaireño Mobutu, el tercer presidente en el ranking de líderes corruptos, escogió como destino Marruecos después de un mandato de 32 años que muchos definieron como una cleptocracia. Esto se debe a que, en general, se preocupó más por aumentar su fortuna personal que por ejercer de presidente, llegando a acumular 5.000 millones de dólares cuando dejó el poder en 1997, según la agencia Transparencia Internacional, que en su mayor parte fueron a parar a bancos suizos. Esta suma era casi igual a la deuda externa del país.

Fujimori huye a Japón

No podía faltar en esta lista de presidentes Alberto Fujimori, que vio como, en 2000, salieron a la luz evidencias de corrupción galopante y sobornos a miembros de la oposición. Echó a su más leal asesor, Montesinos, cómplice de muchos de esos fraudes, agradeciéndole los servicios prestados y entregándole 15 millones de dólares como indemnización. Montesinos, como otro de los anteriores presidentes, viajó a Panamá, regreso, y volvía a salir furtivamente del país, a bordo de un velero con destino a Venezuela por miedo a ser detenido.

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Y Fujimori, poco después, aprovecho un viaje oficial a Brunéi para escapare a Japón ante el temor de que fuera a ser denunciado por los actos de corrupción de su gobierno. Desde Tokio, remitió un fax al Congreso de la República renunciado a su cargo. Luego se acogió a la nacionalidad japonesa y, hasta que fue detenido en Chile, se dedicó a burlar las órdenes internacionales de búsqueda y captura y a disfrutar de los 600 millones de dólares que desfalco durante su Gobierno.

Puede que la historia se repita con Mubarak: régimen autoritario, corrupción galopante y retiro dorado. ¿Dónde? Adivine: Londres, Hawái, Japón, Panamá, Arabia Saudí, Estados Unidos, México, Bahamas, Marruecos, Francia…