El paracaidista que se infiltró en las filas de la URSS

Joaquín Madolell consiguió abrir una brecha crucial en la inteligencia rusa

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En la época de la Guerra Fría, la URSS era experta en infiltraciones. Parece mentira que el precario espionaje español pudiera burlar a los soviéticos, pero así fue. El artífice de todo esto fue José Joaquín Madolell Estévez.

Siendo parte del Ejército del Aire, consiguió apuñalar el corazón del servicio secreto más temido del mundo, el GRU. Esto aconteció durante la llamada «Operación Mari» (1964-1967). El agente del GRU Giorgio Rinaldi se dejaba ver por el aeródromo de Cuatro Vientos para obtener información para los soviéticos. El agente italiano intentó captar a Madolell, con quien había entablado amistad. Al exponerle esta situación a su teniente, se le ofreció al español desempeñar una labor de contraespionaje.

La infiltración de Madolell llevó a la detención de Rinaldi y Armand Girard. Además, generó una brecha en el inquebrantable espionaje ruso.