La creación de Adán, la más famosa de las imágenes de la bóveda.
La creación de Adán, la más famosa de las imágenes de la bóveda.

Así narró ABC el origen del nudismo en España, «la última locura humana» procedente de Alemania

En Alemania, buena parte de este movimiento de exaltación del cuerpo y del campo devino en una corriente nacionalista, mientras que en España aterrizó el naturismo vinculado al movimiento anarquista

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La percepción social del desnudo masculino y femenino ha sufrido cambios sustanciales a lo largo de los siglos, no siendo del todo cierto que la sociedad europea haya sido cada vez menos pudorosa, sino al contrario. El mundo grecorromano entendía el cuerpo desnudo, del que se sentía orgulloso, no solo como reflejo de una buena salud física, sino que era el recipiente de la virtud y la honestidad. De ahí lo habitual de mostrarlo sin complejos en público. Se dice que aún la Emperatriz Teodora, bizantina de pura cepa, gustaba presentarse con nada más que una tiara en los espectáculos y actos públicos. Y, en la Edad Media, mujeres y hombres compartían las casas de baños sin pudor. En España, por su parte, quedan registros documentales e incluso plásticos de que en el Madrid de los Austrias era habitual que hombres, mujeres e incluso perros se bañaran juntos en el río Manzanares.

El «desnudismo» se extiende por Europa

Cuando todas esas costumbres y formas de contemplar los desnudos ya habían desaparecido, a principios del siglo XX, cuando emergieron los trajes de baño kilométricos e incluso algunos medidores de bañadores en las playas de EE.UU, apareció también un movimiento llamado Naturismo que causó un auténtico escándalo en el continente. En 1898, se fundó en la Alemania occidental el primer ‘Freikörperkultur’ (FKK), un club donde los amantes de la desnudez en lugares públicos podían compartir su particular afición. El movimiento, que heredaba muchas de las ideas de los higienistas decimonónicos, enemigos de la Industrialización, defendía la «libre cultura del cuerpo» y una convivencia plena con la naturaleza. De Croacia a Francia, la extraña moda se extendió por Europa.

Sarah Bernhardt interpretando a Teodora en 1884.
Sarah Bernhardt interpretando a Teodora en 1884.

En Alemania, una parte importante de este movimiento de exaltación del cuerpo y del campo devino en una corriente nacionalista, una exaltación de la sangre germana que, paradójicamente, encontró un abrupto final con el ascenso del Nacionalsocialismo, que, lejos de seguir promoviendo estas prácticas, prohibió el nudismo.

Al contrario que allí, como explica Carmen Cubero Izquierdo en su libro «La pérdida del pudor. El naturismo libertario español», este movimiento llegó a España vinculado, en parte, a las corrientes anarquistas de principios del siglo XX. Se hiló así ideológicamente el Naturismo a la denuncia del sistema moral conservador y, en eso sí como en otros países, al rechazo por la vida urbana y el hacinamiento.

El debate abierto involucró a personas de toda ideología. Ortega y Gasset habló de «actitud infantil»

En 1903, se fundó en Madrid de la Sociedad Vegetariana Española y, en 1915, apareció en Valencia la revista «Helios», todo ello a la vez que se citaban en los periódicos avistamientos de «desnudistas» por la geografía ibérica. La prensa española y los intelectuales se burlaron y debatieron a parte iguales, más de lo primero, sobre esta costumbre que se popularizó en los años veinte. El debate abierto involucró a personas de toda ideología. Ortega y Gasset habló de «actitud infantil», mientras que en un extenso artículo (firmado en junio de 1931) el periodista y dramaturgo Adolfo Marsillach, abuelo del actor y director de teatro de mismo nombre, expuso con ironía en las páginas de ABC algunos de los aspectos positivos de este movimiento.

«Sobre el césped componen acrósticos virginales»

En el texto titulado «El desnudismo en Barcelona», su autor comienza alertando de que «la mayor extravagancia halla estusiásticos adeptos» con «la última locura humana» procedente de Alemania:

«Por de pronto ya se han presentado en España casos fulminantes y agudos de desnudismo, sin que las autoridades hayan tomado medida alguna para combatir y evitar la difusión de la dolencia tan perjudicial para el comercio y las artes textiles.

El desnudismo ha entrado en España por la puerta de Barcelona. Los atacados de esta peligrosa y adanista enfermedad son bastantes. Se ha observado que no respeta sexos ni edades; pero tiene alguna preferencia por la gente joven , y , entre esta, los célibes»

Una jornada sin bañador celebrada en la piscina de Casa de Campo el año pasad
Una jornada sin bañador celebrada en la piscina de Casa de Campo el año pasad - MAYA BALANYA

A continuación, Adolfo Marsillach precisa que el grupo se llama Amigos del Sol, carecen de local ni de directiva, pero celebran habitualmente excursiones al bosque o a la playa. Son vegetarianos y, «llueva o nieva», en su destino «lo primero que hacen es desnudarse». No por simple gusto, sino con un «fin moralizador»:

«Opinan que cuando todos, hombres y mujeres, vayamos a paseo, al teatro, a la oficina o de visita como las nereidas y los sátiros andaban por los bosques mitológicos, el pecado de la carne desaparecerá de la superficie de la tierra»

Y justo aquí, tras describir un diálogo con un desnudista que vaticinó que «el porvenir es nuestro», el periodista de ABC en Barcelona plantea cierta defensa del Naturismo, entre el sarcasmo y la exposición de hechos puros, poco habitual en la prensa conservadora de la época:

«Hasta ahora no se ha registrado entre los desnudistas catalanes el más leve caso de impureza. No ha habido de lamentar la menor transgresión de los preceptos morales; ni siquiera un piropo intrascendente o un delicado madrigal alusivo a la belleza de cualquiera de aquellas dríadas. Estas tampoco se desmandan. En esto y en otras muchas cosas no se parecen a las señoritas "conscientes" de nuestros días. Nada más inocente que sus juegos. Bailan la sardana y danzas rítmicas; juegan a la comba y a las cuatro esquinas. Se había pensado en jugar al escondite, pero los sacerdotes del desnudismo se opusieron terminantemente por razones que comprenderá el lector. Sentados sobre el mullido césped descifran charadas y componen acrósticos virginales.

«Se había pensado en jugar al escondite, pero los sacerdotes del desnudismo se opusieron terminantemente por razones que comprenderá el lector. Sentados sobre el mullido césped descifran charadas y componen acrósticos virginales»

Se nutren de lo que les ofrece la pródiga Naturaleza. comen bellotas, maíz crudo, piñones, granos de trigo, naranjas, algarrobas, alpiste, hierbas tiernas y flores silvestres del tiempo.

Por la noche, con la piel fresca si ha hecho frío, o colorada si han gozado del sol regresan a sus lares con las ropas que les imponen "la tiranía, la ignorancia y la inmoralidad", pero con el alma limpia de toda acción abominable y de todo mal pensamiento

Pero lo que decía un acreditado desnudista, un poco versado en historia antigua:

–También los primeros cristianos sufrieron persecuciones y tenían que reunirse en las catatumbas».

La llegada de la Segunda República coincidió con la expansión del naturismo en España, si bien fue entonces cuando aumentó la persecución de publicaciones, las multas e incluso las penas de cárcel por una práctica que, en el mejor de los casos, se movía en la ambigüedad legal. El hecho de que este Naturismo español tuviera un sesgo político tan claro, tan próximo a las ideas libertarias, le enfrentó con grupos extremistas e incluso, como es costumbre en el mosaico que conformaba la izquierda republicana, a las distintas familias anarquistas, que no comprendían que desnudándose se pudiera iniciar una revolución.