Las solicitudes de nacionalización entre los hijos de exiliados del franquismo, menos de las esperadas
Un grupo de madres e hijas en el bando republicano, camino del exilio en 1938 - ABC

Las solicitudes de nacionalización entre los hijos de exiliados del franquismo, menos de las esperadas

De las menos de 300.000 peticiones registradas desde la entrada en vigor de la ley de la Memoria Histórica, se han nacionalizado unas 170.000 personas

MADRID Actualizado:

Contaba ABC sobre los primeros exiliados españoles al final de la Guerra Civil: «“Le Petit Parisien” describe el éxodo de los rojos y dice que la fila interminable que forman se extiende por la carretera en más de 60 kilómetros, o sea, que la cabeza de esta fila está entrando en Argeles y la retaguardia se halla todavía en las proximidades». Sin embargo, las solicitudes de nacionalización de los hijos y nietos de esta primera oleada, y de la protagonizada en la década de los 60 hacia la Europa Occidental, es menor de la esparada por la asociaciones desde de que se aprobara la Ley de la Memoria Histórica.

Las asociaciones calcularon que llegarían más de medio millón de peticiones

Tras la aprobación de la Ley por parte del Gobierno de Zapatero para paliar los efectos del franquismo, se han presentado un total de 293.500 peticiones, mientras que las asociaciones pro Ley de la Memoria Histórica habían estimado que llegarían más de medio millón. De ellas, además, sólo se ha concedido la nacionalidad española a 170. 183 personas, lo que representa algo más de la mitad, según los datos recabados por EP en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

De ellos, 112.151 cuentan ya con un pasaporte español, y por tanto de la Unión Europea, lo que les da la posibilidad de optar, además, a las ayudas estatales contempladas para ciudadanos que viven en el extranjero, así como el derecho de voto en las elecciones generales, entre otros beneficios.

Origen de las peticiones: Iberoamérica

La casi totalidad de las solicitudes presentadas -de la cuales alrededor del 96% proceden de la delegaciones diplomáticas de Iberoamérica- procede de los hijos de los españoles emigrados o exiliados (un 91,48%), cuyos padres previsiblemente y mayoritariamente se marcharon al extranjero en la gran oleada a la Europa Occidental a partir de la Ley de Ordenación de la Emigración de 1960.

Sólo 19.646 peticiones son de nietos de quienes perdieron la nacionalidad en la Guerra Civil y el franquismo

De las 293.500 peticiones, 19.646 corresponden a nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española al exiliarse durante la Guerra Civil y el franquismo. Las restantes 5.333 pertenecen a españoles que obtuvieron la nacionalidad en la reforma del año 2002, pero sin el derecho a transmitirla a sus hijos y que pueden optar ahora a esa posibilidad.

La Ley de la Memoria Histórica posibilita a los nietos de españoles emigrados entre el 18 de julio de 1936 y la Ley de Amnistía aprobada tras el franquismo (octubre de 1977), adquirir directamente la nacionalidad de origen, siempre que acrediten su descendencia. Y también podrán obtener obtener la nacionalidad de origen los hijos de españoles aunque hayan nacido en otro país, con independencia de su edad y al margen del lugar de nacimiento de los padres, al contrario de lo que ocurría en el pasado, cuando sólo se transmitía si el padre o la madre eran nacidos en España y los hijos eran menores de 18 años.

Certificados de padres y abuelos

Desde el departamento que dirige Trinidad Jiménez se subraya que queda un «número importante» de solicitudes en fase de estudio o pendientes de la presentación de algún documento, especialmente certificados de nacimiento de padres y abuelos que no son siempre fáciles de conseguir, explican a EP fuentes diplomáticas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación llegó a presupuestar para 2009 cuatro millones de euros para aumentar en unos 150 efectivos el personal de ciertos consuladosen Iberoamérica con el fin de atender las múltiples demandas que se preveían con la entrada en vigor de la ley, sobre todo en países como Argentina, Cuba, México, Uruguay y Chile.