Johann R, durante el juicio
Johann R, durante el juicio
Juicio

Un exguardia nazi rompe a llorar al escuchar las brutalidades de los campos de concentración

Johann R., antiguo miembro de las SS juzgado estos días por su participación en el Holocausto, no pudo evitar las lágrimas cuando los abogados leyeron los testimonios de varios supervivientes judíos

MadridActualizado:

Un exguardia de las SS identificado únicamente como Johann R. no ha podido evitar llorar cuando los abogados han leído en alto los testimonios de varios presos que sobrevivieron a las barbaridades perpetradas por las tropas alemanas en el campo de concentración de Stutthof (en Polonia) durante el proceso que juzga su complicidad en el Holocausto.

Según ha desvelado la versión en línea « The Guardian», el anciano (de 94 años) está acusado de colaborar en el asesinato de cientos de personas en este mismo centro.

Aunque su identidad no ha sido desvelada, este alemán (residente en el distrito occidental de Borken, en Renania) sirvió como guardia en el campo de concentración de Stutthof (entonces cerca de Danzig) desde junio de 1942 hasta septiembre de 1944. Durante ese tiempo, el lugar se hizo tristemente famoso porque los guardias solían acabar con la vida de los reos inyectándoles jeringuillas con gasolina en el corazón, introduciéndoles en las cámaras de gas o, incluso, arrojándoles desnudos sobre la nieve gélida.

Stutthof fue creado en 1939 y por él pasaron unos 110.000 detenidos. De ellos, 65.000 fallecieron. Al menos, según lo afirma el Museo Stutthof.

Juicio

El juicio contra Johann R. comenzó el lunes, cuando accedió por primera vez (en silla de ruedas y ataviado con un traje negro) a la corte regional de Münster (Alemania). Sus cargos, para ser más concretos, son haber acabado con la vida de un centenar de prisioneros polacos gaseados en junio de 1944 y «probablemente varios cientos» de judíos entre agosto y diciembre de ese mismo año. Todo ello, enmarcado en la Solución Final del régimen nazi.

En principio, el acusado atendió sin inmutarse a la exposición de los cargos. Sin embargo, todo cambió cuando los abogados leyeron varios testimonios de prisioneros que sobrevivieron al campo de concentración.

Uno de ellos fue, siempre en palabras del «The Guardian», el de Marga Griesbach. Una mujer que vio por última vez a su hermano en Stutthof antes de que los guardias nazis lo llevaran hasta las cámaras de gas de Auschwitz. También destacó el de una mujer de Indianápolis que alegó que el acusado «ayudó a asesinar a mi querida madre, a quien extrañé toda la vida».

Johann R. está siendo juzgado según la ley de menores debido a que apenas sumaba entre 17 y 20 años cuando perpetró sus supuestos delitos. «Está acusado de colaborar en los asesinatos. Muchas personas fueron gaseadas, fusiladas o se las dejó morir de hambre. Y todos los guardias sabían los métodos que se utilizaban para asesinar», ha afirmado el fiscal de Dortmund, Andreas Brendel, en declaraciones recogidas por la agencia AFP.

Debido al impacto emocional y a la edad del acusado, la audiencia en la corte durará un máximo de dos horas. Si es declarado culpable, el guardia se enfrenta a una sentencia de hasta 15 años de prisión. Sin embargo, y debido a que suma 94 años (además de la posibilidad de apelación) es probable que no pase por prisión. En este sentido, Brendel ha explicado que en Alemania no hay limitaciones a la hora de perseguir este tipo de casos. «El país se lo debe a las familias y a las víctimas. Es una cuestión legal y moral», desveló.

Desconocimiento

Desde 2017, cuando fue interrogado por la policía tras ser capturado, el acusado ha mantenido que no sabía las atrocidades que se perpetraban en el campamento. Al menos, así lo afirmó el diario «Die Welt».

Cuando el mismo periódico le preguntó por qué creía que los presos estaban tan delgados, el acusado se limitó a señalar que, por entonces, la comida era escasa para todos y los mismos guardias estaban tan delgados que dos de ellos podrían haber cabido en un único uniforme militar.