Miembros de las Fuerzas Armadas Chinas izan, en 1997, la bandera china en el centro de convenciones de Hong Kong.
Miembros de las Fuerzas Armadas Chinas izan, en 1997, la bandera china en el centro de convenciones de Hong Kong.

La bandera de la infamia: así conquistó el Imperio Británico Hong Kong valiéndose del opio

La anexión británica de la isla de Hong Kong se produjo al final de la Primera Guerra del Opio (1842) como consecuencia de una estrategia conocida como «Diplomacia de las cañoneras» que obligó a China a firmar un tratado gravemente desigual

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El día que se cumplen 22 años desde el paso de la soberanía de Hong Kong del Reino Unido a China, la violencia y las protestas se han desatado de forma inesperada contra el Gobierno de Pekín e incluso los manifestantes han logrado asaltar el parlamento. Además de romper el mobiliario y hacer pintadas, los más nostálgicos han desplegado la bandera de la época británica en la tribuna. Un canto a una época pasada, pero mejor, a ojos de muchos habitantes de Hong Kong.

La actual bandera de la región administrativa especial de Hong Kong tiene como elemento central la representación de una planta Bauhinia × blakeana blanca, de cinco pétalos, en un campo rojo (color que comparte con la bandera de la República Popular China). Esta enseña fue izada por primera vez oficialmente el 1 de julio de 1997 en sustitución de la bandera colonial, utilizada desde el 27 de julio de 1959. Se trataba, concretamente, de una bandera con un pabellón azul (en las colonias británicas esto variaba en función de si era civil, naval o institucional el pabellón que había conquistado el territorio) con el escudo de Hong Kong a la derecha sobre un disco blanco y c0n el símbolo tradicional de la Union Jack a la izquierda.

A la izquierda, la bandera colonial de Honk Kong. A la derecha, la bandera actual.
A la izquierda, la bandera colonial de Honk Kong. A la derecha, la bandera actual.

La anexión británica de la isla de Hong Kong se produjo al final de la Primera Guerra del Opio (1842) como consecuencia de una estrategia conocida como «Diplomacia de las cañoneras». En un periodo en el que el Reino Unido importaba casi todo su té de China, la Compañía Británica de las Indias Orientales se dedicó a introducir en el país asiático el tráfico de opio para equilibrar la balanza comercial. El opio y sus derivados (morfina, heroína, etc.) se extendió a principios de este siglo con virulencia por el imperio y convirtió a miles de trabajadores chinos en adictos. Se estima que cada peón podía gastar dos terceras partes de su sueldo en esta droga. Las autoridades chinas no tardaron en prohibir el opio y, a través del Emperador Daoguang, se elevaron quejas a Londres por incentivar un tráfico que estaba causando millones de adictos.

La droga como casus belli

A la vista de que la vía diplomática nada tenía que hacer frente a la enorme rentabilidad de este comercio, las autoridades chinas pasaron a la acción. Solo en 1839 confiscaron cerca de 20.000 cofres de opio. Londres respondió, por su parte, enviando un pequeño ejército que en pocos años derrotó a las fuerzas chinas y obligó a Pekín a firmar una paz humillante. Entre las condiciones impuestas por el Tratado de Nanking figuraban el pago de 21 millones de dólares de plata en reparaciones y la apertura de varios de los puertos del país a todas las naves mercantes, entre ellos Shanghai. Además, China se vio obligada a ceder a Gran Bretaña la isla de Hong Kong y a otorgar a los ciudadanos británicos en la zona la extraterritorialidad (el derecho a ser juzgado por los tribunales británicos. Con la Segunda Guerra del Opio, Reino Unido también obligó al país a permitir el comercio del opio y a ceder la vecina península de Kowloon, en 1860.

Tras las guerras del opio, el resto de potencias europeas (Francia, Alemania, Rusia), así como extraeuropeas (Estados Unidos y Japón), acudieron a por el resto del botín e impusieron al Gobierno chino la firma de otros tantos tratados desiguales, que también incluían cláusulas de extraterritorialidad que impedían la aplicación de las leyes chinas a los extranjeros.

La bandera colonial fue colocada este lunes en el parlamento de Hong Kong a modo de protesta
La bandera colonial fue colocada este lunes en el parlamento de Hong Kong a modo de protesta - Reuters

El actual territorio de Hong Kong quedó definitivamente conformado en 1898, cuando China accedió al alquiler gratuito de los llamados Nuevos Territorios por un período de 99 años, que venció en 1997. En ese momento se concretó 99 años porque se pensaba que era el equivalente a para siempre. Sin embargo, con una China cada vez más poderosa y decidida a revertir unos tratados que consideraba injustos, las conversaciones sobre una posible renovación del alquiler terminaron convirtiéndose en negociaciones sobre la devolución de todo Hong Kong. La Declaración Conjunta Sino-Británica de 1985 constituyó la isla como una región administrativa especial con la preservación de los sistemas económicos y políticos capitalistas.

Desde entonces, Hong Kong ha luchado por preservar su régimen especial y por reponerse a la marcha masiva (entre 1987 y 1990 abandonaron el territorio 62.000 personas) de quienes temieron a finales del siglo pasado una erosión de los derechos civiles, el estado de derecho y la calidad de vida una vez se integraran plenamente a la República Popular de China. De aquellos polvos, estos lodos.