Santiago de Cuba adorna sus calles para la celebración del 26 de julio
Santiago de Cuba adorna sus calles para la celebración del 26 de julio - EFE

26 de julio: Cuba y EE.UU. 60 años después

Desde el triunfo de la revolución popular en Cuba las relaciones con EE.UU. han sido complicadas, seis decadas después, el telón de acero existente entre ambos países puede desaparecer definitivamente

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Hoy, 26 de julio, se celebra en Cuba el Día de la Rebeldía Nacional, fiesta que rinde pleitesía al Movimiento 26 de julio, aquel que, hace hoy 62 años, sembró los cimientos de la posterior revolución popular que tuvo lugar en Cuba para derrocar al régimen imperialista de Fulgencio Batista. Y hoy, 26 de julio de 2015, la bandera cubana ondea de nuevo en EE.UU. tras años relegada al ostracismo.

Después del acercamiento producido entre ambos países con la reapertura de la embajada cubana en Washington esta semana, y la consiguiente reanudación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU, se atisba un horizonte de esperanza para el país caribeño. El final del embargo comercial que EE.UU mantiene sobre Cuba desde 1962 empieza a ser una realidad tangible, pues este jueves un comité del Senado estadounidense aprobó una iniciativa legal al respecto. Esta iniciativa también prevé retirar la prohibición a los ciudadanos estadounidenses de viajar a Cuba.

Hoy 26 de julio, en Cuba no sólo se celebra el Día de la Rebeldía Nacional, se celebra también que tras más de seis décadas de complicadas relaciones con EE.UU., gracias a la voluntad de Barack Obama y Raúl Castro, el «imperialismo y la revolución» parecen condenados a entenderse de nuevo y tender puentes hacia un futuro, como mínimo, diferente.

¿Por qué 26 de julio?

Porque el 26 de julio de 1953 salta a la palestra la figura de Fidel Castro. El líder de la revolución cubana encabezó aquel día el ataque a los cuarteles de Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo. Este acto de insurgencia terminó con la encarcelación de Castro, quien en su alegato de defensa pronunció un discurso conocido como «La Historia me absolverá», en el que sentó las bases programáticas de la revolución.

Fidel Castro en 1953 después del asalto al cuartel Moncada (Archivo ABC)
Fidel Castro en 1953 después del asalto al cuartel Moncada (Archivo ABC)

Así, el 2 de diciembre de 1956, se porducirá el desembarco del yate Granma en la Playa de las Colaradas (provincia de Oriente, Cuba). De los 82 guerrilleros que se embarcaron en Méjico, sólo 12 lograrían sobrevivir al desembarco, estableciendo la base de operaciones del «Ejército Rebelde» en las montañas de Sierra Maestra. Entre los supervivientes estarían el propio Fidel Castro; su hermano y actual presidente de Cuba, Raúl Castro; además de las otras dos figuras más representativas del Movimiento 26 de julio: Camilo Cienfuegos, y Ernesto «Che» Guevara, cuyas acciones al frente de la «columna de Santa Clara» fueron de suma importancia para el triunfo de la revolución popular en Cuba.

Fidel Castro, agachado, el Che Guevara, centro, y Camilo Cienfuegos en Sierra Maestra (Enrique Meneses)
Fidel Castro, agachado, el Che Guevara, centro, y Camilo Cienfuegos en Sierra Maestra (Enrique Meneses)

Una vez que triunfó la revolución, EE.UU. reconoció legítimamente un primer intento de formar una junta de gobierno cívico-militar, encabezada por el general Eulogio Cantillo. En febrero del 59 se produciría el nombramiento del comandante Fidel Castro como Primer Ministro de Cuba, cuya medida estrella, la reforma agraria que nacionalizó y expropió las explotaciones de más de 420 hectáreas, y el abrazo del Movimiento 26 de julio al modelo económico marxista-lenninista, provocaron el enquistamiento de las relaciones con EE.UU.

El bloqueo económico impuesto por EE.UU. a Cuba y la coyuntura política del momento -periodo de la Guerra Fría- llevaron a Cuba a un aislamiento internacional casi total, motivo por el cual intensificó sus relaciones con la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). La inclusión de Cuba en el bloque comunista de la Guerra Fría, conducirá a varios momentos de gran tensión entre EE.UU. y la isla caribeña.

Encontronazos diplomáticos relevantes

El primer gran enfrentamiento, aunque se producirá en abril de 1961 -3 meses después de que John F. Kennedy fuera elegido presidente-, fue preparado durante el mandato de Dwight D. Eisenhower, y es conocido como la «invasión de Bahía Cochinos» o la batalla de Playa Girón. El entonces presidente de EE.UU. encomió a la CIA a entrenar a un grupo de cubanos exiliados para derrocar a Fidel Castro. La operación fue un fracaso rotundo y, en menos de 65 horas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba sofocaron el intento del retirado Eisenhower de acabar con el gobierno de Castro.

La siguiente crisis diplomática entre Cuba y EE.UU. tardaría poco en llegar. El 14 de octubre de 1962 estalló la Crisis de los Misiles. Los servicios de inteligencia de EE.UU. descubrieron en Cuba rampas de lanzamiento de misiles nucleares instaladas por la URSS. El presidente norteamericano John F. Kennedy anunció entonces un bloqueo naval a la isla. Después de varios días de negociaciones, durante los cuales una guerra nuclear parecía inminente, el dirigente soviético Nikita Jruschov aceptó retirar sus misiles.

El aumento de tensión entre EE.UU. y Cuba por la Crisis de los Misiles y el asalto a Bahía Cochinos, desembocó en la ruptura total de las relaciones entre ambos países. Así se pronunciaba el entonces ministro de Industria de Cuba, Ernesto «Che» Guevara, en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 11 de diciembre de 1964:

El último gran desencuentro entre Cuba y EE.UU. surge tras la desintegración de la URSS el 25 de diciembre de 1991. La caída de la URSS supuso para Cuba la pérdida de su mayor socio comercial, dando lugar al «periodo especial» que se prolongaría hasta el final del Siglo XX. Esto agravó la difícil situación económica de Cuba ya que EE.UU. continuó aplicando el embargo comercial, lo que provocó el rechazo de parte de la comunidad internacional. En noviembre de 1993, la Asamblea General de la ONU, apoyada por el conjunto de los países de América Latina, votó una resolución pidiendo el fin del embargo norteamericano. Incluso el Papa Juan Pablo II, condenó la posición de EE.UU. que terminó por «suavizar» las condiciones del bloqueo a Cuba.

Obama y Raúl figuras de la reconciliación

Con la llegada del nuevo siglo se produce un progresivo acercamiento entre Cuba y EE.UU. Más especialmente tras la subida al poder de Raúl Castro en 2006. En principio iba a ser una sustitución temporal de Fidel Castro por enfermedad, pero en 2008 fue finalmente elegido como presidente cubano por el parlamento tras la renuncia de Fidel Castro. En abril de 2010 durante el VI congreso del Partido Comunista Cubano (PCC) se aprobaron 313 reformas económicas, que mostraron un cierto aperturismo de Cuba hacia el exterior.

Raúl castro y Barack Obama dialogan en Panamá en abril de este año (AFP)
Raúl castro y Barack Obama dialogan en Panamá en abril de este año (AFP)

Hoy hace 62 años que nació el Movimiento 26 de julio, con la voluntad y el compromiso de ambas partes, harán falta muchos menos para poner fin al conflicto entre Cuba y EE.UU.