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Los «casting» de Zapatero

EN política el «casting» es tan determinante como en el cine. Si uno se pone a

Actualizado 31/10/2006 - 08:16:50
VALENTÍ  PUIG
VALENTÍ PUIG
EN política el «casting» es tan determinante como en el cine. Si uno se pone a rodar «Ben Hur» y le da el papel de protagonista a Woody Allen, en lugar de a Charlton Heston, las cosas no irán bien. En gran parte, los partidos políticos, bajo la decisión final de su líder, son empresas de «casting». Para los papeles principales, pueden cantar bingo cuando entrevistan y seleccionan a quien se ajuste al requisito clásico: alguien capaz de servir al país, al tiempo que se sirve a sí mismo, como paradigma de ambición política. Las sesiones de «casting» de Zapatero comenzaron en el tresillo de una sala de estar, en fase de conspiración pre-congresual, cuando se trataba de descabalgar a José Bono después de un tiempo quitando y poniendo líderes en el PSOE. Ahí conoció o reconoció a los rostros jóvenes del post-felipismo, ardientes, dispuestos a todo, osados, con más sentido de la oportunidad que experiencia de la responsabilidad.
Para ese «casting» no contó con la vieja guardia felipista. Es más: la ha ido desmantelando con el tiempo, de modo que los que hayan mantenido poder -como es el caso de Pérez Rubalcaba- es casi a título individual y no por una cuota del pasado implantada en el Gobierno actual por una transacción entre generaciones. Eso fue el primer Gobierno de Rodríguez Zapatero y lo restante consistió en labor de relleno, con recomendaciones de uno u otro barón socialista y la presencia del cupo feminista. De aquel «casting» se recuerda la expectativa sobre un fichaje-sorpresa para la lista de Madrid que finalmente consistió en la incorporación de Mercedes Cabrera, una personalidad con innegables méritos propios, pero que -quizá para suerte suya- no correspondía al rango de los fichajes estelares. De los fichajes-sorpresa se espera siempre un «glamour» sin mesura, un carisma embriagador e imperioso. Para ese «casting» a lo mejor la política ya no tiene suficiente atractivo.
En conjunto, el primer Gobierno Zapatero no es uno de los más destacados y meritocráticos de la España democrática. No tiene otra razón de ser que sostener las estrategias genéricas de Zapatero, mientras que la vicepresidenta Fernández de la Vega para algunos «penalties». Desplazarla a la candidatura socialista a la alcaldía de Madrid dejaba desprotegidos no pocos flancos de La Moncloa. Eso siempre conlleva un gran riesgo. En el pasado, la retirada de Abril Martorell dejó desprotegido a Adolfo Suárez, y la marcha de Alfonso Guerra restó fortaleza a las posiciones de Felipe González.
Esa operación de Madrid concluyó con la designación de Miguel Sebastián, otra personalidad política cualificada, pero víctima ahora mismo del antepenúltimo «casting» desacertado de Rodríguez Zapatero. En la política, como en el cine, costosas superproducciones pueden irse al garete por un mal «casting»: a nadie convence la tristeza agónica del actor elegido para protagonizar «Alejandro el Magno». El tiempo y las urnas dirán si el «casting» de Montilla para Industria fue el más indicado, del mismo modo que queda por ver el impacto psicodélico que Joan Clos pueda lograr en los mentideros del Madrid político.
Ahora estamos en la fase del «casting vasco». Por lo visto allí, el fichaje-estrella es hoy por hoy Josu Ternera, porque dicen que dice que quiere la paz. En su libro sobre Josu Ternera, Florencio Domínguez recuerda cómo el juez Garzón, la fiscal Carmen Tagle y el comisario Díaz-Pintado viajan a Francia para interrogarlo. Ternera perora en francés, se refiere a la tortura en las cárceles españolas y no reconoce la jurisdicción española. La fiscal comenta en voz baja al comisario: «¡Valiente hijo de puta!». Ternera clava la mirada en la fiscal Tagle, una mirada que a Garzón no se le ha olvidado nunca. Al regresar a España, el comisario López-Pintado dice en la Audiencia Nacional: «Esta mujer trae firmada su sentencia de muerte». La fiscal Carmen Tagle fue asesinada cuatro meses más tarde. Esos son los «casting» de Josu Ternera.
vpuig@abc.es
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